Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

12 jun. 2013

PAU 2012-2013


 
Gobierno de España
Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Pruebas de Acceso a la Universidad. Curso 2012-2013
Lengua Castellana y Literatura

 
PRUEBA 1. Compresión lectora. Debe escoger UNO de los dos textos (A o B) y realizar un resumen del tema.

TEXTO A.

El perro de San Roque no tiene rabo porque Ramón Rodríguez se lo ha cortado. El perro de Ramón Rodríguez no tiene rabo porque se lo han robado. ¿Quién le ha robado el rabo al perro de San Roque? ¿Ramón Rodríguez ha robado el rabo del perro de San Roque?

Puede pedir Pepe perfectamente, por presumido, pelo prestado, pudiendo presumir por peinado, por ponerse perifollos, propiamente. Pero, para pedir pelo prestado, pardiez, precisamente, Pepe parésceme predestinado para pagar, pobre pelado, por presumido, pardiez, por pedir pelo prestado.

Debajo de aquella pequeña peña, hay otra peña más pequeña que la peña pequeña, que había encima de la peña más pequeña.


TEXTO B.

Aquello que venimos conociendo como Izquierda Española fue horneada allá por el s. XIX, cuando la invasión napoleónica y posterior Guerra de la Independencia. Heredera bastarda de la Revolución Francesa y lo que esta acarreó, la Izquierda Española desde el primer momento se autoproclamó como progresista, englobándose en este término todo aquello que representara una ruptura con las tradiciones y la Historia de España, presentada por ella como una sarta de barbaridades y errores que debían ser superados. La Izquierda se presentaba, bajo estos puntos iniciáticos, como la opción de futuro única e indispensable.

Fruto de las tensiones de la época, España vivió un s. XIX harto convulso que le acarreó diversas guerras civiles, frenándose la normal evolución de los pueblos libres. España se desangraba en guerras, disputas políticas, amenazas, pronunciamientos militares… Con todo llegó, a imitación de la siempre envidiada Francia, la I República Española, que apenas duró 9 meses, plagada de políticos pertenecientes a la masonería que, como es bien sabido, casa poco con las ancestrales tradiciones españolas.

Así, entre reyes que vienen, presidentes asesinados y conatos cantonales, la Izquierda Española… la progrez ibérica… fue creciendo y creciendo. En 1879 se fundaba el PSOE, partido de clase, marxista y adalid del progreso universal. Desde sus inicios, su fundador dejó claro que nada se interpondría ante su objetivo principal, a saber “la dictadura del proletariado”, llegándose, en caso necesario, al atentado personal como arma revolucionaria.

Se iniciaba el nuevo siglo con fuertes presiones por parte de la Izquierda Española… el progresismo ibérico… al tiempo que se convocaban huelgas revolucionarias, se promovían atentados anarquistas y un largo etcétera siempre envuelto en banderas rojas.

En 1921 la Izquierda se escindía y nacía, en España, el Partido Comunista, fiel imagen de la doctrina parida en la III Internacional de Lenin.

Las dos cabezas de la hidra pasaron a disputarse la corona de “defensores de la democracia, la igualdad y el progreso”, aunque ambas, en el fondo y en la forma, siguieron profesando los puntos ideológicos que define a la Izquierda Española: un profundo sentimiento antidemocrático y un exacerbado odio a España.

Su menosprecio hacia la democracia se mostró en 1931 cuando, no aceptando los resultados de las elecciones municipales, asaltaron las calles forzando la instauración de la II República y la macha precipitada de Alfonso XIII… y volvieron a dar muestras de él cuando, tras perder las elecciones de 1933 ante la CEDA, idearon y protagonizaron el golpe insurreccional de 1934, conocido como la Revolución de Asturias, sin despreciar el papel básico que representó en el estallido de la Guerra Civil Española, con la que pretendía aniquilar a la derecha española, “reflejo de los males de Iberia… sus atrasos… sus tradiciones… su Cristo en su palo… sus miserias latifundistas… su, su… su asco… y ¡Viva Rusia, cabrones!”

Porque además de ser marcadamente antidemocrática, la Izquierda Española, adalid del progreso, ha seguido siendo, durante estos tiempos modernos, profundamente antiespañola, siempre a las faldas de los movimientos secesionistas o rupturistas. Así lo fue durante los años iniciáticos del s. XX, durante la II República, durante la Guerra Civil… durante la Dictadura del General Franco, donde la Izquierda terció con las potencias aliadas para traer, de nuevo, la guerra a las tierras españolas abocando a la ciudadanía a un mayor grado de desolación y miseria.

Todo era posible en pro de la causa común, el Poder, y la causa propia, la destrucción de la Idea de España… de su esencia cristiana… de su rinconcito en la Historia de la Humanidad… ya fuera pactar con los hijos de Stalin entregándole nuestro oro, entablando negociaciones con los enemigos del país, alentando los movimientos rupturistas de la periferia, mintiendo, manipulando, tergiversando…

Hasta llegar a los tiempos presentes, en los que la Izquierda Española sigue como antaño, haciendo gala de esos “100 años de honradez” de los que tanto alardea. Hoy, como ayer, la Izquierda Española… paladín de los derechos humanos, la igualdad, el Progreso y la “Paz en el Mundo”… sigue apoyando acérrimamente cualquier movimiento que atente contra el Estado de Derecho. No hay día en el que no se defienda el terrorismo etarra en nombre de la “libertad de expresión” que luego, en un claro acto de la democracia que profesa, se niega a todo aquel que no piense como ella. O se distorsiona la realidad y la ideología para amoldarse a los intereses de aquellos que, día sí y día también, atentan contra los poseedores de la soberanía nacional acusándoles de “ladrones, expoliadores” y demás lindezas por el estilo… amén de amparar todo tipo de ataque a la simbología nacional, común a todos menos a ellos, según se puede observar.

La Izquierda Española… tan progresista y democrática toda ella… que tan bien puede defender los derechos de la mujer como puede llamar “chochito de oro” a la Vicepresidenta del Gobierno… o señalar a “la de las tetas gordas” segundos antes de ponerse la faja de costalero de la Virgen de la Cabeza Ancha… La Izquierda revolucionaria del patrón, el señorito y “otra de gambas”… amiga de olvidar los atentados del 11 de Marzo de 2004, fotografiarse con los sátrapas sultanes de las sátrapas dictaduras teológicas del Islam o vociferar por las calles la sesuda consigna ideológica del “quitar el crucifijo de nuestro orificio”.

La Izquierda Española, marca registrada.

 
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Politizando, que es gerundio.
Así nos luce el pelo, Monos.

 

4 comentarios:

Geppetto dijo...

¡¡Bien coño bien!!
Un diez por haber sabido glosar en pocas lineas y de forma magistral la historia de esa ruina llamada izquierda española
Felicidades.
http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es/

Old Nick dijo...

Juajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuaaaaaaa
Querido HEREP, Un APLAUSO APLASTANTE Y ATÍPICO, ANTICIPO DE ANTOFAGÁSTICAS ABSTINENCIAS...(Ya Ves Que Yo También "ALITERO")...
¡NIHIL NOVUM SUB SOLE!
Como Si HUbiesen Puesto "LA TRADUCCIÓN Del Trabalenguas Aquel De "Qatre Jutges D'Un Jutgat...."
Juajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuajua
Tú Siempre DURO Y A LA CABEZA, Como Debe SER.
Un Abrazo Genio.
Un Brindis Por La Escoba VENGADORA.
Y
¡¡RIAU RIAU!!

Herep dijo...

Gracias, Geppetto.
Es un simulacro, pero bien estaría que textos como este aparecieran en las pruebas de Selectividad.
Serían mucho más veraces que los escritos que se utilizan a día de hoy.

Un saludo. Buen fin de semana.

Herep dijo...

Hay cosas que hacen que salte el resorte de la mala leche, Old, y la noticia de que se habían utilizado postulados políticos para las pruebas de Selectividad ha sido una de ellas.
¡Qué asco!... además de falsedades!!

Aunque me queda la esperanza de pensar que, con el ínfimo nivel de los estudiantes de hoy, la mayoría no habrá entendido nada de lo que ahí aparecía escrito.

Triste consuelo, eso sí.

Un abrazo, maestro. Un brindis y un fuerte ¡Riau!¡Riau!