Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

31 may. 2013

Lágrimas



Ayer, los Príncipes de Asturias, herederos a la Corona del Reino de España, asistieron al estreno de la ópera L´Elisir d’Amore, de Gaetano Donizetti, en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona.
Este, el Gran Teatro del Liceo, junto al otro escenario cultural de la Ciudad Condal, conocido como Palau de la Música, son los dos puntos neurálgicos de reunión de la “élite” empresarial catalana. Aquí, en estos dos palacios, es donde se han convocado, desde tiempos inmemoriales, esas cien o doscientas familias que vienen moviendo los hilos en esta porción de tierra del noroeste español.

Los padrinos de la mafia, en pocas palabras.
Los “señores feudales” que se beneficiaban de aquellos códigos de “usos y costumbres” que hoy, trescientos años después, muchos se obstinan en recuperar y defender en nombre de no se sabe qué utopía nacionalista manipulada y trasnochada.

Vivan las cadenas, que dirían muchos.
Pero bueno… no es esta entrada breve otro intento de desenmascarar esta jauría de ratas, no…

Sirva esta entrada para refrescar las imágenes de esos que ayer abucheaban al Príncipe de Asturias y hace casi veinte años lloraban desconsolados ante el incendio del Liceo. Pobres. Con sus butacas de terciopelo rojo devoradas por las llamas… sus óleos… sus tapices… sus violonchelos del s. XVIII, antaño tocados por la flor y nata de la cultura catalana…
¡Oh, qué pena!

¡Cómo lloraban, los aristócratas de la barretina! ¡Qué recuerdos! ¡Con qué celeridad se reunieron los títeres para buscar una pronta solución!... organizar una colecta, una recogida de firmas, un referéndum no-vinculante… ¡Dadnos algo! ¡Financiadnos el resurgir del Liceo! ¡Pasemos el cepillo, España! ¡Caridad!...
Estado, Generalitat, Diputaciones, Municipios, empresas, sociedad civil… toda ayuda era poca en la hercúlea tarea de la reconstrucción. Unos donaron mil, otros cien, cinco duros… todo para que el Liceo volviera a erguirse en las Ramblas de Barcelona, imponente, chulapo vestido de frac, con chistera y monóculo… altivo… clasista… cortesano…

Visquen les cadenes, cony.

Ayer, los aristócratas del Liceo silbaron y abuchearon a los Príncipes de Asturias… y lo hicieron justamente por eso, por ser los príncipes herederos al Reino de España… ese Estado opresor, la metrópoli expoliadora… ahora que está tan cerca... el sueño tan próximo... el castillo de nuevo en el centro del feudo...
El cuento de siempre, cantado por los que más tienen, como siempre, a ganar. España nos roba. España nos expolia. España, España, España… España siempre presta al abucheo, el menosprecio y la burla hipócrita de los demonios con sombrero de copa.

Joder.

Hay incendios que se apagan demasiado pronto.

2 comentarios:

Agustin dijo...

Aun no siendo un devoto de la Monarquia,los cafres y paletos que abuchearon a los Principes de Asturias.Solo merecerian nuestro total desprecio digo yo,un saludo,

Herep dijo...

Yo no tengo muy clara mi postura en el tema Monarquía/República, pero sí que puedo decirte que quienes abuchearon a los Príncipes son escoria.
Escoria de estómago agradecido, eso sí. Más falsos que las monedas de 3 euros.
Pero como en España la mentira campa a sus anchas...

Un saludo desde este rincón del mundo, Agustín.