Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

26 jun. 2011

Aves de acero

Cuando esto acabe, tengo que ir al Dr. Giuliani. Este dolor en las posaderas me está volviendo loco. Si le hubiera hecho caso a Francesca, esto no estaría pasando. Soy demasiado presuntuoso… debo hacerle más caso a mi esposa… esposa… ¡qué palabra más extraña saliendo de mis labios! Aún no me hago a la idea de estar casado. … ¡y padre!... o eso es lo que me contaba mi amor en la carta que recibí tras la última valija. ¿Tres meses? Sí… supongo que el pequeño nacerá a finales de Septiembre. Espero estar ya en casa.

Pero… ¡no!... No quiero pensar en eso…

¡Este escozor me va a matar! Llevo media hora sentado en la misma posición, acurrucado en este espacio ínfimo, embutido en mi traje, con una cazadora que no evita esta sensación de frio y un casco enorme, danzando en mi cabeza… todo rodeado de planos, directrices y fotos marcadas con cruces… y el zumbido permanente, que hipnotiza mi mente. Aún quedan… ¿una hora más de misión?... más o menos, creo… así que es mejor distraerme viendo pasar la tierra a mis pies, con su ritmo mortecino, pesaroso.

¡Vaya tierra esta! Tan parecida a la mía, allá en la Toscana… con sus olivares… ¿viñas?... Sí, parece que distingo cepas. ¡Es tan bonito ver el mundo desde el aire! Y tan sencillo… desde aquí no se distinguen los hombres que, posiblemente, estarán paseando por la plaza, al lado de la fonda… ni las esposas... preparando esa sopa con tropezones que se come por aquí… o los niños, jugando a las chapas en las calles. Tan sólo se ven casa, granjas, huertos… y alguna carretera…

Pero… esto… ¡esto ya no tiene pinta de pueblo! ¡Ok…ok! Por radio me indican lo que, desde mi puesto, acabo de certificar: nos aproximamos a la ciudad. A ver… esto… la lente del visor está limpia… trago de agua… y al tajo. Ahora empieza mi tarea dentro del Sparviero. Último vistazo a la foto enganchada ante mí y, tras quitarme las gafas, coloco mis ojos en el visor del telescopio...viendo pasar los mismos juegos, personas y vides… pero seccionados… divididos tras las líneas de la cuadrícula.

Respiración. Inspirar… expirar… inspirar… expirar… no... no… ¡Abriendo compuertas, corto!… No…no… ¡Ahí está! Lo veo… vamos, vamos… ya casi está… ¡Centrado!... ¡Ahora! ¡Fuera Uno! ¡Fuera Dos!




NOTA. Navegando por la Web encontré esta espectacular colección de fotografías de la II Guerra Mundial, que irá publicándose de manera gradual durante los próximos meses. La primera entrega recoge instantáneas anteriores al estallido de la contienda, incluyéndose fotografías de la Guerra Civil Española. La utilizada en la entrada, como se puede distinguir perfectamente, corresponde al bombardeo de Barcelona, en Marzo de 1938.

2 comentarios:

Sempietnos dijo...

Leí un libro - creo que se llamaba O,Connell-, de uno de los pilotos que bombardearon Dresde -una masacre -, y relataba su angustia, el pensar que aquellas casas y edificios se parecían tanto a los de su Chicago natal.

Llegados a ese punto, sólo si piensa como Harry -Orson Welles - en "El Tercer Hombre", y consideras que aquellos diminutos puntos en el suelo que se divisan desde la Noria del Prater no son seres humanos, puedes accionar la palanca y dejar caer las bombas y la devastación.

Saludos.

Herep dijo...

Buenas Sempietnos,

He tenido un problema con Blogger y se publicó la entrada sin el enlace a la página de las fotografías.
Ahora ya está todo resuelto, creo...
Tal y como dices, la masacre de Dresde fue espantosa... y innecesaria, a mi entender.
Supongo que hay mucha gente a la que le gusta bajar, con motivo o no, la palanca de las bombas.

Un saludo.