Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

Mostrando entradas con la etiqueta Ingenieria social. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ingenieria social. Mostrar todas las entradas

10 abr 2020

Procesión de muertos



Tú eres el que no encaja. Naciste 40 años tarde o 40 años pronto. Mi hija lo sabía. Que Dios la bendiga. Y tus hijos lo saben, especialmente Murph. Antes mirábamos hacia arriba soñando con qué lugar ocuparíamos entre las estrellas. Ahora  miramos hacia abajo, angustiándonos con qué lugar ocuparemos entre el polvo.
Interestellar.

Viernes Santo, día de calvario y pasión.
Caprichosa, esta Semana Santa de 2020, década de feliz añada loca que ha cambiado las procesiones de nazarenos por el paso silente de los ataúdes. 
15.000, oficiosos, recorriendo, penitentes, las abandonadas calles de la geografía española al amparo, no ya de los cirios, las saetas y las lágrimas de las casaderas con mantilla y traje ceremonioso, sino de las palmas trasnochadas, los vítores acongojados y el rezo -"a cada cual según su capacidad, a cada cual según su necesidad"- en apología del dios menor del todopoderoso Estado de Bienestar entonado a capella desde los balcones que retumba a lo ancho y largo de todas las esquinas de la morgue.
Las imágenes de los santos y las vírgenes han sido sustituidas por las estampitas de los sanitarios enmascarados bajo un traje de superhéroe confeccionado con bolsas de basura e impresoras 3D, la policía abandonada a su suerte que ahoga su llanto mediante el cante de aniversarios felices... un ejército suplicante frente a unas autoridades sectarias... y el torrente lúdico-festivo de la parrilla de unos medios de comunicación autóctonos regados de indulgencias laicas siempre prestos a reflejar el estado de ánimo de la audiencia aborregada que anda muy preocupada por las jornadas de barra de bar que se le escurren entre los dedos merced al confinamiento dorado que conlleva este moderno valle de lágrimas que le tocó vivir en suertes... rutina anhelada que no volverá a pesar de todo.
Las promesas individuales devienen en mentiras colectivas. La penitencia, tocada por el halo del Estado, es pura soberbia. La pandemia, una fiesta en ciernes. El cuerpo de los mártires, menos números escritos a lápiz... fáciles de borrar, propensos al cambio interesado... Hoy un cadáver aquí, mañana un entierro allá... un hijo llora mientras recorre la vía dolorosa por la que cree que anduvo su progenitor mientras la plebe, mirada inyectada de inquina, aplaude y canta esa adaptación del viejo dicho de "el vivo-el bollo-el muerto-y-el hoyo" que hoy suena con letra de "sobreviviré".
Muere el padre,
y el hijo... perdónale porque no sabe lo que hace... vitorea la gracia de no ser un prescindible anciano, socializa el vermú con el hasta ayer desconocido vecino del segundo cuarta, graba con su celular una elegía destinada al mundo hermanado por el virus, comunero, que la recibe y ríe y la reenvía a otros que siguen riendo al tiempo que escudriñan lo ceñido del pijama del protagonista o lo bien que sientan las ondas en la media melena bob de la guapa huérfana. Velatorio digital y extremaunción 2.0 bajo la tutela cimbreante del magisterio eclesiástico de negra sotana y anchas y teóricas tragaderas liberadoras, más pendiente, hoy, del terruño cenagoso del superhombre de género neutro que habita la Tierra que de ese Reino inmaterialmente dialéctico que no es de este mundo.
Así transcurre el calvario actual; esta es la pasión de los tiempos posmodernos.
Desidia, chistes, muerte y aplausos.

9 ago 2019

Paleteria



En unos meses se celebrará –o, atendiendo a las corrientes de vanguardia, se lamentará- la caída del Muro de Berlín antifascista de todos los santos… esa frontera que levantó el club de fieles servidores de la democracia-guay frente a los arrebatos de los intransigentes totalitarios que, puertas afuera, anhelaban con toda su cainita rabia tomar al asalto tamaño paraíso en la Tierra, dictadura de los parias de tres comilonas a todo trapo, utopía de días de vino y rosas rojas comuneras...
… y fue debido a uno de esos caprichos con los que suele reírse de los pobres mortales la Providencia el causante del derrumbe del dique de contención molón, desparramándose, con tal desgracia, todas las bondades del edén sobre el pobre y rudo pedregal de la intransigencia foránea. ¡Qué de lágrimas desparramaron los intelectuales de la cosa, los albañiles de la ¿libertad, para qué?! Orinocos, Monos, salieron de los lacrimales de la gente de bien. Jornadas de luto amenizadas por los feligreses del progreso. Peregrinaciones al Falo de Alejandría, camposanto del estado-bienestante y mejor-pensante.
Pero como no hay mal que mil años dure, anda asomando a la vuelta de la esquina la nueva construcción posmodernilla (de mierda) cuya base, y argamasa estructural, es erigida con los cascotes, polvos y lodos del viejo muro aquel –de ahí su aroma reminiscente-, y en cuya construcción, al compás de la intelectualidad lacrimosa, se ha unido la juventud sin épica pero deseosa de estética, armada con los ladrillos de la corrección democrática de nuevo cuño, a saber: nada de carne roja de proteicas cualidades cerebrales, prohibido el avión turístico-popular, cero patatero al deseo de familia numerosa, vade-retro-satana como deconstruyas más de una bolsa de basura al día… martirio para el plástico, doble flagelación a la prostitución y, ¡ay, brujillas, brujillas!, hoguera para la teta siliconada pornográfica, que Greta, amén de esnifar CO2, tambien tiene mano el el somero arte de sobar la ubre. Pública ubre.
Legión.
Legión son los paletas-paletos-paletus del nuevo cercado democrático.
Afuera, el fascismo, como ayer.

5 ene 2019

Año nuevo, servilismo viejo


El año viejo ha muerto, ¡viva el año nuevo!
No se discutirá que este pasado 2018 haya sido una muesca más en la involución del Reino de España digna de pasar a los anales de la historia, con sus marchas por la dignidad antifascista en encabezadas por golpistas, chekistas y demás terroristas, la identidad de género enraizada en nuestro estado de bienestar o los chupópteros de lo público -entiéndanse funcionarios de diverso pelaje, enchufados políticos y mediopensionistas- clamando por un apretoncito más al garrote vil que viene asfixiando a los contribuyentes hispanos desde que el gran latrocinio se materializó con el café gratuito y popular sesentayochista...
... por no hablar de la moción de censura de los frentepopulistas de la democracia y la imborrable -pero hartamente imaginable- imagen del anterior presidente del gomierdo, el Iluminado Mariano Rajoy, abandonando la larga y tardía sobremesa de tan fatídico día dando tumbos, alelado puro en mano, después de haberse pimplado cuatro o cinco botellas de Chivas a la salud de la Nación. Presidente, Presidente... pero el tío no sabe si llueve o nieva o qué cojones es la neblina que le vela los ojos y enturbia el raciocinio.
Metáfora clarividente de lo que fue el periplo del Iluminado gallego, caminante nocturno de paso rápido y firme hacia el descalabro, hasta otra liberales-a tomar viento conservadores-bienvenida Bulgaria previa escala aleccionadora en el México lindo de la logia y la genuflexión.
¡Qué tropa, qué tropa de trepas y bazofia amoral!
Ahora bien: podría vaticinar que, al igual que sucediera en el año que finó y en los anteriores, este presente y los que vendrán volveremos a presenciar esa familia de la fauna de derechas que, ante los acontecimientos vergonzantes, ahueca el ala trinando las muñidas frases echas de todo capitán cobardía o teniente relativismo: marcar los tiempos, lo mejor para el partido en su taifa, el bien común de los españoles... y demás mamandurrias con las que los acomplejados salvaguardan su pecado original y los crédulos utilizan para garantizar la estancia plácida en el rebaño. El sacrificio bastardo de los que toman chacolís con los del tiro en la nuca en la herrikotaberna Cuando haces pop ya no hay stop, la complacencia del que calla mientras aguarda nervioso la llegada del negro sobre pringado en el aceite de la corrupción, la tertuliana que paga el autónomo mediante agasajos e ideología moldeada con humo de puro habano servil.... Todo eso hemos visto y seguiremos viendo en este país de lameculos y agradadores donde las convicciones y los valores no adscritos a la socialdemocracia progre no aguantan ni cinco minutos en el zulo que dio cobijo a Ortega Lara más de un año.
Así son, y así lloran por los rincones los paladines de la derecha guay, y por esta razón, ante los primeros acontecimientos de este 2019 relacionados con las recientes elecciones celebradas en la elitista Andalucía donde la progre(h)ez ha perdido las llaves del cortijo tras cuarenta años de algarabía y fino manzanilla, los palmeros de la corrección política y el otro mundo es posible... urbe de paz, amor, igualdad y multi-chachi-culturalidad-refugeegüelcome... ante la firmeza ideológica de los contrarios a la infiltración gramsciana refugiados en VOX, no cesan de rasgarse la camisa clamando la impureza de sus ideas, la relativización de los principios y la bajada de pantalones en materia de convicciones en pro de una nueva reedición de ese gran abrazo infame que tan aplaudido y admirado fue en las cuatro esquinas del globo terráqueo por los voceros de la socialdemocracia antifa que surgió del frío siberiano y que campa a sus anchas en medios y parlamentos varios de adscripción siniestra.
Gran abrazo por el cambio, el quítate tú que me apalanco yo, la claudicación y la náusea derechista que mata con más saña que la bala frentepopulista servida en bandeja por el centro conservador, resumiendo, la nada absoluta.
Así que, Monos, feliz 2019... ¡y viva el vino!

12 ago 2018

Desechos/derechos


Así se despachaba el Usurpador después de que el Senado argentino, institución legítima y democrática de un país soberano, mandara a paseo el método anticonceptivo ideado por un listo pichabrava chulopiscinas para la mujer liberada del presente -que no futuro a la vista del uso y abuso que se le da al raspado uterino a cargo de "lo público"-, tocomocho ideológico mediante el cual, previa psicología inversa, podía el tipo hincharse a mojar con la parroquia del chiringuito sin que la fémina sintiera el más mínimo resquemor interno ya que la vida del no-nacido no es tal a no ser que este venga el el horno de una "migrante" gambiana a bordo de una patera oenegera.
No es el único, el Usurpador, que ha insultado la democracia argentina, pues la ristra de vampiros empoderados de la izmierda de progreso socialista (hacia la muerte) encabezada por Bolardos Colau, el pibe Picharelo, el abortable lisiado podemita de la cacharra ortopédica, el gomierdo feminizado de postureo socialdemócrata y demás náusea con ínfulas, se ha sumado esas mentes privilegiadas de la kultura-basura molona dando buena muestra del concepto estaliniano que tiene esta gentuza del imperio de la Ley, sean estos sabios raperos de medio pelo, cantautores tragasables, feligresas de la pedófila madame Beavouir o demás muchachada de diverso pelaje a quienes la retórica millenial ha convencido de que su palabra tiene algún valor, sentido o importancia.
En su reduccionismo intelectual, son las mujeres argentinas todas las que han perdido el derecho de darle matarile al nasciturus. Pensar que haya alguna pobre desgraciada que esté contra el aborto no les entra en la mollera y, de hacerlo, es para confirmar esa regla no escrita por el pensamiento progre de la alienación, pues no se es mujer si no se sigue a pies puntillas los postulados de la ideología en boga, sea esta feminazi, ecolojeta, saopaulista o cualquier otra bazofia surgida de los cascotes del antifascista Muro de Berlín.
Y, como muestra la historia, de alienado en alienado, es más fácil tragar con la solución final que aguarda tras la esquina del gulag, la cheká o esa habitación 101 tan intrínseca al movimiento totalitario del pensamiento único, la corrección política y la pussy-generation que anda al timón de la involución de Occidente.
No mujeres... no nacidos... no derechos... no vida...
... lo dicho: socialismo (y muerte).

26 jul 2018

Paquetes


Como diría el hagiógrafo del Padrecito de los Pueblos en la canción desesperada que acompañaba su veintena de poemas, podría escribir los versos más tristes esta misma tarde, aunque no serían tristes sino guarros a cuenta y riesgo de la ocurrencia de la consejera de la republiqueta en materia de leche cruda, o lefazo fresco... pero voy a desistir porque no me apetece hacer leña del árbol caído, o de la copa menstrual derramada...
... aunque este recato mío no traspasará las fronteras del buen gusto, monos, y así, aprovechando los calores y los sudores y los cueros pegajosos, mientras pensaba a qué dedicar mi tiempo libre entre pañal y leche -esta sí- en polvo, iba dándole a las redes sociales para ponerme al día cuando... ¡oh, sorpresa!... he tropezado con la instantánea moderna (de mierda) del líder naranja y la belleza prohibida que abre este informe de la milicia simiesca.
Esa sonrisa, Alberto.... cierro los ojos y...
... y voy en un desvencijado Copa Turbo carburado, conduciendo, y tengo muchos años menos y es de noche, negra noche, y no hay radares que te cacen en la carretera como si fueses un vulgar contribuyente que olvidó pagar el impuesto de bienes e inmuebles del pueblucho, ni tampoco abundan las patrullas de la guardia civil pasada la medianoche y los perros de cuadra apenas son una ilusión en la puta rúe... y conduces ciego rompiéndose la magia de la noche tan sólo al cruzar bajo las farolas de la nacional, bordeando la playa y su rubor salado mientras suena un viejo tema trance en el radiocassette, y hay humo, y la noche es joven y eterna, y vuelan las botellas de agua, se funden los mecheros y el porvenir es una broma lejana.
Girando una esquina, de vueltas con el picor y el amor pendenciero aguardando a un esbirro de la pandilla. Cuatro palabras bastan para romper el hielo convirtiendo una casualidad fortuita en el reencuentro de un infantil romance. Arrecian las pasiones entre dos desconocidos... "sube al coche, tipa", "te sigo, mi amor"... y engrano la primera del cochecito del amor rumbo a la ruta nocturna de la pasión monetaria. Otro lía un cigarrillo de la risa. Atrás, las manos no pierden el tiempo haciendo brotar los gemidos pero, de entre todos ellos, uno se muestra más lastimero que jovial e, inmediatamente, una rodilla se clava en mi riñonada una vez, dos, tres, y con un volantazo la caja de muertos que siempre fue esa máquina infernal construida por la renault acaba en la linde, casi dos ruedas colgando libres del acantilado.
Hay noches en las que la risa parece vedada, pero no fue así en aquella ocasión. Hoy, mañana, tomando cerveza helada mientras contemplamos obras sentados en bancos de plazas ocupadas por lazis y sus perras cruces, aún seguimos riendo rememorando cómo una de las manos veloces, al adentrarse en una entrepierna sudorosa, buscando pescado fresco, tropezó con carne en el menú.
Son caras, rostros, ojos desorbitados, mandíbulas desencajadas y una aspirante a miss universo huérfana en una carretera al infierno, Alberto, lo que ha despertado en mi memoria, como un fantasma, tu posado mágico con la belleza robada a la biológica naturaleza.
Es la chicha y la limoná... la carne y el pescado... mar y montaña... hete aquí el otro mundo posible, el centro amable...
... la tercera vía.

19 jun 2018

Marxando


Cuando creíamos haber dejado atrás a nuestro inconmensurable corredor estepario...
... cuando los más pusilánimes del lugar habían arrinconado las largas marchas a la luz del amanecer en el cajón de la nostalgia enfermiza, olvidada la gran caminata veloz junto a los objetos perdidos que todos guardamos bajo el camastro que esconde los sueños y las desventuras de los tiempos pasados...
... uno nuevo, velocista de alto talle y tísico fuste, aparece masajeando sus rodillas al trote cochinero mientras atraviesa las sendas del palacete de La Moncloa arrancando sombras de las luces -estas artificiales- de las cámaras empuñadas por la famélica legión de periodistas que campean por lo que queda de España en busca de un reconocimiento ramplón que les permita arrojar lejos el luto inmortal que acompaña tan vejada profesión.
La lágrima por las costumbres pasadas, aún reciente en la mejilla del crédulo, toma nuevo brío merced a la figura atlética del presidente Sánchez, el Usurpador, quien, con calza corta y camiseta del gremio convenientemente seleccionada, asoma por la cuerda del estadio con la firme intención de seguir allí dónde se desvaneció el caminador veloz en esa carrera hacia el abismo tan particular entre la horda de corredores de fondo -y fango- que nos tocó en suertes a los pobres españoles de a pie... esos que apenas andan debido a que les fueron amputadas las piernas en nombre de la socialdemocracia solidaria del estado del bienestar -y bienpensar- que rige sobre sus destinos.
Nunca fue esta tierra de hijos del viento, pero sí de corredores de marcha forzada. Un pie tras otro sin despegar jamás ninguno del suelo, kilómetro tras kilómetro hasta la victoria -comunal- final.
Hay, sin embargo, variaciones en la estética dignas de prolongado y sesudo debate de bar: la miel con la que se embadurna la carrera del nuevo y amado líder desde las cabinas de los comentaristas, las alabanzas de los serviles nihilistas en busca de su medallita de oro redonda como un trozo de pastel, la emotividad del perro fiel retozando con las recias piernas del padrecito, la estudiada puesta en escena de la gran final de los ciento diez metros vallas, los elogios, las alabanzas, el vidrioso brillar de los ojos de la telepredicadora del noticiero...
Nada es dejado a la improvisación en esta nueva etapa. La barba rala del vagabundo adquiere en Sánchez, el Usurpador, tintes de sutil piel embadurnada en cremitas y demás potingues de culito fino. La mirada estrábica del que sigue una senda cuya meta es desconocida... cuyo fin es impuesto al ritmo de la rachera mexicana... ha sido sustituida por el cejo inquisitorial del que marca los fines y los objetivos por cuenta propia. El pantalón de chándal modelo transición, hoy, ha sido recortado hasta quedar convertido en un escuálido trapo de modernez (de mierda) plurinacional, y el Casio reloj-calculadora, en la muñeca del excelentísimo mequetrefe al frente del gomierdo actual, bien parece un peluco de los que mide la hora atómica de este planeta flotante en el cenagal.
Todo estudiado, todo cronometrado, largos años entrenado, dialogando, ensayando corruptelas... cien años de honradez, ni más ni menos... entre todos los principales marxistas de Chirigota Española, s.l. para que, llegado el momento del pistoletazo de salida, todo sea perfecto, amable, ético y del gusto de la mancha humana que, desde las gradas, ve cómo se pavonea, entre el aplauso entusiasmado de la servidumbre, el nuevo amo y señor de la pista de atletismo.
Todos en sus puestos.

6 may 2018

El buen salvaje


La teoría del gobierno revolucionario es tan nueva como la revolución que la ha traído. No hay que buscarla en los libros de los escritores políticos, que no han visto en absoluto esta Revolución, ni en las leyes de los tiranos que contentos con abusar de su poder, se ocupan poco de buscar la legitimidad; esta palabra no es para la aristocracia más que un asunto de terror; para los tiranos, un escándalo; para mucha gente un enigma. El principio del gobierno constitucional es conservar la República; la del gobierno revolucionario es fundarla. El gobierno constitucional se ocupa principalmente de la libertad civil; y el gobierno revolucionario de la libertad pública. Bajo el régimen constitucional es suficiente con proteger a los individuos de los abusos del poder público; bajo el régimen revolucionario, el propio poder público está obligado a defenderse contra todas las facciones que le ataquen. El gobierno revolucionario debe a los buenos ciudadanos toda la protección nacional; a los enemigos del pueblo no les debe sino la muerte.

M. Robespierre, guillotinador guillotinado francés.

12 abr 2018

De los depreciadores del cuerpo

La sapiencia de bellos y fotogénicos pies ha hablado, con voz de supertacañón, para, rompiendo la balsa de aceite que es su presidencia de la generalidad catalufa, en un gesto que hemos de saber agradecerle como sucederá siempre que consienta deleitarnos con su grácil verbo y su fervorosa filosofía de abogada del estado, hablarnos de la piedra angular de su ideología política, que no es otra que el concepto de la aldea global, metáfora de un mundo feliz... otro mundo es posible... en el que la gran camada forme parte de un conglomerado donde miembros, miembras y miembrus sean iguales en forma y pensamiento al comunista modo -o socialdemócrata variante-, pues no es otro el fin último que le depara a la humanidad el nuevo orden que se viene construyendo desde que los valores abstractos dejaron lugar al poderoso caballero don dinero y sus adoradores usureros.
Así, de la mano unos y otros, políticos con máster e hijos de obrero con pretensiones espúreas, en la aldea futura... o tribu de copa menstrual dos punto cero, que dirían los socios cuperos de la presidenta... las peculiaridades que hacen diferente a José de Pepito serán sólo un mal recuerdo de los infortunios del antiguo régimen liberal.
Conviene remarcarlo y subrayarlo, ya que aquel que ose vanagloriarse de su diferencia y individualidad será tachado, por quienes se autoproclaman defensores de la libertad, la democracia y las demás monsergas pasadas de moda en esta edad de marxismo de amiguetes, como enemigo de la sociedad perfecta y feliz que flota bajo el influjo de los globos de éter insuflados por los Pennywise de la común moral de la bienaventurada aldea global. De los viejos antipatriotas adoradores de fronteras, tradiciones y anacronismos históricos se hará carne con la que alimentar a los inquilinos de la habitación 101, el gulag reeducador cuyo juicio final incinerará toda memoria.
Aldea global para la mancha humana tejida con fina seda culera de araña viuda apostada en el iluminado rincón de un templo salomónico.
Contra ella... frente a la aldea y su coma inducido... sólo queda el destierro, la montaña, el no-pies fotogénicos de los que tanto abjuraba Zaratustra.


14 feb 2018

Casquería


He de reconocer que mi vida ha sido atípica.
Un frenesí... una ilusión... una sombra... una ficción...
Guardo, en el más angosto cajón de la memoria, muchas instantáneas. Recuerdos. Sorbitos ponzoñosos de nostalgia para el corazón. La antesala de la locura, si es la locura y sus fogonazos en blanco y negro la estancia maldita que con tanto ahínco pretenden esquivar los hombres de hoy, todo sapiencia ellos, todo mancha humana, pringue que flota en la ciénaga de los muertos de la servidumbre.
De todas ellas, en película superocho tirada por Beelzebub con su cámara desechable, la que hoy os traigo a colación es una de mis favoritas. Fue durante el otoño del amor y las flores y el amor libre, durante una escapada a una casita rural junto con mi antigua pandilla, hoy tristemente fenecida a dos metros bajo el suelo. ¡Me veo tan joven... me veo tan vivo, tan apasionado, tan pletórico..! Fue justo después de cenar pan con tomate y embutidos, tras beber algo de vino tinto y darle vida a un par de cigarrillos aliñados cuando, en el sótano del cuchitril, la entrometida -y neumática- pelirroja de turno encontró el libro negro del comunismo -el Necronomicon-, sucumbiendo a la lectura de los principales pasajes, soliloquio que abrió de par en par las puertas del infierno y desencadenó la aparición, uno tras otro, de todos los jodidos demonios habidos y por haber por los siglos de los siglos, amén. Altos, bajos, gordos, podridos de vicios y escasos de virtudes, corruptores de menores, no faltó ni uno... y, armados con uñas recias como garras, dientes de sierra y una fuerza descomunal, en una orgía de sangre y vísceras, fueron desmembrando los apéndices de la pandilla, saltando intestinos, pulmones, corazones y toda la casquería que los hombres y hombras y hombrus tenemos metido aquí dentro, bajo la piel que todo lo cubre.
La saturnal estaba en su apogeo y yo, armado con mi motosierra icónica y dispuesto a vender cara el tesoro vital, soltando dentelladas a diestro y siniestro contra la legión del averno, pringado de sangre coagulada, astillas de hueso y perdigones de saliva histérica, atendiendo a la llamada del maldito diablo, posé para la fotografía que hoy os muestro... ¡miradme qué guapo!... demente esquizofrénico henchido de felicidad en mi lucha a muerte contra las fuerzas demoníacas que querían filetear mi cuerpo serrano.
O tempora, o mores...
Nostalgia, amigos míos. Pena. Mucha pena. Aquellos días, rodeado de lo más mullidos discípulos del Hades, sabía contra quién me jugaba los cuartos -y los cuerpos. Hoy, sin embargo, todo es más sutil, más democrático, el jodido libro negro está por todas partes, se lee en las escuelas, en las barras de los bares, y no hay tontolaba que no lo recite de memoria esperando los cacahuetes de rigor con que ha de premiarles el charcutero vestido de punto en blanco...
... porque los diablos ya no atraviesan la corteza terrestre para desmembrar tu cuerpo y darse el festín padre, sino que promulgan leyes por las que tus vísceras pasan a ser de dominio público en la sociedad del bienestar, órganos a donar en el mercado legal -y obligatorio- de la solidaridad comunal, donde todo es suyo y el pellejo inane, también.
Por si mis fuerzas escasean, deciros que soy Ash Williams, y aún viejo he de vender cara la casquería que tengo aquí dentro, bajo esta piel moribunda.
Venid a por ella, so mierdas.


28 dic 2017

Fauna Ibérica (V)

-Abuela.
-Dime, hijo.
-Usted nunca habla de cuando la guerra.
-No, hijo. Hace mucho. Era muy pequeña.
-Nueve o diez años, ¿me equivoco? No... usted ya no era una niña. Al menos no como ahora, en la era de la generación encoñada. Usted no habla de la guerra porque no quiere. 
Se diría que los ojos vidriosos de la anciana se mueven en otra dimensión, ven otra realidad, los días pasados que se amontonan en los recuerdos borrosos de la cansada memoria.
-¿Cómo fue?
-Muy duro, hijo. Hambre y odio. Un día vino la autoridad y fusilaron a un tío mío; allá arriba, en Iznatoraf.
-No joda... ¿Por?
-Porque él se había cargado al cura. Lo colgó de un olivo.


A los diez años de la aprobación de la ley de desmemoria histórica...
... auténtica bomba de relojería colocada junto a la línea de flotación del ordenamiento constitucional español y piedra angular del revanchismo histórico con el que los herederos del frentepopulismo chekista construyen sus mitos a despecho de obviar -y hacer olvidar- los hechos.
Sobre ella, podemos observar en la imagen a el Iluminado haciendo el quiebro ideológico tan característico de su gomierdo nauseabundo. Aprecien la elegancia del rapaz; disfruten; asómbrense con la majestuosidad de la Naturaleza.

7 dic 2017

Triple x


El pastoreo del exilio bruselense iba a ser discutido esta noche en la Sala X, con sus idas y venidas en autobús, el expresidiario Turull renovándose el pasaporte, las lágrimas de la candidata Rovira Nivel D -por deficiente-, el bufandón amarillo limón del capo o las soflamas teatreras de los demás miembros de la nomenclatura separrata. Todo aderezado con cuatro pinceladas al papel del abogaducho que pace en el equipo de gobierno de la meona de Barcelona, conocido en la Cataluña interior como el desfacedor de entuertos de imanes rebanacuellos, siempre fiel, el feligrés, a todo dogma de la progr(h)ez...
...
... pero la noticia del suicidio de August Ames ha trastocado el orden del día. Habrán más noches junto al fuego, monos, para discutir a grito pelado por dónde nos lleva la senda del prusés, desgraciadamente. No acabará mañana este descenso al averno, este chapoteo en la ciénaga de los muertos.
Allí, empantanada, aguardará August Ames, la estrella del porno, con su esbelto cuerpo de veintitrés años flotando entre el verdín del tiempo. Dicen los rotativos que se ha colgado de una soga después de un escrache protagonizado por la corrección política que recorre, como un fantasma, Occidente. En la Sala X, los viernes y de forma codificada, algún mono se pone una de muelles para hacer más llevadero el acuartelamiento. Dejando a un lado la vida al uso entre los proletarios del sector del entretenimiento para adultos, su mercadeo de carne, postureo de droga, rock and roll de virus, animalización al por mayor y demás hitos de la liberación sexual, y sin entretenerme en el trasfondo ideológico de la industria propia de la cultura modernilla (de mierda), querría plantear, esta noche, a los monos, el curioso motivo del acoso y derribo que ha llevado a la bella August a echarse el nudo al cuello, y que no ha sido otro que su negativa  a montárselo con un ciruelo entrenado en la liga julai. Argucia muy argumentada en el gremio, tuvo tiempo de excusarse la pobre, debido al festín de bichos tóxicos que se dispara en el campo de tiro masculino plural, pero de nada le sirvió mostrarse díscola y genuina cuando las huestes de la corrección política, soltando espumarajos por la boca, la emprendieron con ella al grito de homófoba, del que pronto se pasó al rompepistas fascista, que es más fácil de usar y lo abarca todo. ¡Qué de insultos recibió! ¡Qué de monstruosidades le dirían! ¡Qué de pobres espíritus no se habrán balanceado de una rama de abedul debido al veneno de las liendres de la araña! Incapaz de soportar la presión o alucinada tras un mal viaje de sus alocados e irracionales veintitrés añitos, hace unos minutos ha sido una estrella del amor libre la que se despedía de este jardín de maravillas que llamamos vida... y ayer fue una joven y correcta cazadora la que se descerrajó un tiro empujada por la tolerancia de los tiempos nuevos... y mañana será la indicación de de una pezuña la que señalará el objetivo a la carroña que de ella se amamanta.
Ríe y ríe y teje y teje lo correcto.
Si la desoyes date por amortizado (y amortajado).


19 nov 2017

Posado mágico


Rebuscando entre los armarios del Cuartel General los trajes mimetizados de invierno, el tres-cuartos y esa boina de felpa que nos enroscamos los monos de esta milicia clandestina cuando arrecian los fríos, he encontrado una vieja fotografía de los fundadores del club hipster del proletariado, esa camada financiada por unos con la oscura intención de sembrar el terror en la propiedad de los otros y poner fin a un frente de guerra allá lejos, hacia el este europeo.
Estaba envuelta entre viejos pañuelos bordados, escondida.
Verla me ha retrotraído a mi niñez, junto a mi tatarabuelo -él fue quien me la mostró una noche borracho de vodka-, pero, a medida que la observaba y los remotos días acudían a mi mente, algo extraño iba alimentando mi suspicacia. Todos serios, todos hipertricosos, pero... ¿todos? Conté cuatro, conté cinco... seis... ¿no faltará nadie, monos? Diría que mi tatarabuelo señaló siete cabezas con su dedo grueso y rugoso. El jeta, el sátrapa, el sádico, el compañero de viaje...
... pero, ¿y Alexader Malchenko? ¿Dónde está? ¿Qué fue de su linda estampa? ¿Cayó?
Exacto. Cayó. Fue borrado. Eliminado. Extinguido. Nunca fue, nunca es y, merced a los prodigios de la psique ideológica de la ciencia muerta, nunca volverá a ser.
Hete aquí el fundamento del cientificismo histórico, y sus riesgos. Moverse es salirse de la foto.
Mucho se habla del pedigrí nacional-socialista de la cantinela con la que nos amodorran, día sí y día también, las sirenas de la Esquerra Republicana, de Junts pel 3%, los flautistas cupaires y demás morralla supremacista que capitanea el nauseabundo prusés golpista. Las madrasas en las que se arenga el espíritu de Ítaca son comparadas con las Hitlerjugend; los simposios de genética estructural y medición de cráneos entre infrahumanos españolazos y el Memo-Sapiens-Sapiens-Sapiens-Catalanensis de los aprendices del Dr. Mengele alcanzan cotas próximas a tan admirado maestro, y la Ley... el Derecho... a semejanza de las doctrinas impartidas durante años en el Liceo Alemán barcelonés donde estudiaron varios de los padres fundadores del seny catalán, son meros castillos de naipes que deben sucumbir ante el empuje de la voluntad del populacho... la mancha humana... auténtico cajón de marionetas al servicio de la mano que mece la cuna.
Muchas veces se obvia, sin embargo, la apisonadora ideológica del otro lado del telón de acero en una muestra más del sutil acto de diferenciación entre morir por gas y hacerlo devorado por ratas, como si las atrocidades perpetradas por el padrecito de los pueblos hubiesen servido al interés público general y los millones de muertes causados en su nombre... y en el nombre de tantos otros que, como en la fotografía que guardaba mi tatarabuelo, posaron para ser aclamados durante los siglos venideros... hubiesen sido el módico peaje a pagar por la emancipación de la Humanidad del universo universal en su trayecto al Reino de (H)Oz (y Coz) o, en su versión modernilla (de mierda) separata, la republiqueta de pin y pon.
Sendas misteriosas de mesianismo identitario. Camino del sectarismo. Blanqueado de sepulcros, borrado mágico-científico de la Historia y alpiste para los pollos descabezados que corretean a los pies de sus amos durante los dos minutos de odio diario que indica el manual -sagrado- del Totalitarismo.
Así que, ya sabéis... ¡posad, posad, malditos!

5 nov 2017

NKVD



13 oct 2017

Ficciones



Como bien refleja la película, era viernes trece la noche de la matanza.
El nombre del camping es falso... ya sabéis: rollos de protecciones de datos y privacidades extrañas. Era primavera, eso también es cierto, y los jóvenes que hacían de monitores están bien reflejados por los actores, con sus fiestas, borracheras, fanfarronería y cascadas de vicio a mansalva. La muchachada de colonias que tenían a su cuidado -también en esto es fiel la película- andaba despendolada a su suerte, correteando a lo largo de la línea, aunque no murió ninguno... o murieron todos...¡qué más da! Viene a ser lo mismo para la historia.
La mancha humana es eterna secundaria en el juego del dios menor.
El mortífero criminal que fue descuartizando los cuerpos de los espantapájaros, por mucho que se repita en la tupida bibliografía que trata el episodio, no estaba sediento de venganza. Hablan de falta de cariño, de desatención, expolio peuniario, opresión cultural, algún síntoma psicótico y un millón de falacias más, pero la causa primigenia que lo llevó a empuñar la estaca fue la maldad... esa perra vieja que, a fuerza de ser negada durante la Era Lennonista que tan bien se refleja en el celuloide, acabó apoderándose de los pobres de espíritu hasta darles, esta noche negra, el devastador machetazo final .
¡Cómo corría el querubín que se hizo a las gemelas! De nada le sirvieron sus buenas palabras, esa labia embriagadora, la disposición al diálogo. Tampoco a la que amenizaba el guateque dándole a la guitarra, cantando siempre rollos de partisanos y resistencias gloriosas de varios siglos atrás. Sus pulmones bebieron medio lago, ahogada, como el cocinero del chiringuito -¡ese hipócrita demagogo!- que, junto al director, eran los adultos encargados de regir el establecimiento. Albergue público, por otra parte. Con licencia núm. C3PO del ministerio. Otra de las curiosas distracciones de la película quizá con la intención de evitar ciertas responsabilidades.
Ni a jóvenes ni a adultos, fieles e infieles, altos o bajos, de nada sirvieron los ridículos intentos de defensa. Los nudos de sus brazos se habían visto corroídos por el óxido de la desidia, sus mentes divagaban en la atrofia, el músculo que su posición les otorgaba... el uso legítimo de la fuerza... el imperio de la Ley...
... no fue más que humo, éter contra la embestida de la deslealtad antigua y la traición manifiesta.
El criminal, el Mal con cada una de sus siete cabezas, arrasó con todo.
Era un viernes trece, aunque tampoco eso es importante.

25 sept 2017

Guateques

Pasas página y, en la impar, otra muesca más del bestiario de la revolución de las risas que todos... o, qué empeño, españoles... hemos construido bebiendo de las ubres del estado del bienestar.
Los tipejos... un leninista sin barba, el playboy de la comuna hippie ibicenca, la voz solemne del payaso de las ondas goebbelianas y un don nadie -siempre hay un tonto útil... que comparten un gintonic, bebida moderna (de mierda) que no irrite sus culitos finos, forman parte del elenco que ha tejido la gran mentira que recorre este terruño del noreste de España de cuyo nombre no quiero ni acordarme.
A un trillón de euros la copa, brindan por los éxitos que se cuentan desde el frente, donde su soldadesca afrenta al enemigo con un inmenso arsenal de odio.
Barato odio... no como la Citadelle que te estás arreando, eh, zopenco; ¡ojalá se te atragante!
Te dicen que son amigos, que todos tienen derecho a rebajar tensiones, que la nuestra es una revolución de buen rollo, pacífica, cómica. Somos los buenos, y delante está el facherío, el antiguo régimen de cánticos en las escuelas y adhesión inquebrantable al régimen. La puta democracia, ¿entiendes?... y desechan la instantánea; si acaso, la envidian, y se imaginan dentro de un par de sábados noche, ellos, sustituyendo a los héroes... posesión de ultracuerpos... y degustando esas copas entre risas y tiparracas con wonderbra.
En el país de la Ítaca... en la ciénaga del mátrix... el soma se prescribe sin receta médica.
Los chulapos barretinados que se están bebiendo un cubalibre en copa redonda a vuestra salud son el mejor ejemplo del golpe de estado fetén que se está produciendo en las calles nuestras, alimentado por la nomenklatura marxistoide de todos los rincones que, sabia en refranes, aguarda pescar su dictadura del proletariado entre el río revuelto de los bastardos burgueses que se las dan de libertarios usando fotos de Durruti en el perfil. Con sus discursos sectarios desde los púlpitos no hay universitario que se crea menguado de superpoderes con los que salvar el globo azul; con los chistes freudianos y el nihilismo cultural de los casales reproduciendo la voz del gran hermano ha desaparecido atisbo de razón entre los animales de la granja; y la justicia, violada por quienes ultrajan a los muertos y loan a la épica de los totalitarios de cheká y maquis, recoge sus andrajos tras ser pisoteada por la voluntad del popbla encarnada en una juventud, en una carne de cañón, que pronto comprenderá que no hay plan que no fluctúe con el primer bofetón.
¡Écheme otro hielo!, grita alguien a la camarera, y el otro, el mosquetero desconocido, se sobresalta, rompiéndose el hechizo de su ausencia.
Es, como hemos dicho anteriormente, el tonto útil.
La rata miserable que se arrastra a los pies del vampiro suplicándole su inmortalidad.
El viejo nostálgico que ante el arrojo de la juventud en las barricadas pretende recuperar un tiempo perdido que dé sentido a su insignificante existencia.
Otros lo leen en el poso de los vasos, entre los hielos de buenas copas.


29 ago 2017

Lo que el viento se llevó


Ha resultado que, al final, ese amo de la tierra y el firmamento ha hecho los honores a las poéticas palabras zapateras de El Felón de talante socialista. El viento, propietario con derecho de pernada, decidió arreciar sus soplidos de corrección política progresista con tal fuerza que, a su lado, la corriente del golfo apenas destaca como ventosidad simiesca. Con sus antifas de cacería, los panteras y panteros negras y negros agenciándose derechos a golpe de bate y el son de la mtv y su acordeón lennonista retumbando en todos los chiringuitos con pretensiones, lo pasado, las raíces del árbol, no debe sentir vergüenza de temblar como una hoja de parra que contempla en el horizonte los nubarrones del huracán.
Está en su derecho; no por ser invisible debe uno renunciar a lo adquirido de boca de los profetas de la poesía multicultural; y él, caprichoso, sopla fuerte. Se llevará los actos y los echos, el conocimiento y la cultura, los fracasos redimidos, la ciencia, la tradición... se llevará las estatuas, los pergaminos escritos por la Historia, las lápidas de los cementerios... a Scarlett y a Clark Gable... al caballero de la triste figura... a la gran ballena blanca que se tragó al capitán Ahab...
Putos aires estos y su modernez de mierda.

27 jun 2017

Crónicas de la resistencia (IV)


Las ciudades, al desperezarse con el amanecer, van mostrando sus mejores galas, las unas detrás de las otras... hoy en la capital, paladín de las causas nobles; mañana en el ayuntamiento, segundón con pretensiones; pasado en las bibliotecas, las guarderías, en el velatorio del decrépito anciano santurrón caído por un espanto... y no hay farola de la que no cuelguen los pendones del lugar enumerando, uno a uno, el decálogo de nuevos usos y nuevas costumbres; no hay mástil del que no ondee la heráldica de la sociedad liberada, voluntariosamente gramsciana, reescrita sobre las cenizas de la Historia. Blasones hechos con cascotes del caído Muro de Berlín. El triunfo de la voluntad del mediocre. El gozo del rebaño, y el pastor bondadoso que lo redistribuye, todopoderoso.
Asoma el sol y, con el café, los locutores no olvidan mencionar qué se celebra esta semana en el mundo universal. Monotema en las entrevistas. Monotema en la prensa escrita, en la infinidad de gilipolleces que circulan vía móvil y hasta la tiparraca de ventas, mientras echabais el pitillo que sigue a la fiambrera de ensaladilla rusa del almuerzo, ha dicho que ella va con unas amigas... «amigas, amigas, eh; de las de la infancia, no pienses», ha recalcado después, con las mejillas sonrosadas, pero eso es lo de menos porque todo, alrededor, se ha confabulado para que esta semana, en la vieja almojama de piel de toro, a pesar del ensañamiento cruel del calor y el olvido de la deseada lluvia desengrasante, los brillos del arcoíris reluzcan como monedas de oro puestas al Sol.
La conjunción planetaria está aquí.
Orgasmos democráticos para todos... periodistas, actores, caricaturistas, políticos desde sus ministerios, médicos y el (julan)dron espía del Ejército del Aire, intelectuales que pasaban por allí, programadores informáticos actualizando logos de las páginas web hasta las tres de la madrugada, usureros frotándose las manos pensando en el aluvión, engullendo migajas en el sofá mientras ves correr los anuncios en la TV, aplicaciones gratuitas para colorear perfiles y que no desentonen en la ciénaga de redes, cuando el senegalés de turno te despierta de la siesta llenándote la cara de arena de sus chanclas para venderte un reloj más falso que la palabra libertad en boca de un humanista, o mientras miras la estatua del héroe de Cartagena, el medio-hombre más célebre que parió España, con una kufiyya multicultural que alguien le anudó al cuello, aún ahí, incrédulo alienado, todo serán orgasmos democráticos al amparo del sudor, el roce de la carne y el sonido de las fanfarrias del regeneracionismo del superhombre sin género.
Toca la orquesta que echó el cierre al imperio romano, la que corrió tres maratones delante de la barbarie, y suena alto, suena fuerte, pero la cueva es profunda aquí dentro.

19 jun 2017

Blandeando


Corriendo por el submundo de la red informática mundial, aka WWW, llegó al SI del Ejército de los 12 Monos, no hará ni un par de meses, una curiosa comparativa entre una de las mayores lideresas del feminismo dialéctico del momento, tonta-útil-Beyonce-otro-mundo-es-posible, y un español feucho y bajito que aún hoy copa las cabeceras comerciales de los puestos de casetes de los mercadillos itinerantes que, martes o jueves, brotan como setas en las calles más soleadas de los pueblos de España.
Una, estrellada más brillante del firmamento vanguardista, con una canción de tres oraciones repetidas incesantemente, modo disco rallado, estilo secta comecocos -¿dónde va la gente?, ¿dónde va Vicente?- amparada por un ejército de compositores, editores, productores, traductores y demás sacamantecas de la mercadotecnia global indispensable para lamer el éxito en la actual sociedad pringosa; otro, castizo, con un tema en varias estrofas y estribillo resultón compuesto a lápiz y papel en el asiento de un Seat 124, denostado por faltón, misógino, empedernido fumador de barra de bar y carajillo español alienado de las plurinacionalidades y demás soberanías compartidas.
Hablamos de El Fary, taxista y cantautor.
Hoy hace diez años que anda criando malvas, pero no esperéis recuerdo en demasía por parte de los canales de comunicación que dominan la industria, más preocupados por el virgo de la perra-loba o el rasurado pectoral del julandrón ibérico de nueva hornada.
Todo mandanga, Fary, aunque ésta no se quema ni se lía ni se fuma a propia voluntad en un intento de encontrar una estrella que quizá no exista, sino que está en el aire, flotando como ponzoña invisible, como el amor de la canción, espirada por los arquitectos del infecto buenismo occidental para que sea inspirada por la mancha humana que, prostituyendo el nombre de la democracia en una bacanal de relativismo nihilista, se dejó desterrar la libertad de fumar y la libertad de opinar. Ingeniería moral y cultural que cierra piernas a cal y canto durante el trayecto de Argüelles a Nuevos Ministerios e induce a definirse, en sus perfiles doctos en modernez de mierda, como femimbéciles de barba andrajosa, cejas depiladas y menstruación anhelada.
Tú, a diferencia de los papagayos que recitan pedagogía social a la sombra de la nomenclatura, lejos de esos artistas e intelectuales que oran dogmas en clave de sol y no dudan en tentarse la ropa cuando el redistribuidor de impuestos ajenos del que viven tacha esta palabra de malsonante o censura esa expresión por ser germen de la fascinerosa incitación al odio moderno, ya no tienes cabida en este edén de corrección política.
Lejos quedan los agujeros del casete.
Ahora todo es virtual, falso… todo blandengue. 

23 may 2017

Rutinas


Vas a un concierto cualquiera, te tomas unas birras, pegas cuatro botes hasta que la sudoración se vuelve excesiva, dos cervezas frías más, un último estribillo abrazado a un desconocido y, con la camiseta de la gira bajo el brazo, al encaminarte hacia la puerta, vuelas por los aires.
Dicen... bueno, decía un lumbreras así, por lo bajo, con la boca pequeña, que hay que acostumbrarse a eso, al menú degustación completo, pues hay para meses... para años... hasta que los perros de la Bestia crean que es suficiente de lo sometidos que nos mostremos ante ellos.
Lo decía temeroso, quizá por primerizo, pero en su voz no había ni un átomo de resignación o queja. Era un tono perfectamente neutro occidental de nuevo cuño. Objetivamente (y materialmente) científico.
Tanto que, ahora, más fríamente, de haber sugerido el sumiso botarate, mientras se lava la sangre inocente de las manos, añadir el costo del postrero viaje en el precio de la entrada al concierto, no me habría parecido nada extraño.
Es el sentido trágico de la perra vida moderna (de mierda): desterrar la religión -siempre que sea propia- y construir, sobre sus ruinas dogmátias y dando gracias al Arquitecto todopoderoso que nos mantiene vivos, la paz social de la morgue.
La lástima, por ahora, sigue siendo gratuita.

27 mar 2017

Bailando al corro


De nuevo en el cuartel, constato que sigue sonando la misma música.
Ni los barrigazos por el salvaje paisaje del maestrazgo ni las largas marchas cargando el petate han obrado el milagro: la realidad se impone, ruda y acompasada, ritmo tres por cuatro, pam, pam, pam.
Deberían haber sido un par de días, deberíamos haber sufrido -quizá- lo más cerca que estaremos nunca de la alienación del proletariado, el vacío mental, un nirvana rodeado de gallinas, un gato gordo y la mansedumbre -y vejez- hecha perro, porque can era el sanbernardo que paseaba, arriba y abajo, como un sereno mal jubilado, pero... por aquí... por allí... en las descripciones de una Historia revisada, acaudillada de castillos medievales y proezas heroicas... en los museos, las escuelas y el pregón de la casa grande, el anschluss, amenizándolo todo con sus notas, ha borrado de un plumazo las aspiraciones misantrópicas de esta milicia de simios venidos a más.
El anschluss... la infestación... la Administración por entero, como foco irradiador. Sea mediante la cabeza de la normalización lingüística, sea la de la claudicación cultural, la tergiversación historiográfica o la prostitución intelectual, el Poder... esa hidra de siete cabezas, hideputa engendrada por bastardos... campa a sus anchas por las calles de piedra de las ciudades, y ha llegado, también, al valle.
La misma música, idénticas sonrisas, algunos lloran.
Y todos la bailan.