Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

21 oct. 2013

Día de derrota

Muerte de Churruca, de Dumont (1892)
Sí, Monos...

... ha vuelto a suceder. Viene siendo una costumbre, una manía, una fobia innata y eterna que nos consume y nos ocupa todas las horas de sol del día, y casi todas las horas de oscuridad de la noche. Sólo unos minutos, cuando nuestros ojos permanecen cerrados divagando bajo el influjo del sueño paradójico, podemos liberarnos de esta tarea hercúlea... de estas cadenas de Prometeo que nos arrastran, nos aferran, nos condenan... permanentemente... a ser protagonistas de los quehaceres de la Historia Universal.

Hoy, otra vez... aunque hoy, como dictan las leyes innatas de la Providencia, nos toca recoger uva rancia, racimos de pérdidas, mosto agrio que anuncia derrota.

Tal día como hoy, 21 de Octubre pero de 1805... hace 208 años... cuarto y mitad de suspiro del Tiempo... tenía lugar la Batalla de Trafalgar.

Conocida como la "mayor batalla naval de la Historia", en aguas gaditanas se enfrentaron, durante aquel día de Octubre, la escuadra franco-española y la armada inglesa, comandada por el Almirante Nelson. Encuadrada en lo que se conoce como Guerras Napoleónicas, la Armada española estaba bajo el mando de la flota de "le petit" Napoleón, comandada por el Vicealmirante francés Villeneuve, cobarde confeso muerto en acto de suicidio, según la versión oficial con rúbrica del "pequeño emperador".

La otra, la versión extraoficial, versada sobre el acuchillamiento múltiple ante la deshonra militar francesa, no lleva la firma del emperador... ni falta que hace, de clara que es.

Sea como fuere, aquella mañana del presente mes, los navíos franco-españoles se fueron a pique gracias a una serie de maniobras erróneas dictadas por los cuadros de mando francés, nada proclives a prestar batalla, sumadas a la mala conservación de los buques españoles y a la inexperiencia de los marineros patrios, cuyo número se había visto reducido por fiebres, organizándose levas con urgencia que se completaron con elevada cantidad de ancianos, jóvenes imberbes y algún que otro mendigo.

Marinería inexperta enfrentada contra curtidos marinos ingleses, endurecidos como callos tras años de trabajos en la mar y multitud de combates contra las flotas mediterráneas y de Indias.

Hombres españoles "de secano" contra aguerridos piratas ingleses... Ah, y cobardes franceses.

El resultado, previsible.

El 21 de Octubre de 1805 se firmó una nueva página en la Historia Universal. Con sello español, otra más. En esta ocasión el resultado fue negativo... como en tantas ocasiones... y marcó el enésimo inicio del fin de nuestro Imperio... ese en el que jamás se ponía el Sol y en el que, hoy en día, uno no sabe ni por dónde asoma... ¿por Andalucía, Galicia, Cataluña... el cantón de Cartagena? Los españoles nos encontramos con una flota derrotada que ya nada podría hacer para evitar el dominio de la horda pirata inglesa de los mares huérfanos... ni frenar la corrosiva insurrección que estos alentaron y apoyaron en tierras hispanoamericanas, las cuales, pronto, más pronto que tarde y a raíz de la derrota en Trafalgar, iniciaron sus procesos de independencia.

Tal día como hoy, España perdió. Mucho. Demasiado, quizá. Otros, como sucedería con el inglés Nelson, perdieron la vida... pero España perdió la mar. Encenderás tu TV, tu radio o tu PDA y nada de esto se dirá por boca de los "medios de comunicación" españoles. Nada... ni lo malo recordarán esta bazofia corroída por la envidia, el desprestigio y la culpa... empeñados en el olvido y la amnesia colectiva.

Allá ellos.

Nosotros jamás olvidamos, Monos.

8 comentarios:

Geppetto dijo...

Siempre que hemos dejado el mando del ejercito español en manos de Francia nos han dado el repaso del siglo.
Y ya puestos, desde que dejamos España en manos de los Borbones la decadencia ha sido imparable

Maribeluca dijo...

Interesante recordatorio en un día que es igualmente de triste derrota por otras razones

Agustin dijo...

Otra gran leccion de historia,nada meno que una leyenda llamado Churruca,un saludo,

Javier Tellagorri dijo...

El mando de aquella Armada conjunta correspondía por capacidad y antiguedad al almirante GRAVINA. Con ese hoy no hubiera habido en Londres un Trafalgar Square.

Herep dijo...

Somos expertos en la dejación de funciones, Geppetto, y el arte de tumbarnos a la bartola.
Luego vienen los lamentos... o mirar al cielo y quejarse de que llueve.

Herep dijo...

Día triste, sí.
Cada vez son menos los días en los que el país sonríe.
Pero...

Herep dijo...

Sí, Agustín. Un gran héroe, Churruca. Un héroe de esos que tanto abundan en nuestro país, olvidados o apartados en un parque de las afueras tras un bloque de granito abstracto.
Para desprestigiar la enorme historia española, nuestros enemigos deben trabajar a jornada completa.

Un abrazo, neozelandés.

Herep dijo...

Lo pagó caro "le petit Napoleón", que vio perderse el dominio de los mares... aunque más caro lo pagó Villeneuve, cosido a puñaladas en uno de esos suicidios tan comunes entre las altas esferas.

Un saludo, Javier.