Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

3 ene. 2013

Die Welle

- Este invierno está siendo más frío de lo habitual, Edwin. Creo que tendré que comprar otro chaquetón. Este me da como frío, no sé.
Miré a Heidy fijándome en la gruesa parca color marrón que llevaba sobre los hombros. Reconozco que no me había fijado en él, pero alegaré en mi favor que sus poderosos faros azules despistaban a todo aquel que se cruzara con ella.
- Te dije que si querías podíamos tomarnos el desayuno dentro de la cafetería, Heidy.
- Lo sé, lo sé, pero dentro no se puede fumar.
Vicios. Quien algo quiere, algo le cuesta, pensé para mis adentros. No me convenía soltar todo lo que se me pasaba por la cabeza si quería que aquella tercera cita desembocara en una cuarta. La cosa había empezado bien y no entraba en mis planes echarlo todo a perder por una de mis filosofadas.
- Ya… Bueno, tomémoslo rápido y marchémonos. Queda… esto… veinte minutos para que empiece el espectáculo y he leído en la prensa que se forman largas colas con cada función.
Aunque soy un pobre estudiante de Filología Clásica y apenas tengo para pagarme la pordiosera pensión de extrarradio en la que vivo, había decidido guardar las cuatro perras que me sobraban de la beca y de mis escarceos por la fábrica para invitar a Heidy al mayor acontecimiento que se estaba produciendo en la ciudad: en el Centro, a media manzana de la Catedral, estrenaban una sala en la que se “pasaban películas”… un cine… algo así como teatro, pero sin actores de carne y hueso, tan solo seres de luz, en blanco y negro, proyectados sobre una gran sábana blanca. Toda la ciudad estaba revolucionada con el asunto y yo iba a asistir, junto a la flor y nata pudiente, del brazo de la moza más guapa del lugar.
- Quema –me dijeron dos ojos azules mientras sopla la taza -. ¿Veinte minutos? Tenemos tiempo de sobras. Aguantaré.
A sus órdenes. También lo pensé. Dicen que a las mujeres les gustan los hombres de carácter...
Una serie de pitidos me despertó a la realidad cotidiana. Un policía hacía aspavientos mientras se desgañitaba haciendo sonar un silbato en medio de la avenida, deteniendo el tráfico de personas, carros y carromatos. Al fondo, con paso vivo y ávido, se acercaba una muchedumbre perfectamente formada e uniformada, marcando un paso militar extraño.
- Son los “bolches” –dijo Heidy con el labio superior manchado levemente de espuma.
- Sí.
Los conocía bien. Era extraño el día en el que no se producían varias marchas como esa en el campus de la Universidad. Al inicio del curso los paneles informativos se vieron invadidos por cientos de folletos en los que se informaba de la “Nueva Ola” que estaba predestinada a conquistar la cima del Poder para instaurar “el Nuevo Orden, más justo, más libre, más social”. Los releí con un hambre cainita, deseoso de encontrar en ellos ese maná… ese agujero en la alambrada en la que, quiera o no, vive el Hombre desde su concepción… pero pronto los fui recopilando en el fondo de la papelera de mi cuartucho.
Bazofia.
- Míralos, míralos, Edwin. ¡Qué bonito! ¡Majestuoso! –exclamaban los dos soles mientras aplaudía a la comitiva que, paso a paso, se iba acercando avenida arriba. ¿Majestuoso? Sí, puede… la plasticidad del Poder es muy tentadora, no te lo discutiré… pero, ¿bonito? Heidy no era la única que aplaudía la llegada del desfile amateur. Enfrente, ante la marquesina de la tienda de ultramarinos, los dueños y muchos de los clientes habían salido a la rúe enfervorizados, y allí, en el taller mecánico, varios señores vestidos con traje y corbata lanzaban vítores al aire. El resto, muchos, se agolpaban en las aceras contemplando con los ojos abiertos como platos la llegada de la controlada estampida. La plasticidad del Poder… y su embrujo. También había quien, leyendo en sus ojos, advertía el terror.
- Los conozco un poco, Heidy. No son lo que parecen. Va… vámonos, se hace tarde.
Ahí lo supe. Primer bofetón silencioso. Sus ojos nunca me habían mirado de aquella manera, fríos, acechantes, inquisitoriales. Se clavaron en mi rostro para luego, ajenos al sentir de mi percepción, arrastrarse de arriba debajo de mi persona.
- ¿Por qué no son lo que parecen? Ellos van a traer al país un futuro, Edwin. ¿Te gusta cómo vivimos ahora? ¿Te gusta que unos tengan más de lo que pueden acaparar mientras otros no llegan a lo básico? ¿Te gustan las desigualdades? No puedo creerme que seas tan tonto…
tonto
… como para recelar de los “bolches”. ¡Tú, un chico de provincias! ¡Un paria!
- Yo… visto así… lo que tú dices está muy bien, Heidy, pero es imposible que los “bolches” vayan a cambiar nada de todo esto –dije mientras me levantaba de la mesa, en voz alta, pues los primeros milicianos de la formación estaban ya a nuestra altura, a escasos cinco metros de nuestro improvisado comedor, y el sonido de sus botas se hacía atronador-. Va, vamos, se hace tarde y no querrás llegar con la película empezada, ¿no?
Irguió la espalda, pero nada de levantarse.
- ¿Quién, entonces? ¿Vosotros? No, Edwin. Te equivocas. Los “bolches” ganarán el Poder, ya lo verás. Pronto la gente comprenderá que no hay más opción. Con nosotros, o contra nosotros. El Mundo siempre avanza, y el Movimiento es el garante de ese avance. Es que… es que… ¡no te puedo entender, la verdad! ¡Eres universitario! ¿Qué te pasa?
- No me pasa nada, Heidy. Pero no creo en ellos. No creo en sus consignas. Las considero banales. ¿Igualdad? ¿Somos acaso iguales, tú y yo? ¿Quieres tú ser igual que yo? ¿Querrías tú vivir en una pensión y arrastrarte entre obreros del turno de noche para ganar cuatro perras con las que poder aligerar el coste de mi vida? No creo, Heidy. Nadie sacrifica nada por el bien del prójimo… y mucho menos si ese alguien, antes, no tenía nada y todo lo que obtuvo fue por obra y gracia de la envidia y el Poder. Los “bolches” son hombres, Heidy, como tú y como yo… y el Hombre es un lobo para el Hombre.
- Filosofadas… -segunda mirada de azul helado que se clavó en mi- … estúpidas. Siempre igual, Edwin. Escépticos del Nuevo Orden. Anclados en un pasado que se desmorona, y vosotros con él. Eso que llamáis país, tradición, Historia… eso no es nada… éter, humo, polvo. ¿Vuestra Moral? Menos que nada. Lo que mueve el mundo es el dinero, lo físico, lo palpable, lo material. Así ha sido siempre… y cuando nosotros lleguemos al Poder, lo controlaremos todo. Limpiaremos las asperezas, Edwin.
- ¿Limpiaréis las asperezas? ¿Te estás escuchando, Heidy?
- Por supuesto. Las limpiaremos. La Revolución, chaval…
chaval…  ¿con quién está hablando?
… ya no tendrá freno. Construiremos ese Mundo Justo desde abajo, desde la infancia, mostrándoles a los niños que el campo no tiene puertas… ninguna… ¡Lo leerán en los libros de texto!... ¡Lo verán en los cines como ése al que quieres llevarme!... ¡Revolución Cultural, universitario! … y luego, cuando seamos todos como estos que cruzan ante nosotros, ¡todos uno!, llegará el momento de conquistar el Mundo, llevando la palabra del “bolche” a cada rincón del corrompido Planeta Azul.
Tres citas. El cáncer del Mundo me había permitido vivir hasta la tercera cita.
- Yo no soy cirujano, Heidy. Tan sólo un simple chaval… una rata universitaria… un tonto de provincias… un paria. No aspiro a esos sueños de grandeza que pululan por tu sesera, querida. ¿Revoluciones culturales? No, no. Como ves, sé de dónde vengo y a dónde quiero ir. Muy bien, además. ¿Tú lo sabes, o tu única meta es impedir que yo llegue a mi destino? Si no te gusta, lo harás, ¿verdad? Si tus “bolches” no lo consideran “progresista”, ¿me cortarás las piernas, verdad? ¿Me “reeducaréis”, no? ¿Me diréis que mi Patria no es? ¿Que yo no soy? ¿Qué soy “hijo del Viento”?
- ¿Patria? ¡Tú eres un abstracto! ¡Un “reaccionario”! ¿Cómo puedes pensar eso? ¿Qué significa? Lo importante es la Revolución, Edwin. Conseguir el objetivo final, caiga quien caiga, desaparezca lo que desaparezca, arda lo que arda… El Nirvana, Edwin. La Igualdad entre todos, la Paz entre todos, la Felicidad entre todos… la Colectividad, la Unidad, el Partido… ¿dónde quedan los ideales dentro de la Comuna? ¿Dónde queda la Patria cuando todo el globo es el Estado?
- Jamás. Yo amo a mi país y a lo que este representa. No asistiré a su suicidio. ¡Viva Alemania, y viceversa!
Me giré, sin pagar, sin despedirme, sin volver a contemplar aquellos ojos azules.
Esa fue la tercera apuñalada que me dieron. La última. Por la espalda, clara advertencia de lo que van a traer los próximos años bajo el brazo. No sé si sobreviviré. Heidy tampoco puede estar segura. Cuando se levanta la tormenta, todos los barcos sienten la fuerza descontrolada de los elementos.
Mira… en esto sí que lleva razón la bávara… ahí sí que seremos iguales.

Y mientras me alejaba no pude más que esbozar una sonrisa.

10 comentarios:

Old Nick dijo...

Querido Herep, A La "MAREA ROJA" Sólo Se le Puede Oponer Otra Que IDEOLÓGICAMENTE, La SUPERE...
El "NAZISMO" Triunfó En ALEMANIA Porque Los ALEMANES, Que Habían Vivido La GUERRA DEL 14, QUE "HUBIESEN PODIDO GANAR" DE NO MEDIAR LA JUDEO-MASONERÍA INTERNACIONAL,-Con Su "REVOLUCIÓN BOLCHEVIQUE En RUSIA", Se Dieron Cuenta De Lo Que ERA De VERDAD El BOLCHEVISMO,Y REACCIONARON.
De No Haber Surgido Un HITLER, Hubiese Sido Un SCHMIDT O MÜLLER CUALQUIERA, Quién HUbiera Dirigido El ASUNTO...
¿Sabes?
Lo Peor Del Caso Es Que Los "VENCEDORES" Llevan Desde 1945 MACHACANDO ALEMANIA Y EUROPA, Para Que NO VUELVA, NI VOLVAMOS NINGUNO, A LEVANTAR CABEZA...
¿Por Qué Si No, La SATANIZACIÓN De Todos LOS VERDADEROS VALORES Y TRADICIONES?
¡NAZI! ¡FASCISTA! ¡RETRÓGRADO! Y La Guinda Del Pastel ¡"GENOCIDA MATAJUDÍOS INDEFENSOS"!¡"REVISIONISTA"! -(Como Si La HISTORIA NO FUERA UNA CIENCIA EN CONSTANTE ANÁLISIS Y "REVISIÓN")-.
Y Con Esos "ARGUMENTOS" TAN SÓLIDOS Y UNAS LEYES PARA CRETINOS, ACOQUINAN A LA GENTE, Los NEOBOLCHEVIQUES Y DEMÁS GENTUZA ASESINA, TERRORISTA Y SAQUEADORA...
Así Que Espero Que De Verdad DESPIERTE EL MUNDO Y ASMODEO, HAGA "UNA BUENA OBRA" Y La GENTE PRIMERO ENCUENTRE UN JEFE CON IDEAS CLARAS Y LUEGO EMPUÑE LAS ESTACAS Y LAS ESCOBAS CON DECISIÓN...
Y Lo Gracioso, Es Que El "NAZISMO" Inicialmente, "NO ERA EXPORTABLE"...
Aquí Ya Estamos en Casi 6.000.000 De PARADOS...¡Que Graciosa SEMEJANZA ¿VERDAD? Y ¿Qué Fue De La DÉCIMA POTENCIA INDUSTRIAL Y LA PRIMERA FLOTA PESQUERA DEL MUNDO?
Habrá Que Preguntárselo A "ESOS, A LOS QUE TANTO QUIEREN, LOS QUE NO TIENEN QUE SOPORTARLOS".
¡A Lo Mejor SE Lo Cuentan Hasta A Heidi, La Buenorra De Ojos Azules!
Un Abrazo Genio.
Un Brindis Por "LA OLA" BARREDORA DE TANTA MIERDA,(Que Será,-Me Temo-, La SOLUCIÓN A LO BESTIA).
Y
¡¡RIAU RIAU!!

Geppetto dijo...

Las marchas de los nazis son increíbles en su plasticidad , impresionantes bajo todo punto de vista, los alemanes saben hacer estas cosas.
Por lo demás la culpa de que Hitler accediera democraticamente al poder se la debemos a los estúpidos aliados que impusieron a la derrotada que no vencida alemania unas condiciones en el tratado de Versalles absolutamente tremendas y humillantes.
En 1939-1945 Europa se suicido y ahora no es mas que un remedo de lo que fue y todo gracias a la socialdemocracia implanta en Europa tras la Guerra.
http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

Las dos posturas antagónicas de siempre, amigo Herep, enfrentadas como siempre. No parece que pueda existir reconciliación posible, entendimiento posible. Buena entrada.
Mi cordial abrazo.

CASASREALESDESNUDAS dijo...

Lo cierto es que este tipo de gente como Heidi siempre viene a lo mismo, repartir lo de los demás y conservar lo propio + una gran tajada del repartimento. Una vez en el poder el planteamiento es sistemático, control de los medios de información, control de la enseñanza donde criar clones sin cerebro, transformación de la historia a base de corta y pega, re-educación de los libre-pensantes, anular el deseo de progreso haciendo del ciudadano un simple eslabón de una cadena que gira alrededor de los dirigentes, si este no encaja bien se repara o se tira a la chatarra.
¡Cojonudo el post Herep!
Un abrazo y Felices Reyes.

JORDI BRIDGE dijo...

Cuando los ideales se enquistan rompen cualquier posible exploración entre los seres humanos. Saludos Herep.

Herep dijo...

Al final siempre se polarizan las posiciones, Old y las sociedades se acaban tirando los trastos a la cabeza.
Así ha sido siempre y, por muchas vueltas que quieran darle los "bienintencionados", nada va a cambiar.
El problema de la aparición de ese jefe con las ideas claras es que, esas ideas, sean excesivamente claras para él y los suyos, saliendo del fuego para caer en las brasas.
Pero no hay más solución que la llegada de Asmodeo. No queda otra.

Afiladas están ya las estacas, camarada.

Un brindis y un abrazo por esa solución a lo bestia.
¡Riau!¡Riau!

Herep dijo...

Una socialdemocracia que aborrega a la ciudadanía capando su capacidad creativa y evolutiva. Una ciudadanía acomodaticia bajo las faldas de un Estado que actúa según las necesidades de cada cual.
Eso sobre el papel... luego, en la practica, ya sabemos cómo acaban estas "palabras celestiales" de la progrez.

En la miseria que tenemos. Ni más ni menos.

Un saludo, Geppetto.

Herep dijo...

No, Tío Chinto.
Como el Bien y el Mal, el fuego y el agua o el blanco y el negro.
Todo para acabar mezclándose.

Un saludo, artista.

Herep dijo...

Los pasos que describes son de manual... del manual el "pensamiento totalitario" made in China... producción en serie.
Si te paras a pensar en el cine de ciencia-ficción futurista, verás que hay dos tipos de sociedad... la chunga, a lo Mad Max, y la idílica, a lo Demolition Man... donde todos son perfectos, no fuman y tampoco dicen tacos.

¿Idílica? ¿La de Mad Max era la "cruel"?

Un saludo, casas.

Herep dijo...

Como diría aquel, "todo depende del cristal con el que se mira".

Los ideales, más que nada.

Un saludo, Jordi. Bienvenido a tu cuartel.