Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

19 may. 2013

Esperando una luna


Carpe Diem...

Carpe Diem, les dijo el profesor Keating a sus alumnos mientras les entregaba un sobado libro de poesía romántica norteamericana... o europea... o de vaya usted a saber de dónde.

Los miró... miró a los chavales que tenía enfrente, y les dijo eso tan muñido... "Carpe Diem. Aprovechad el momento, chavales. Exprimid la vida como si fuera un zumo de arándanos. Apretad. Fuerte. La vida pasa rápido... es rápida... muy rápida, la vida. Muy rápida"... mientras los tíos se observaban con una mirada en la que se mezclaba la sorpresa, la incredulidad y el deseo.

Alumnos de un colegio bien... con su Gran Salón rodeado de estandartes en los que se leen, bordados en hilo dorado, los lemas del tugurio: Tradición, Honor, Disciplina, Excelencia, y la Paz en el Mundo... los adolescentes, que apenas aprendieron a sonarse los mocos ayer, no están acostumbrados a las palabras de un tipo como Keating, diestro en grandes pensamientos, aspavientos al recitar los poemas, rojo de pasión. Pasión que les contagia, los posee como un abrazo de una amante, como la embriaguez que acompaña al vino.

Aprovechad el momento, chicos. Pensad durante las noches. Apartad a Morfeo y dejaros llevar por vuestros pensamientos, vuestros sueños... Desead. Aprended cómo hacerlos realidad, y vividlos. 

Mañana es tarde.

El profesor es un hombre sabio.

Un hombre.

... y, fuera, todo son lobos.

Boudelaire. Whitman. Lord Byron. Tras años de beber de ellos, su mente se amoldó a las rimas asonantes, los versos prohibidos, expresionista... y se dejó llevar en una lucha eterna que hoy, después de cuarenta primaveras, resta en tablas. Las musas de la Realidad se amoldaron a su mundo, y así es feliz... el profesor Keating... con sus manías y su carácter explosivo e imprevisible. Y el Mundo, conociéndole preso en su propia urna, es feliz.

Carpe Diem, dicen los chicos, con los ojos muy abiertos. Y despiertan a sus sueños, esta noche, y se ven cortejando cien chicas, mil chicos... o chicas y chicos, todos juntos, jugando al enredo en plena bacanal romana. Esa noche, uno no duerme... y otro, despertando del suyo, se adivina disfrutando una vida de lujo y corrupción, de negras gafas al son de Little Green Band... y cochazos tuneados por ingenieros japoneses.

Dos en vela.

El tercero, el cuarto... leerán sus mundos esta noche, venciendo al sueño, y todo será éxito, hedonismo... Carpe diem en un mundo nuevo, que ellos dibujarán según sus ideas y en el que los pilares, enormes columnas que elevan los estandartes de antaño... y cientos más... serán derruidos para elevar otros diferentes. Todo entre rosas, buenos caldos, sabrosas uvas.

Un sueño, profesor Keating. Un sueño del que usted, hombre sabio, salió sin más pena que gloria... en tablas, ¿recuerda? Ellos... los chicos...el Mundo... No, profesor Keating. Ellos no saldrán de esta tan bien como usted. Ellos no son sabios, más bien siervos de la Realidad. Usted lo sabe. Esa es la condena impuesta por la sabiduría.

Carpe Diem, muchachos...

... vivid antes de que la cruda realidad os atrape y devore. Amad, cantad, creed, beber, reír, sentid... No, No, ¡esto no!... Amad, sí, pero como amaría Romeo, de aquí a la eternidad... ascended como Santa Teresa... honraos de gloria al son de los versos que entonan quienes apuestan todo a un ideal, a un color... y pierden. Degustad el amargor del vasto mar, trabad amistad con un Platero cualquiera... aplastad zumo, chicos... ¡este zumo vuestro, sin edulcorantes traídos de fuera! Rebelaos. Romped la poesía. Empezad de nuevo... aún no es tarde...

La Sabiduría tiene un precio, profesor Keating. Usted lo sabe...

... ellos, lo intuyen.

Hoy, sin embargo, las cosas han cambiado. El Mundo... siempre raro... ha cambiado. Su Eje se ha roto. La balanza, alterada. Los placeres, las vidas al descubierto, las oportunidades de saldo... Se esfumaron, como las alegres golondrinas. El patio quedó desierto, triste, alejada toda esperanza. ¿Carpe Diem, profesor Keating? Ni aunque lo deseáramos, profesor. Ni empujando con todas nuestras fuerzas podríamos, profesor Keating.

No quedó nada. Nada. La corriente se llevó hasta los vicios. Las virtudes eran cosa del recuerdo, pero los vicios... el dinero quemado de ayer, las colecciones de bragas, los diez cubatas de anoche, los viajes, los yates, la publicidad de colonias al llegar la Navidad... La vida se ha tornado un infierno. Una miseria. Una desesperanza, profesor Keating.

Aprovecharía el momento, profesor Keating... si supiera cómo.

Oh, capitán, mi capitán!... y el chaval se sube al pupitre.

¿Quién no quiso un buen capitán que le llevase por los senderos de la Gloria? ¿Quién no quiso una estatua en una plaza? ¿Quién no quiso ganar el único galardón que puede robársele a la Muerte? ¿Quisiste La Gloria del Recuerdo? ¿Fuiste tú? ¿Fue cuando tu pie se asentaba sobre el pupitre? Porque alguien me dijo que hubo gente que lo deseo... levantarse... apostar a un color... decidir... soñar... buscar las tablas, de inicio... ¿Fue ese el capitán que buscabas? ¿Valía él la eterna condena? ¿Era el sabio que hizo que se abrieran tus ojos?

¡Oh, capitán, mi capitán!... ¿Dónde estás, capitán?


2 comentarios:

Old Nick dijo...

El "DESPERTADOR" Es Un TRASTO MALDITO QUERIDO HEREP.
Y Suele Acabar Estampado Contra La Pared el DORMITORIO...
Lo Mismo Que El PROFESOR "DESPERTADOR DE ESPÍRITUS LIBRES", DESCACHARRADO O LAPIDADO.
Hace Mucho Tiempo, Yo Intentaba DESPERTAR A MIS ALUMNOS "HISTORIA EN MANO", Hasta Que DEscubrí El Secreto...
¡Meterles En FAENA A BASE DE BUENOS EJEMPLOS REALES Y SENCILLOS!
Porque ¿De Que SIRVE UNA "ARMERÍA O ARSENAL" SIN MAESTROS Y TÉCNICOS?
¡El ROMPECABEZAS DE LA VIDA ES ASÍ!
¡La POESÍA GUERRERA SÓLO NACE Dentro Del Hombre, Cuando ÉSTE, Ha Dejado De TEMER A LA VIDA Y LA MUERTE Y Se LANZA HACIA DELANTE A CONSEGUIR SUS SUEÑOS!
Lo Demás ¡NECIA PALABRERÍA!
Un Abrazo GENIO.
Un Brindis POr La LUCHA BIEN LIBRADA.
Y
¡¡RIAU RIAU!!

Herep dijo...

Debió ser usted un profesor modelo, querido Old, de esos que hoy tanto se echan en falta.
Viene al caso una conversación que tuve con un compañero cuyo hijo está a las puertas de entrar en el glorioso sistema educativo español, y me decía que él llevaría a su vástago a un centro nuevo, abierto recientmente, en el que se aplicaban nuevas técnicas pedagógicas... técnicas que enfatizaban en el "aprendizaje libre"... al ritmo del niño... sin presiones... como el río que fluye tranquilo...

Le prometo que, por respeto a los códigos éticos, no me reí en su cara.

Así estamos, camarada.
Un abrazo y un fuerte brindis por esos ejemplos reales y sencillos.
¡Riau!¡Riau!