Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

19 oct. 2013

Oro que huele


- Sabes, Coman...

- Perdona... esto... estaba ensimismado leyendo la sinopsis de la película, lo siento.

- No, no importa. Te decía si habías oído al Sr. Botín, el del Banco Santander, que ayer salió a escena diciendo que "el dinero está entrando a espuertas en España".

Así, más o menos, empezó y acabó la conversación. Si estaba algo despistado cuando el teniente médico Mateo me abordó con su pregunta, más quedé después de anunciárseme la noticia. Pues no. No me había enterado. De nada, siendo sinceros.

Ni de lo uno, ni de lo otro.

Porque de la entrada del maremoto monetario, ni noticias tenía. La gran ola de parné que, según el Sr. Botín, está arrasando las costas de nuestra milenaria y desértica nación, debe haber pasado de largo por aquí, a la vera del Cuartel General de El Ejército de los 12 Monos, pues no nos ha salpicado ni un miserable céntimo de euro.

Rápidamente, no bien había asimilado la idea intrínseca a la noticia, abrimos los portones y las ventanas, a la espera...

... y ahí nos quedamos cinco horas y doce minutos de reloj digital Casio.

De nuevo, nada.

Ni el salado aroma del mar verde nos llegó.

"Joputa"... "Mísero"... "Trilero"... se podía escuchar en boca de los 12, murmurando, mascullando maldiciones mientras el sentimiento de burla y escarnio se asentaba sobre sus pieles. "Otro camelo más de estos mentirosos que capitanean la Nación", pensaban. No lo dijeron en alto, mordiéndose la lengua resignados ante lo que, de normal, está acabando en costumbre... pero yo, camarada de aventuras y desventuras, lo podía observar en sus ojos y en su gesto.

Un segundo de debilidad. Sólo fue eso... un fogonazo, un destello de abandono y derrota.

Luego, al siguiente "tac" del reloj, el brillo volvió, la sonrisa conquistó el rostro y los brazos y ánimos se tensionaron de nuevo, prestos a dar batalla. Si hemos llegado hasta aquí... hasta este grupúsculo de una docena de irreductibles malditos... ha sido gracias al hecho de superar mil obstáculos mayores que el presentado por este trolero con corbata, Ferrari e inglés de barrio cañí.

Ahora, degustando un café cuya etiqueta indica que proviene de la India.... ¡qué risa, María Luisa!... intento recordar qué he soñado durante la siesta, minutos después de la conversación con el teniente médico, tras la paella servida en cantina, como cada sábado. Y me esfuerzo, y me devano los sesos intentando que las imágenes oníricas vuelvan... y vuelven, a fogonazos... apareciéndose ante mí un señor... un Emilio Botín, pero diferente... con corona, cetro, larga capa con el blasón de la familia, una "B" blanca enorme sobre mar de gules, y otro más pequeñito en amarillo limón, abajo a la derecha, con forma de "Cavallino Rampante".

Atendía al nombre de Rey Midas.

En mi sueño, el gerifalte con corona, reía. Reía sin parar mientras a su alrededor, en la sala del trono en la que descansaba, no dejaba de entrar oro y más oro a través de las ventanas y las puertas, abiertas de par en par. Ante él, una legión de politicuchos del tres al cuatro, mandamases de la casta política española, le hacían reverencias mientras recogían los activos tóxicos inmobiliarios que el Rey Midas, junto con otros señoritos feudales bancarios y del Monte de Piedad, había ido acumulando como el típico afectado por el mal de Diógenes.

El Rey Midas venga a tocar pisos y más pisos... mierda de ladrillo pinchada en un palo... y los míseros políticos españoles... de izquierda, derecha, centro o mitad... venga a aceptar excremento, obrándose el milagro de la conversión escatológica: la mierda de Botín y afines, entregada al Gobierno, es convertida en oro gracias al SAREB.

Así el Rey y sus señores banqueros... amén de políticos metidos a banqueros tras conquistar por asedio las Cajas de Ahorros... se sacuden el escombro de la burbuja inmobiliaria en este juego del trueque amañado por ambas partes. Llevan haciéndolo así durante mucho tiempo. Recordemos cómo, en un tiempo no tan lejano, el Rey Midas alababa a el Felón, aka ZP, pregonando a los siete mares lo bueno que era, lo bien que hablaba, lo mucho que luchaba por la economía de España... finalista siete años seguidos de la Champions League.

Pero el sueño seguía. El Rey Midas, ambicioso él y con ganas de que el flujo monetario no cesara, siguió obrando su magia, para uso y disfrute de toda la camada de ratas señoriales metidas a directores de banco y caja de ahorros. Ahora, con gesto altivo, se sacude las pérdidas provocadas por las inversiones funestas gracias a la creación, por parte del usurero Gobierno de España... "la Economía lo es todo", que diría Mariano Rajoy Brey, el Iluminado... del FROB, ese fondo de reestructuración que, como el SAREB, también convierte la mierda acumulada por el sistema financiero en oro puro y duro.

Las deudas todas... de partidos políticos y campañas electorales; de Administraciones borbónicas, parlamentarias con dietas interminables, autonómicas de "bonos patrióticos", aeropuertos por doquier, pabellones para jubilados, aldeas con más iluminación que "los pilares de la creación", en la Nebulosa del Águila... deudas de preferentes, de subordinadas, de aplazadas... deudas, deudas, deudas... pérdidas, pérdidas, pérdidas... todas convertidas en oro.

Puro Oro.

Mierda del Rey convertida en Oro de Ley gracias a las mágicas manos de ese fantasma "liberal" que todos nombran y acusan, pero que no está por ninguna parte... ni se le espera.

Decía Lavoisier que "la materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma"... y no hay mejor ejemplo que este, donde la basura viene a convertirse, por obra y gracia de unos encorbatados saqueadores, en parné fresco recién impreso en esas máquinas ultra-modernas que se guardan allí, en el sótano del Banco Central Europeo. Billetes en forma de préstamo archimillonario que sirven para camuflar las vergüenzas de nuestros oligarcas feudales, chorizos de Cantimpalos todos ellos.

... y siguiendo el razonamiento del químico francés guillotinado en plena Revolución Francesa, a la conversión de la escoria en oro tiene que ligarse, por lógica divina, la resultante contraria: la mutación del oro en mierda.

Para eso, para ver cómo el oro se convierte en excremento, estamos nosotros, los ciudadanos de a pie... súbditos de este Reino que huele a antiguo, a despotismo usurero, en el que nuestros ahorros son evolucionados hacia el abstracto... hacia la deuda intangible, el préstamo arrancado, la miseria eterna a interés variable según el euribor de Bruselas.

El dinero que entra como un tsunami a través de las puertas, que diría el Rey Midas Botín, es el dinero que sale por nuestras ventanas... conciudadanos... a punta de pistola, o sea, en modo impositivo... de impuesto... de tasa... de saqueo.

Veis, Monos... haciendo un esfuerzo he recordado lo soñado...

... y me han venido unas ganas locas de dar un trago.


De "rubia" cerveza, por supuesto.



2 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Es ya una tradición secular, Don Herep. Durante los siglos en que los campesinos y artesanos más hambrunas soportaban, más ricos se hacían los Duques de Uceda, Lerma o el Olivares y así sucesivamente hasta ahora.

Herep dijo...

El choriceo y el despotismo oligárquico siguen marcando la agenda de este país, Javier.
Ande yo caliente...
El truco está en vestir las reivindicaciones con tintes sociales para que el populacho les haga siempre... a ellos... el trabajo sucio.

Un saludo.