Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

2 sept. 2013

Nuevo curso


En el Cuartel General de El Ejército de los 12 Monos hoy tenemos jaleo, ruido, gritos por doquier, soldados tirándose de los pelos, cañerías que gotean, incendios en las enormes perolas de la cocina, suciedad en el suelo de la cantina, grasa en el garaje, aullidos convalecientes en la enfermería...

Empieza un nuevo curso...

... escolar, político, periodístico, teatral, esperpéntico, abnegado, luchador, esperanzado... desesperanzado...

Esta mañana hemos llegado a las dependencias de nuestro grupúsculo paramilitar y, tras abrir los enormes portones y relevar a aquellos que han permanecido de guardia durante estos últimos días, hemos hecho aquello que hacen los renacuajos absorbedores de mocos cuando unos despiadados padres los dejan en esas cárceles conocidas como guarderías: llorar.

Hemos llorado, sí. Los Monos también lloramos... a veces y en secreto, no penséis mal.

A lágrima viva, ríos corriendo mejilla abajo, torrentes que erosionan la inocente tierra de carne de nuestro rostro.

Hoy... o quizá fue ayer, no sé... empieza el "nuevo curso" y, aunque os parezca curioso, seguimos sin noticia de que el anterior hubiese finado. Así, en un suspiro, ha pasado el 1 para presentarse el 2. Con un parpadeo insignificante, el viejo, el "curso pasado", se encaminó hacia el cementerio público, a hacer bulto, uno más pudriéndose bajo tierra.

Muy rápida, la vida.

Pensaréis que las lágrimas nacen del duelo, del velatorio de aquello que, pudiendo ser, no fue. Siento decepcionaros, amigos. Las lágrimas de estos que hoy, sentados en sus butacones de la Sala X, escriben estas letras poco tienen que ver con el ayer, sino con el presente... el "luego"... el "dentro de poco". Por eso lloran como miserables.

Por eso lloro como un miserable... por el "nuevo curso", por los "nuevos vientos", los "aires de cambio", el "luminoso amanecer" que, ducho en este tipo de lides, me huele en demasía a naftalina.

Apestaba a eso, el Cuartel General esta mañana. A naftalina... a caduco... a más de lo mismo.

Idénticas imágenes de idénticas funciones. Claras mañanas en las que idénticos Presidentes se presentaban en mangas de camisa, en su tierra natal y única, rodeado de idénticos rebaños de aduladoras ovejas... be-be-be-be.... que aplauden, que vitorean, que degustan ostras y percebes a la sombra del patrón mientras este rebuzna, olvida, finta la realidad que no interesa, que no existe, en ese mundo suyo marcado por la miseria y la mentira, donde el parné lo es todo... y nada.

Los 11 y yo, llorando mares, hemos abierto puertas y ventanas... todas... en un intento místico de limpiar el hedor de un pasado tan próximo. Al poco, cuando perdió la vergüenza inicial, la brisa se mostró, fresca, arrastrando hacia la mar las instantáneas tatuadas en nuestra retina. Las muestras de cobardía ante el nacionalismo periférico, el silencio ante la corrupción compartida, la invisibilidad de los hilos que distorsionan la Justicia, la cesión a la amoralidad, el pan y el circo... la ingrata levedad del ser humano... el insulto a la Soberanía... el ultraje a los muertos en su propio funeral...

... todo el argumentario de los primeros días de Septiembre se ha esfumado por las ventanas abiertas y el Cuartel General, El Ejército de los 12 Monos, vuelve a estar limpio de escoria relativista y centrista.

Nuestras lágrimas ayudaron. Con ellas hemos limpiado la vergüenza, la humillación y la traición.

Como cada año.


Como cada "nuevo curso".


2 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Buen discurso, DON HEREP, muy realista y acorde con lo que supone el transcurso de un mes tonto tras otro igual de tonto, y sucesivamente.

Subrayo tu genial párrafo de =
idénticos Presidentes se presentaban en mangas de camisa, en su tierra natal y única, rodeado de idénticos rebaños de aduladoras ovejas... be-be-be-be.... que aplauden, que vitorean, que degustan ostras y percebes a la sombra del patrón mientras este rebuzna, olvida, finta la realidad que no interesa, que no existe, en ese mundo suyo marcado por la miseria y la mentira, donde el parné lo es todo... y nada.

Herep dijo...

Gracias, Javier.
No hay nada mejor que empezar un nuevo curso con algo de sarcasmo.
Acabará como todos sabemos, con más miseria y más enfado, pero que no se diga que no se inició con ganas, eh!!

Un abrazo.