Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

22 jun. 2011

Los Indignafashions


Hoy analizaremos una tribu urbana en auge, muy callejera últimamente ya que, si os despistáis, podéis acabar tropezando con cualquier espécimen en muchas plazas de nuestra geografía, realizando espectáculos varios durante estos días de tan cálido y, presumiblemente, largo verano.

Físicamente, la indumentaria de esta tribu es muy variada, encontrándose el lector con Indignafashions ataviados con simples camisetas serigrafiadas con citas al estilo: “Mejor morir de pie…”, “No future”, “… soñemos lo imposible”…, desgastados siempre los colores o, contrariamente, espectaculares visones y trajes de etiqueta. Abundan los tunecinos junto a vaqueros cosidos a roturas o remiendos y abundantes prendas de estética militar, sean pantalones, parcas, gorras… pendientes… tatuajes… despeinados pelos pasados por la peluquería… siempre de diseño…

No se diferencian, a estas alturas, de los eternos rebeldes anarquistas, punks, rastafaris, okupas, perroflautas… ni demás tribus del ala izquierda cerebral… la antisistema… capitalista, claro.

Pero como en toda novela negra, al final, de tanto escarbar, se acaba encontrando la roña.

Pues estos Indignafashions, en sus bolsillos y macutos no llevan servilletas, bolsas de plástico con ropa sucia, el palillo del último pincho de tortilla o la esquiva china de costo, sino Iphones, PDA’s y portátiles de diseño… junto a la llave del buga y placas enteritas de ful, como mínimo… y sus vaqueros pordioseros son Levi’s de última generación, comprados en una tienda elegante, del centro. ¿Las camisetas y las parcas verde oliva? Eso sí, eso lo podemos dejar para las tiendecillas hippies… todas las que quieras… no importa que hagan precio, o no… llevo la VISA… elige, elige… pañuelos palestinos, gafas de diseño, zapatillas de marca…

Ideológicamente, esta tribu se presenta como antisistema… “otro mundo es posible”… haciendo suyos todos los tópicos pacifistas, antiimperialistas, laicos, socialistas, ecologistas… compartiendo consignas, símbolos y líderes varios con todas las demás tribus de su cuerda. Y es ahí, justamente, en la vertiente ideológica, donde puede observarse otra de las características básicas de los Indignafashions: su falsedad manipuladora.

Porque los Indignafashions son capaces de recitarte El Capital de principio a fin, defendiéndote teorías como la del valor-trabajo o la lucha de clases con uñas y dientes… no obstante ellos, como buenos hijos de papá, mamá… tatarabuelos… generaciones de larga estirpe y nobleza… han pisado las mejores universidades españolas (no las hay) o extranjeras (ahí sí), conociendo en ellas la alternativa al Sistema, revestida de miles de ropajes… pero única de cuerpo presente. La vieron en las aulas, la alternativa… y la hicieron suya, maquinando cómo moldearla cual plastilina… confeccionándose un traje a medida.

Luchan… gritan… y son los primeros en alzar la voz, envalentonados en primera fila antidisturbios. Con la boca pequeña, eso sí… no vaya a delatarles una esquiva palabra o un gesto desacompasado, saliendo a relucir la deformidad estructural de sus almas y su elitista manipulación ideológica. Danzan mientras, de tapadillo, sacuden los hilos de esas marionetas, a modo de tontos útiles, llevándolos e incitándolos a la batalla… beneficiosa tan sólo para ellos… poderosos… cebados de egoísmo hasta el fin de los días.

No luchan por derrocar el Sistema, más bien por mantenerlo… unos días… unos años… décadas, quizás… sentados en confortables poltronas mientras cuentan billetes morados y arengan a los desarrapados corderitos a golpear con los puños abiertos… tornando sus golpes en caricias tan sólo moviendo, suavemente, los hilos invisibles que sus víctimas llevan anudados al cuello. Son buenos marionetistas… con años de experiencia acumulada, sí… estos reyes del circo patrio.

Y acunan al Sistema, los farsantes… animándole, a escondidas, en su crecimiento... hasta verlo convertido en un hombretón… en su Gran Bastardo.

14 comentarios:

Maribeluca dijo...

Huy, "El Capital" jeje...estos de ahora el panfletillo de Hessel y riau...

lostiposdurosnobailan dijo...

Joder, que bueno... alguno de estos que magistralmente describes me estuvo a punto de retirar la palabra cuando después de justificar que a pesar de su coche, casa, ropa de diseño, vacaciones pagadas y demás ventajas ocasionadas por el sueldazo de papi, eran unos che guevaras de tomo y lomo, me dio por soltarles: "Cierto, cierto, ¿donde esta escrito que un revolucionario deba vestir con harapos?"

Herep dijo...

Buenas Maribeluca

Sí, tienes razón. Me parece que he sido un poco benevolente con la capacidad intelectual de los Indignafashions.... una errata...

Saludos, bloguera.

Herep dijo...

Buenas, lostiposdurosnobailan (no me equivoqué, eh)

Yo ya hace tiempo que desistí de "dialogar" con esta gente. ¡Y luego quieren la República, estos Monarcas posmodernos!
Y a tu pregunta, otra... ¿Conoces algún revolucionario que vistiera harapos?

Un saludo, maestro.

Natalia Pastor dijo...

Son los mismos del "No a la guerra", del "Prestige", del "Nunca mais" y los mismos que acosaron las sedes del PP tras el 11-M.

A estos, se han unido Falange y gran parte de la extrema derecha, pensando que en rio revuelto habrá ganancias de pescadores. Lo único que les une es su desprecio por la Constitución, el estado de Derecho y la Democracia. La de las urnas, no ese remedo de asambleas chavistas entre cartones.

La oclocracia que ya avisó Polibio.

Polibio, doscientos años antes de Cristo, llamó oclocracia al fruto de la demagogia, definiéndola como la tiranía de las mayorías incultas y el uso indebido de su fuerza para obligar a los gobernantes a adoptar políticas, decisiones o regulaciones desafortunadas.

Según su teoría cíclica de la sucesión de los sistemas políticos, la oclocracia se presenta como el peor de todos los sistemas políticos, el último estado de la degeneración del poder.

Saludos.

Navegante dijo...

los que yo conocí en su monento, ahora de adultos se dedican a la política.(lo digo en serio) y es que en aquella época molaba llevar una A de anarquista y una parka de mod, pero todos suelen acabar igual, dios los cría...luego se vuelven liberales de pacotillac y cambian la flauta por un crucifijo o estampita al uso.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Herp, amigo, la calaña que tú describes también ha existido siempre...cuando yo era mucho más joven los llamabamos "comunistas de salón", yo no creo que tengan ninguna ideología, se limitan a seguir la moda antisitema "pour épater les bourgois".
¡Un post excelente para desenmascarar tanta hipocresía ¡Muchas gracias!
Un abraçada
Asun

José Antonio del Pozo dijo...

Herep, un buen texto. Estoy con Maribeluca: ya no se lee nada, porque lo de Hessel es ná.
Saludos blogueros

Herep dijo...

Buenas Natalia,

Muy buena la referencia de la oclocracia... el (des)gobierno de los peores entre los malos...
Bueno, al menos ya no podemos caer más bajo (creo)... y es que quien no se consuela es por que no quiere.
Agradecido de verte por aquí, esta tu casa.

Un saludo.

Herep dijo...

Navegante,

Ya lo decía Groucho... "Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros".
Hay, la juventud... ¡divino tesoro!

Un saludo, capitán.

Herep dijo...

Buenas, Asun
Los mismos perros con diferente collar... o el mismo collar, también.
Con lo fácil que es, de vez en cuando, abrir un libro... aunque sólo sea uno... y no ver tanto 59 segundos...
¡Que hi farem!

Un saludo, bloguera.

Herep dijo...

Buenas, José Antonio

¿Quién es el Hessel ese? ¿Un cantante?
Seguro que no es de la cuerda de Russian Red... más bien debe ser un grupi del Vega ese...

Un saludo, maestro

Antonio dijo...

Muy buenas, Herep:

Me hagustado mucho la entrada y lo que después se ha ido diciendo. De acuerdo, por tanto, con Maribeluca que, como en el blog de Tío Chinto, me ha quitado las palabras de la boca (un saludo para ella).

Es tal cual lo que dice Natalia: el gobierno de la masa, que fácilmente (no hay más que ver este caso) degenera en chusma.

Por rizar el rizo, Herep, y seguir con la zoología: ¿los mismos perros con distinto collar o con distinta flauta? ¿O perros distintos con la misma flauta?

Un saludo.

Herep dijo...

Buenas, Antonio

De verdad es difícil adjetivar con nuevas palabras esta jauría humana... aunque, sean distintas flautas, distintos collares o distintos perros, la melodía es la misma.

Van cumpliéndose los puntos de Ortega y Gasset, con su "La Rebelión de las masas"... otra vez.

Un saludo fuerte.