Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

9 dic. 2016

Adquiriendo derechos


Circula por ahí el vídeo de unos niños de teta que está causando furor. En él, los críos, con la cara inocente de los niños, repiten sonrientes las arengas de un tutor recién salido del horno académico del nazionalismo de usos y costumbres. Recrean el sitio de Cambrils, aquí en la costa, episodio ocurrido rondará los trescientos y pico de años atrás: buenos y malos, españoles y catalans... nada de catalanes: catalans, dels nostres, botiflers... y demás bravuconadas de aniquilar los ejércitos enemigos, vencer a España, segar cuellos... y tiña, mucha tiña en el jardín de infancia.
Y, a pesar de que los llorones del expolio, el odio y la opresión milenaria de la metrópoli han corrido a edulcorar lo infumable del asunto argumentando que estaban enseñando historia -los niños del poble elegido aprenden a hablar recitando líos de faldas de don Wilfredo- de forma ágil y simpática según los nuevos cánones de la pedaboba en jefe, se ha levantado una miaja la marejadilla.
Aquí, en la costa, conocemos bien estos fenómenos cíclicos. Son especiales, como una brisa de aire fresco en una noche de sofocante calor, una chispa de pundonor alterando la agua mansa de la costa nuestra.
Pronto pasará.
Una rápida barrabasada radiodifundida del lelo del día -un político, un titiritero, un periolisto, un guionista menor, un intelectual gafapasta, un tío que viene a hacer la lectura del contador del gas-, y la mancha humana virará en la dirección que el viento, ese amo de la Tierra, sople. Será gracias a un nuevo sobre en la cuenta suiza que los agentes fiscales guardaron para mejor ocasión o a los admiradores lennonistas, empeñados en lanzar pasteles de mercadona al rostro del tipo de inditex -quizá una pelea de gallos de temática kantiana entre el niño novita y coleta morada-, poco importa: el vídeo caerá en el olvido, los niños de teta seguirán mamando la leche del odio totalitario y los hijos de la bestia, sello a sello, irán cerrando a los últimos rezagados en la habitación ciento uno.
Con la resaca quedarán los restos de la negociación, la tierra yerma de la concesión perpetua, y se cerrará otro eslabón en la cadena de la humillación que los catalanes llevamos al cuello. Es una triste suerte, un futuro maldito, pero no sufráis. La cosa se soporta bien, aún llegamos a sostener firme la mirada. Son muchos los años sufriendo el adoctrinamiento normalizador del fascio nacionalista de fuero, familia y honorapbla; demasiadas las heridas abiertas por la mermada izmierda bolcho-pijo-menstrual de serie b y su nacionalismo internacionalista robolucionario... y, en medio, toda una vida sufrida por estos miserables catalanes abandonados a su suerte y de cuyo hígado todos los días se alimenta el diablo.
Pero el destino se ha hecho algo alegre... por aceptado.
Unos obtienen cestas de navidad como derechos adquiridos,
nosotros, el martirio de chapotear entre tanta náusea.


7 dic. 2016

Feliz solsticio


... y que la cena de empresa, sentado entre la sudorosa divorciada del departamento de contabilidad que ha de contaros al pie de la letra las últimas diecisiete horas de su vida -cerquita, muy cerquita, una blitzkrieg a tu zona de confort, colonia fuerte y horror a carmín embutido- en las que visitó a su ex, lo desangró, amasó y arrojó al río como un despojo despojado de pene... ¡con lo que yo valgo, pipiolo; ay, si probases este cuerpo, nene, ¡te haría un hombre!... y, en la orilla contraria, el sonriente panoli que hace de comercial provincial -¡hombre, un pavo!, pensaste iluso la primera vez que lo viste aparecer en la oficina-, con su metralleta de merma intelectual -es rápido, el pistolero; es rápido, el chaval, curtido en cien mil monólogos del club de la comedia- disparando las soflamas autóctonas de la mancha humana hispana, balas que enumerarán por vigésima vez sus capacidades animalistas, ecologistas, feministas, milenaristas, politólogas de la Complu y, con esas gafas de plástico sin lente, modernillo -de mierda, pensarás... pero te callas y sólo dices modernillo, y mueves la cabeza así, dando la razón como a los tontos-.,. que esa cena de mierda, repito, os sea leve, ágil y todo lo simpática que permita el vino -será una gran noche, jefa, verás- o la sangría avinagrada -será una gran noche, hija (de la jefa) Fliparás.
Mañana, llámenme como gusten. Llámenme patriarcado, si quieren.

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Hay ruedas moviendo ruedas en este pueblo, y hay fuegos nutriendo fuegos. Arthur Miller.

5 dic. 2016

Impresionismo

Sol naciente...


... de Claude Monet, en el día en que conmemoramos el nonagésimo aniversario de su fallecimiento.
Antes, Velázquez... y después del genio del impresionismo (y asociados), nada.

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Felices los jóvenes que creen que es fácil. Monet.

3 dic. 2016

Crónicas de la resistencia (II)


Diario de Rorschichez. Día I.
Hoy salía de la oficina cansado cuando dos tipas me han asaltado en el ascensor. Dos bombonazos, o así las he visto yo. Rubia y morena, iban muy bien vestidas, uniforme de ejecutivas en cena de empresa,  y, en el tiempo que se tarda en bajar del quinto al vestíbulo, ya sabía sus nombres, edades y a qué dedicaban el tiempo libre: repartir felicidad  y planes de inversión. Hemos tomado un par de medianas en el Denver. El rollo de los números y los intereses y los futuribles me ha dado mala espina, pero un par de fuerzas poderosas me empujaban a firmar... firma, firma... y he firmado. Tendré que meter parte de mi sueldo en un fondo y, pasados no sé cuántos años,  con las aportaciones que los nuevos inversores habrán ido endiñándole a la hucha durante este tiempo, pegarme la vida padre. He sido algo inconsciente, lo sé... pero las muchachas han sido muy convincentes.
Apunte para el futuro: no perder el norte por las faldas.
Diario de Rorschichez. Día XXVIII.
En la oficina han prescindido de mí. La desaceleración económica, japuta. He bajado al Denver y he cogido una buena turca maldiciendo a todo bicho viviente. Estaba en el paro, pero era el rey del mundo, el último contable del departamento... el último de Oficinas, decía a los borrachos risueños, y cogía la cerveza así como si llevara un fusil. Con el tercer cargador ha sonado el celular. La vieja. Ha detectado mi aliento a través del aparato, vía satélite, y me soltó una de sus peroratas. Repetía y repetía, una y otra vez, ese "ya te lo advertí, cabezón; ya te dije que estudiaras para el funcionariado", y ha conseguido que se me cortara el buen rollo y me entrara el coraje y la rabia y la furia y .... da igual... pero me ha hecho pensar en que no conozco a nadie de mi promoción que no esté en la cosa pública.
Ah, se me olvidaba. Sigo pagando la puta mierda esa de las tías aquellas. Ahora, sin curro y con resaca, también... y más pasta, los chupacabra del demonio. He de mirar cuánto queda de condena.
Diario de Rorschichez. Día XL.
La máscara que cubre mi rostro se cae a pedazos. Las manchas me acechan, veo sus fantasmas por entre las fibras de tela roída, de acá para allá, revoloteando alrededor. El viejo seboso dice que mañana quiere sus cuatro perras o que vaya buscándome otra buena persona como él que me alquile un piso. Buena persona, dice el proxeneta de mierda. Me dan ganas de revelarme y darle con la mano vuelta, pegarle fuego a este edificio sarnoso, agarrar un martillo neumático y darle caña a este mundo raro hasta rajarlo, tocar alguna falla y quebrarlo en medio de la materia negra del universo... pero no, José Miguel Rorschichez, no. He de contenerme, respirar hondo y concentrarme en la vida que me espera, todo paz y amor. He de soñar un día más. Mañana todo habrá pasado, acabarán estas últimas penurias y empezará la vida padre prometida por aquellos dos ángeles.
La carpeta con los papeles está encima de la mesa. Y el traje.
No me hace falta nada más.
Diario de Rorschichez. Dia XLI.
Me pudro bajo el puente de la interestatal. En mi cabeza resuenan, como ecos de una mala resaca, las risas del crío que atendía detrás del mostrador. Le hablé de las chicas, de los papeles firmados, enseñé los recibos de todos y cada uno de los bocados que, mensualmente, le daban a mi hacienda... mencioné a Mariano, un tal Toledo, recité un sinfín de leyes centrales, comunales, provinciales, municipales, de la asociación de vecinos y hasta esgrimí la carta infalible el todopoderoso derecho constitucional, pero el puto consentido no dejaba de reír, y reír, y reír... y para cuando se ha cansado, dos funcionarios de uniforme ya me habían echado del palacete a patadas.
Entre risas me decía, el malnacido, que toda esa gentuza que mencionaba hacía tiempo que andaba criando malvas, pero que no debía sufrir: pronto estaría con ellos, en su presencia, y podría ajustarles las cuentas.
A eso voy, aquí bajo el puente.


1 dic. 2016

Aviones



Al fin, presentado queda el barrigón del Ejército del Aire.
He dudado en el momento de etiquetar la entrada. ¿Cruzadas, por la importancia que representa tener un avión de transporte militar de largo alcance moderno en unos tiempos convulsos como los actuales; economía, por el trabajo a todos los niveles generado desde la primera tuerca hasta el último café del ingeniero aeronáutico, investigación y desarrollo, industria y riqueza...? También pensé en efemérides, por lo de la presentación oficial, pero aquello es pasado y este avión es presente. Tarde, pero presente, y la tardanza ha estado a punto de que me declinara por esperpento, porque una ópera bufa es la desgana de nuestros políticos cuando del ejército se habla: presupuesto ínfimo, complejo buenista, cobardía patológica... pero no es momento de entretenerse en la ingeniería social y su demagogia pacifista, el llorón del piano o dinero para los negritos del África tropical que cultivando cantaban..., ni me apetece levantarme firmes, ¡ar!, en pro de la rebelión cívica que supone enumerar los beneficios de unas fuerzas armadas poderosas, históricas, orgullosas en la defensa de nuestra soberanía ante un mundo raro con cada vez más sombras enemigas aguardando a las puertas.
No.
Hoy han presentado el A400M del Ejército del Aire, y estoy contento, yo... para mis adentros.
Es Alfa.

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Un cerdo que no vuela es sólo un cerdo. 
... dice Porco Rosso desde su palco de honor en la Sala X.