Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

19 jun. 2011

Voluntad antioxidante



El Sr. Isaac se quemó la lengua al dar el primer sorbo al café de la mañana, caliente, amargo… sin azúcar… por prescripción médica.

El parque estaba vacío, solitario y abandonado… como siempre desde hacía varios años.
Tierra Imperio se había inaugurado a principios de los 80… durante los años de la incipiente Transición. Era un parque grande, con diversos espacios temáticos simulando las diversas zonas y peculiaridades de todas las tierras que formaban parte del antiguo Imperio Español. Había una zona dedicada al Descubrimiento, otra que giraba en torno a las posesiones en Flandes, las tierras situadas en la actual Italia… en Filipinas… donde se recreaban los diversos hábitats y costumbres de los habitantes de dichos parajes, ya fuera en vestimenta, lenguaje o gastronomía.

Durante mucho tiempo fue uno de los parques turísticos más visitado del país. La gente disfrutaba participando en las exóticas actuaciones folclóricas que se realizaban por sus avenidas prefabricadas, añadiéndose una serie de atracciones punteras… a la última… que hacían las delicias de los niños y mayores. El Sr. Isaac aún recordaba, sin demasiado esfuerzo, las interminables colas para poder subir a La Travesía de Colón, una montaña rusa enorme, con tres loopings y una velocidad punta de 150 km/h… o la caída libre, Batalla de Lepanto… estremecedora… Siempre se oían gritos en el Sector 3, dedicado a las grandes batallas del Imperio.

- Arggg…. no sé si acabaré acostumbrándome a tanto amargor –dijo nuestro Jefe de Mantenimiento… jubilado.

Sentado en la puerta del porche, apurando la negra bebida, se encendió una vieja pipa mientras analizaba el trabajo a realizar aquella soleada mañana de domingo.

Años atrás, no habría tenido que repasar ninguna lista. El trabajo era tanto que se hacía imposible organizar ninguna tarea. Ahora, en cambio, disponía hasta de tiempo para seleccionar las prioridades. Cortar las malas hierbas… y podar, que se acerca el invierno… ¡Sí! Hoy ropa de jardinero….

Porque el Sr. Isaac vive unos metros al este de la puerta norte, la Puerta de Covadonga, en una pequeña casita de dos plantas, minúscula… pero suficiente para nuestro protagonista… junto a su gato Perezoso… y, todo alrededor de su casa, el jardín trasero, las estatuas que bordean los senderos empedrados, los árboles autóctonos que convierten la zona en un paraíso, las paradas de venta de tickets, palomitas, algodón de azúcar… la verja… todo está en perfecto estado de revista.

El Sr. Isaac, jubilado, trabaja para que sus ínfimas posesiones, heredadas por derribo, estén presentables. Como lo han estado siempre. Es un excelente Jefe de Mantenimiento… de la vieja escuela, con dedicación plena a su trabajo… considerándolo un privilegio… un sueño hecho realidad, el trabajar aportando, y recibiendo, diversión a raudales…

¿Cómo? ¿Qué el parque está cerrado? ¿Abandonado? Bueno… mi trabajo sin remunerar… mi obligación… no… mi obligación no… mi vida es esto, y todo debe permanecer en perfecto estado, como lo ha estado siempre, desde el principio… como aprendí que debía estar. ¿Qué es un trabajo inútil? Perdona, pero no… Mi vida no es inútil. ¿Ves? La Puerta Covadonga está perfecta… lista para ser abierta, de nuevo. ¿Quieres pasar?

Al Sr. Isaac tose humo mientras, absorto en sus pensamientos, dibuja una sonrisa pícara, infantil en nuestro Peter Pan ya jubilado… en su parque de atracciones punteras… a la última… sueño de cualquier chiquillo pecoso… una casa en el parque con máquinas de algodón de azúcar por doquier… el tiovivo… Siguen sucediéndose en su mente las risas inocentes de las niñas y ve pasear globos de mil colores por las calles… sonidos e imágenes fantasmagóricas surgiendo de cada rincón del parque… diversión… felicidad…

… porque el Sr. Isaac es feliz. En su pequeñita parcela paradisíaca dentro de un mar de óxido, espera que la Puerta de Covadonga abra de nuevo sus alas… mostrando un parque Tierra Imperio de nuevo en acción, espectacular, con sus atracciones bien pintadas y sonrisas reales resonando al aire… con largas colas de abanicos esperando turno y personajes de la Corte paseando teatralmente por las aceras, junto a piratas que perseguirán indios con taparrabos... donde todos los sueños puedan realizarse, y encontrarse de nuevos.

Es la Esperanza del Sr. Isaac. Y es un sentimiento fuerte. Sus manos son la prueba.

En pie…. Tenemos trabajo.

4 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡Hola Herep!
De nuevo he vuelto a sumergirme en tu mundo, hoy me has creado cierta aprensión en ese enorme parque solitario...¡qué bien recreas un ambiente!
¡Muchísimas gracias admirado amigo!
Un abrazo
Asun

Maribeluca dijo...

Saludos, te dejé un comentario en el post de Lázaro y Anacleto.

Herep dijo...

Buenas, Maribeluca

De los varios ordenadores que pasan por mis manos a lo largo del día, algunos no me dejan escribir mensajes en según qué blog... pero, aunque sea tarde, intento comentarlos todos...
(es el sistema Sitel)

Un saludo.

Herep dijo...

Buenas noches, Asun

Te agradezco tus palabras... encontré un blog donde se habla de sitios más o menos tétricos y vi la foto de la montaña rusa... y se me erizó la piel...
Un enorme oxímoron entre lo que representa un parque de atracciones, y el óxido del abandono.

Un saludo acompañado de un fuerte abrazo.