Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

22 jun. 2011

El Gueto

Dedicado a J.L. Rodriguez Zapatero, el Presidente Felón... y a los secuestrados del TC.








1 Septiembre.
A primera hora de la tarde llegó mi hermano Víctor, con la cara desencajada. Han desmantelado la Orquesta Sinfónica, donde tocaba el violín desde hacía… ¿10 años?... No entiendo qué está pasando. Hace una semana el Instituto donde trabajaba María, y ahora esto.

16 Septiembre.
Papá ha llegado tarde esta noche y, tal como había sugerido a mamá, Pepe, Víctor, María y yo le hemos esperado sentados en la mesa, para cenar juntos. Como viene sucediendo desde hace unos días, no hablamos. El clima es tenso y mamá está algo temblorosa, aunque intenta disimular. Al final, cuando mi estómago empezaba el segundo acto de su particular ópera, ha llegado papá. Con voz temblorosa nos explicado que, después del cambio, la situación para nosotros se torna complicada gracias a la aprobación de normas y leyes que mermen libertades y derechos, creo… no lo he entendido muy bien… Puede que tenga que cerrar la tienda, Sofía… bueno, ya has visto qué han hecho con la Orquesta Sinfónica… y con nuestras escuelas… Nos hemos puesto a comer mientras, en mi cabeza, resonaban las palabras de mi padre. He perdido el apetito.

19 Septiembre.
No sé si voy a tener fuerzas para escribir hoy… María ha llegado alrededor del mediodía hecha un mar de lágrimas. Un grupo de hombres y mujeres han estado acosándola por la calle, increpándola y escupiéndole y, en un descuido, la han agredido, desgarrándole la ropa y dejándola semidesnuda en plena calle… ante la mirada de los viandantes, que no han defendido a mi hermana…

28 Septiembre.
Querido diario, perdona el final abrupto de la última anotación… me cuesta escribir según qué cosas… y últimamente todas son del mismo estilo. Recuerdo cuando caíste en mis manos, blanco, limpio… preparado para ser el confidente de todas mis alegrías. Y mírate ahora… mírame a mi... ¿qué nos está pasando?

3 Octubre.
No estoy muy segura de lo que sucede en las calles. Mamá y papá no me dejan ver la TV ni salir de casa. No es seguro. Tan sólo permanece encendido un viejo transistor, las 24h. del día, flojito… a escondidas. Todo en casa se hace a escondidas.

4 Octubre.
¡Han aprobado las leyes que tanto temía mi padre! Ya no puede trabajar en nuestra tienda… la tienda de sus padres y abuelos… ni en ningún sitio si no es con un permiso especial. También han aprobado que tengamos que llevar, en todo momento, una cinta identificativa en el brazo derecho. Tampoco podemos entablar conversación con ciudadanos que… no entiendo nada… ¿no puedo ser amiga de mis compañeras del conservatorio?... son palabras de mayores… y nadie quiere explicarme nada.

11 Octubre.
El Sr. García, nuestro vecino de rellano, ha venido esta noche, cuando ya estaba en la cama, a hablar con mis padres, entre susurros, sentados en el salón de casa. Como no me dormía, me he levantado y, a hurtadillas, he podido escuchar algo sobre abandonar nuestra casa para ir a vivir a otro sitio… todos nosotros… los del brazalete azul… Corriendo, he vuelto a la cama y allí me he quedado, con los ojos abiertos como platos. ¿Una nueva casa? ¿Más grande? Estoy súper nerviosa.

15 Octubre.
Querido diario, pensé que ya no escribiría nunca más sobre tan preciadas páginas… Hoy ha sido un día que no olvidaré jamás. A las 06:00h, antes del amanecer, unos fuertes golpes han despertado a toda la familia. Eran unos hombres de uniforme que, de malos modos, han entrado en casa y, mostrando unos papeles a mi padre, han empezado a empujar a mi padre mientras mamá y María se apresuraban a llenar tres maletas con ropa y varios objetos de casa. A papá uno de los hombres le ha golpeado con la culata de un fusil, rompiéndole el labio… todo entre gritos e insultos… Mientras bajábamos por las escaleras he visto cómo la familia de Hector, nuestros vecinos de enfrente, también eran expulsados de su casa… y los Pérez, del 4º… y la pareja del ático, los nuevos… Todos corríamos, a trompicones, escaleras abajo, hacia la calle, donde iban metiéndonos en unos furgones cerrados mientras los hombres de uniforme no paraban de gritar y empujarnos como a sacos. El Sr. García estaba sobre la acera, tirado boca abajo… dormido… ante nosotros, que guardábamos turno para subir al vehículo. Sin moverse. ¡Que a nadie se le ocurra acercarse al viejo, maketos!

22 Octubre.
Las cosas no son fáciles, en nuestra nueva casa. Tengo muchas ganas de explicarte muchas cosas… de hablar… pero es peligroso. No podía resistir no tocarte, un segundo.

16 Noviembre.
Querido diario… ¡cuánto te he echado de menos! Pero no podía sacarte del escondite… tantos ojos… tanta gente extraña… Nuestra nueva casa es minúscula, de dos habitaciones… y vivimos en ella… ¡quince!... nosotros y dos familias más, de un pueblo cercano, creo… también llevan el brazalete… todos aquí llevan el brazalete… el Barrio Alto, creo que lo llaman… y a nosotros… bueno… de todo… palabras que ni tan siquiera llego a entender. Pepe ya no está. Hace cinco noches vino Gracián, un miembro del Consejo… mi padre, creo, también está metido ahí… bueno, pues vino y nos dijo que mi hermano había sido detenido por los hombres de negro… y mi madre empezó a llorar, y ahí sigue. Yo estoy bien, con María y mamá, en silencio… y las horas pasan lentas…

24 Noviembre.
¡Han empezado a construir un muro alrededor del Barrio Alto! Papá acababa de levantarse cuando Gracián ha llegado sulfurado a nuestra habitación… y los dos han salido corriendo, hacia el Consejo. María se ha puesto muy nerviosa. Dice que no va a poder ir a trabajar a la fábrica… que no podrá salir… y algo de un pase. ¿Un pase? Yo me he alegrado, pero con disimulo. Así María no tendrá que salir por las mañanas y podré estar todo el día con ella. Mama no me hace caso. Está como ausente desde la desaparición de Pepe.

2 Diciembre.
Querido diario… quizás ya no pueda escribirte más… no sé qué escribir, diario. Hace una semana que papá se marchó y todavía no ha vuelto. Muchos hombres que vivían con nosotros ya no están… pero han llegado otros nuevos… que también se han marchado… como papá. Víctor pasa mucho tiempo fuera de casa, intentando traer pan. En tu cajita tengo que guardar mendrugos porque no puedo dormir por las noches, y me entra hambre. El muro ya está construido y no nos dejan salir. Para nada. Ni para ir al médico… y María está enferma, con fiebre. Yo no puedo salir a la calle… y casi prefiero no hacerlo. Por la ventana veo mucha gente dormida en las aceras.

También niños...

Nadie los recoge y los arropa en una cama.


6 de Diciembre
Diario… unas palabras, pues sé que recuerdas mi cumpleaños… lo escribí en tu espalda, con cuidado. Gracias por felicitarme, amigo. Espero que nos volvamos a ver... que sean tiempos mejores.

8 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Buen amigo Herep:
En la calle resuenan etruendosos los petardos de la verbena que empieza, mis hijos mayores se han marchado y el pequeño está conectado permanentemente a un canal de fútbol de la tele, mi marido llegará tarde y aqui en la soledad de "mi rincón" ¡he disfrutado tanto de tu entrada! ¡es un modelo de sensibilidad, una perecta paráfrasis del Diario de Ana FranK! sólo que un día no lejano podría ser verdad y tu realismo mágico me lo ha recordado...¡Ojalá no ocurra nunca!
¡Que curioso que unos hechos dolorosos "tu pluma" los hace formalmente bellos...!
Enormemente agradecida por este rato que me has regalado, un beso y el deseo de un "puente" tranquilo y feliz
Asun

Herep dijo...

Buenas, querida Asun

No me gusta tomarme el tema de la Shoa a la ligera, así que no ha sido una entrada "agradable"...
... pero los ciudadanos tenemos que recordar ciertas cosas, e intentar que no vuelvan a suceder.
Los hombres, en cambio, dicen que son los únicos animales que tropiezan dos veces con la misma piedra... así que... el "otro mundo es posible", a este paso, sigue estando lejos.

De todas formas, me alegra que te gustara y que pasaras un rato entretenido... y reflexivo.

Un enorme abrazo y que pases unos días felices.

Natalia Pastor dijo...

Magnífico post.
Tuve la oportunidad de charlar en la pasada Feria del Libro en Madrid con María San Gil, y comentó que tiene la sensación de que lo ocurrió en la Alemania del 33, está a la vuelta de la esquina de producirse en el País Vasco.

Da escalofriíos la imagen de Carlos Garcia rodeado de alimañas que le insultan y le increpan, sólo ante el peligro, como ejemplo de lo que puede suceder cuando se permite que los "nazis" -con txapela o cruz gamada-, accedan a las instituciones bajo el paraguas "demorático" -Hitler llegó al poder mediante unas elecciones-, y empiecen a construir ese muro que nos separará para siempre.

Saludos.

José Antonio del Pozo dijo...

Precioso, Herep, grande.

Herep dijo...

Buenas, Natalia

Con un poco de suerte, nosotros sí veremos a la niña del abrigo rojo.
Si no lo hacemos, ya nos podemos ir preparando... y con el panorama social que se está empezando a divisar, peor...
Todos estos que reclaman un futuro, no van a ver pasar ni el presente.

Un saludo.

Herep dijo...

Buenas, José Antonio...

Gracias. Viniendo de una pluma como la tuya, es un gran cumplido.

Un abrazo.

lostiposdurosnobailan dijo...

Chapó Herep. Los mismos perros, distintos collares.

Herep dijo...

Buenas, lostiposdurosnobailan

Merci, tío. Es cuestión de tener un poco de memoria... aunque quien no sabe nada, poco puede tener.

He absorbido un relato tuyo antes, muy bueno... aterrador... ahora me paso

Saludos, figura.