Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

25 nov. 2013

Rubia platino

Sonia, la rubia platino de Sonia, es una moneda. Una moneda grande, redonda, de peso controlado y sutil curvatura que, en uno de sus dorsos, lleva tatuado el número "Uno" en grande... orgullosa como el marino con su ancla en el antebrazo... En el reverso, la imagen que se distingue es la de un regio señor serio, de perfil su nariz aguileña... pero Sonia, ante el adefesio imborrable, se consuela pensando que la aparición de dicha jeta fue debida a una borrachera de juventud, allá en sus años mozos, cuando actuaba como una alocada y los amaneceres se desperezaban con fuertes dolores de cabeza, sin memoria consciente.

No recordaba mucho cómo fue su infancia, pero sí los años mozos, cuando una compra-venta de un solar de segunda mano la sacó del oscuro y seco cajón en el que dormía para transportarla a la cálida mano de... de... Sonia jamás supo decirme cómo se llamaba la tierna viejecita que la estrechó entre sus dedos, aquella tarde de Abril, en la notaría del Sr. Esteso.

Nunca supo decírmelo y eso, a pesar del silencio y de las negaciones, la entristecía sobremanera. Con el tiempo acabé conociéndola bien y sus artimañas para evitar mi preocupación se convirtieron en acciones inútiles, aunque jamás le dije de lo innecesario de sus tramas.

De esta guisa, corroborando un acto jurídico, Sonia... nuestra rubia Sonia... abandonó su retiro y se puso en circulación. La negrura del cajón dejó paso a la luz tenue del bolsillo de aquel abrigo impermeable que, años atrás, bien podría haber pertenecido a la colección otoño-invierno de los grandes almacenes de la esquina... pero hoy, en estos tiempos tan prestos a la marca registrada y la materia prima sintética de vistosa estética... de tan viejo y triste que estaba, el abrigo jamás accedió a responder mis preguntas... su nombre, la historia de su vida, sus penas... El pobre vivía enfrascado en una profunda depresión existencial, y lo sabía.

Todos lo sabíamos, y todos respetamos su silencio.

Con Sonia, en cambio, las cosas fueron diferentes. Ella es más dicharachera, más excéntrica, alocada, rallando la inconsciencia en la mayoría de las ocasiones. Me contó que al abrigo del anónimo abrigo de la señora cuyo nombre no supo recordar, viajó por infinidad de calles de la capital, siempre a contraluz, pero disfrutando del frescor de la rúe. Los días que tenía suerte, algún hilo deshilachado abría una rendija en la tela por la que pasaba, de forma fugaz, un destello del exterior... un niño que corría, una foto en blanco y negro enganchada a una farola, un rojo autobús que anuncia herejías...

... pero si los dioses del Olimpo la sonreían, el haz de luz quedaba reducido a la más ínfima de las banalidades en comparación con el nuevo obsequio que el divino Zeus del rayo fulgente le otorgaba: la compañía inolvidable de alguna prima hermana de sangre metálica, con la que se abrazaba... jugaba... tintineaba en el fondo del bolsillo añejo... Un loado día fue Pedro, el euro, tan soberbio él, a la par que sabio e instruido. Otra mañana, al salir a por el pan, fue Raquel quien, ataviada con su moreno perenne de centavo, la acompañó un buen rato hablándole de las pasadas vacaciones en el complejo turístico de la calle Serrano.

Si la memoria no me falla, creo que Sonia se refirió a dicho santuario con el nombre de "Banco Atlántico", pero no estoy muy seguro. Cosas de la edad, vaya.

Aquellas palabras, con los años, han ido desvaneciéndose de mi sesera. Hace tanto tiempo... Han pasado tantas cosas... tantas preocupaciones... Algunas noches al acostarme intento recordar cómo eran sus ojos, sus labios, su voz... los dulces besos... pero todo se difumina como la niebla que antecede al alba. Dicen que el tiempo borra el rostro de los amantes perdidos, y ha resultado ser cierto... yo, que me creía a salvo de los dichos populares, me veo ahora derrotado por la condición humana, el olvido, la soledad...

Sonia, la rubia platino, se marchó una tarde de esas cuyo cielo rojo anuncia vendaval y sangre vertida. Yo no estaba presente, pero Pedro, el euro, me lo explicó todo con pelos y señales. Fue durante la escapada para tirar la basura cuando todo sucedió. La anciana desconocida, temerosa su vejez de los golpes de viento, acudió al anónimo abrigo en el que pacía la rubia cuando, ya de vuelta del contenedor de los plásticos y cartones a reciclar, se cruzó ante ella la negra figura de un apóstol misionero armado con su hucha metálica, solicitando ayuda... pidiendo limosna... demandando solidaridad para con los desnutridos niños africanos del Rif hacia abajo... pobres diablos con malas cartas... y la doña, anciana que chochea cogida a traición en la oscuridad de la fría noche, agarró a Sonia y la abandonó a su suerte metiéndola en aquella cárcel de aluminio serigrafiada con las siglas de la puta UNICEF.

Así se fue Sonia, aquel maldito día de finales de Noviembre. Nos dejó. Como hiciera antaño, cambió de aires y atrás quedamos nosotros, abandonados y tristes después de haber perdido a la niña de nuestros ojos, amada toda ella hasta el fin de mis días... y de los días de todos. Se fue rumbo a la negra y salvaje África... aunque bien haríamos en poner este punto en duda, que todos sabemos que la solidaridad callejera es un bulo, un engaño... un trilero en el Parque del Retiro... y el safari africano bien podría acabar con forma de bala para un señor de la guerra de Etiopía... o en paperina de farlopa para el toxicómano con hucha, pegatina y pin del engendro de la ONU.

Qué será, será... que dice la canción...

Lo real... lo verdadero y palpable... es que Sonia, la rubia de caderas sinuosas, se marchó para no volver.


Nada volvería a ser lo mismo.


8 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Tu Sonia o "rubia" hubo un tiempo en que era la moneda más popular y usada de todas.

Old Nick dijo...

¡Y Con Élla, Aún Se Podían COMPRAR 10 Cosillas De 10 CÉNTIMOS CADA UNA Y No Es BROMA, -Ni Soy Tan OLD-, Querido HEREP!
Con La RUBIA, Que En Una De Sus Varias Ediciones Llegó a Llevar ORO,
Y Una Edición Llegó A VALER MUCHAS "RUBIAS MÁS" Porque Se Hizo En Barceñona, Cuando Hubo Un Incendio En La Fábrica Nacional De Moneda Y Timbre De Madrid.
Tales RUBIAS Llevan En Su Cuño "FNMTB" Y Si Encuentras Alguna Mira Un Catálogo Y Verás Su Valor De Colección...
¡Y Fíjate Lo CABRONAZOS QUE ERAN "NUESTROS DEMÓCRATAS" Que Cada Vez Hacían Las MONEDAS MÁS PEQUEÑAS Y MÁS FEAS Y CON Peor METAL...
Pero Por Lo Menos ERAN METÁLICAS...
¡Y PESABAN!
¡Y Tenían VALOR ADQUISITIVO AÚN!
Pero "NOS HUNDIERON EN EL EURO, QUE ES FEO, LIGERO Y MÁS FALSO QUE SU ESTAMPACIÓN...
DOS CHAPAS UNIDAS POR UN ARO ¡Y A ESCUPIR A LA CALLE!
Efectivamente Querido HEREP, Con La RUBIA, Se Fue Una ÉPOCA Y Nuestra LIBERTAD Y "PROSPERIDAD" CON ÉLLA... Porque La PRIMERA CONSECUENCIA DE SU CAIDA ANTE ELEURO, Fue La ESTAFA DE "LA SUBIDA Y REDONDEO AL ALZA, DE PRECIOS Nada Menos Que Un 66'38%...
QUERIDA Y AÑORADA SONIA, RUBIA Y CÁLIDA,YO TE VOLVERÍA A PONER EN TU SITIO SIN DUDAR.
Un Magnífico RECUERDO, GENIO.
Un Abrazo.
Un Brindis POr La RUBIA Y Lo Que REPRESENTÓ.
Y
¡¡RIAU RIAU!!

Maribeluca dijo...

Cundía más no cabe duda, pero así es el mundo y así es la vida, "adaptarse o morir" (aunque señala Recarte que hubiéramos debido esperar un poco más junto con Italia para haber entrado en la segunda tanda de incorporaciones al euro)ahora ya no se puede dar a la maquinita de fabricar billetes y hay que hacer otro tipo de reformas.

Agustin dijo...

Creo que los portugueses tambien echaran de menos su moneda llamada Escudo,como nosotros como muy bien nos relata,echamos de menos a nuestra amada Sonia.Menuda estafa es lo del maldito Euro,un abrazo,

Herep dijo...

Tiene razón, Don Javier. Pero como suele suceder a los hombres, cuando esta empezó a mostrar signos de debilidad debido a la edad, la cambiamos por otra más joven.

Herep dijo...

Estaré atento no me encuentre una moneda acuñada en Barcelona, Old. Algunas guardo perdidas en los cajones y es verdad que no tenía idea de lo que cuenta... aunque mucho me temo que esas, las que guardan algún valor, estarán desde hace mucho retiradas del "mercado".
Serán sustituidas por plástico, el vil metal del futuro, ideal para el manejo del parné virtual... perfecto para que el tinglado fluya como el agua.
O tempora, o mores...

Alcemos la copa por la "rubia", camarada.
... y ¡Riau!¡Riau!

Herep dijo...

El Euro ha aportado mucho, no lo discuto, y muchos son quienes tienen que estarle agradecidos.
La entrada no la escribo con ánimo crítico, sino nostálgico... de algo que se va, dejando un buen recuerdo.
El que estemos como estamos tampoco puede achacarse a la moneda, pues con la peseta también estuvimos en números rojos, aplicando devaluaciones.
Es más básico, más de cazurro... "gastar como si el dinero fuese gratis"... y eso, tengas la moneda que tengas, tiene mala solución.

Un saludo.

Herep dijo...

Siempre se encuentra a faltar aquello que se pierde, Agustín, pero como dice el refrán, "a lo hecho, pecho"... o, en su versión psicótica, "techo".

Un saludo, turista.