Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

5 dic. 2017

Consuelo


Querida Sara,
cuando leas estas palabras estará cerca el día grande de ese gran teatro que algunos llaman multinación. Empezará la cantinela atronadora de la fiesta del pueblo, la efeméride de la democracia, los mandamáses de la escena leerán la cursilería previamente escrita en la cafetería de la casa grande y, acabado el pasamanos, tendrás la irrenunciable peste de los corrillos con el duopolio politicastro/periolisto elaborando en el menú con el que alimentar al lumpen durante el almuerzo.
Lo de siempre, si a caso más en esta ocasión debido al uso de la espada, el 155, esgrimido como la panacea que ha tranquilizado la situación... parece que ya no llueve... aunque, ¡qué voy a contarte!, de filo romo, ha resultado estar forjada con el acero falsario al uso en el arte dramático.
La traición, desde el primer día en que fue escrita. Desde el instante mismo en el que fue pensada. Vacía, la constitución española. Un trapo sucio pisoteado por todos nada más ser sacada del cajón. Sus rumasas, sus Montesquiev guillotinados, el vituperio histórico de la que emana, el coñazo de la batalla de ideas, la pleytesía al extranjero, las afrentas constantes de quienes la abusan para darle el finiquito improcedente y que hoy... mañana... ayer... se hinchan soltando palabras grandilocuentes a mamporreros con micrófono en las que llaman al respeto entre los pueblos, la unidad de buenos hermanos, la desmemoria por los héroes muertos y demás palabrería en la neolengua con la que disfrazan la miseria socialdemócrata de su tiranía.
Tú encuentras vejaciones incontables mientras nadie la defiende, y sé que te encabritas ante tanta injusticia, maldiciendo a quienes se han tragado el señuelo de tanto salvapatrias populista, que te tiras de los pelos escuchando a tantos crédulos que claman por cambiarla cuando no se cumple, reformarla con un toque de modern(h)ez (de mierda) que barnice los desconchones lógicos del antiguo régimen.
Sollozas por la mancha humana y su eterno balar de imposibles y utopías.
Por eso esta carta, Sara. Para que sientas que no estás sola. Que hay más.
Mal de muchos...

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