Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

3 may. 2011

Un domingo cualquiera


El pasado domingo fue 1 de Mayo. El Día del Trabajo.

Fina ironía la coincidencia del día del trabajo con el séptimo día, el del descanso bíblico. O no tan fina, pues al paso que vamos, llegará el día en que el trabajo será algo divino, místico… cuasi religioso. Fiesta, del trabajo. Buen oxímoron. Es como la barbacoa del vegetariano. Una tontería con todas las de la ley, aunque no debemos sorprendernos, pues en Chirigotas España, s.l., la ley ya hace tiempo que dejó de ser algo serio.

Pero bajando al vulgo proletario, los humanos mortales pecadores resulta que se arrejuntaron por las calles catalanas (idéntico proceso en otras ciudades), en manifestación teórica. Reminiscencia de la vida laboral de los promotores… más teórica que no práctica. Si no me creen, busquen en las manos de los prohombres del trabajo duricias, heridas… callos comunes. Encontrarán manos de pianista… y muchas manicuras. Incluso francesas.

En la antigua capital de la Tarraconensis, se llegaron a manifestar casi 700 personas, a saber: directivos sindicales, liberados, untados, familiares y conocidos a partes iguales. Una muchedumbre seria, convencida, sabedora de su papel reivindicativo. Paso lento, cansado ante tantos años de lucha y sacrificio por el proletariado... pero paso firme. Creo que entre la masa se coló un parado, burlando las medidas de seguridad instaladas para impedir provocación semejante. No llegaría la sangre al río ya que una vez divisada su presencia, tarea harto fácil pues a los tics de desubicación que surcaban su cara se añadía la extrema delgadez del sujeto, se procedió a expulsar a dicho truhán al grito de imperialista, neocon, antipatriota... o facha.

Beatos, iniciaron liturgia a las 11:00h. No demasiado temprano, con tiempo para degustar un buen desayuno continental, típico, que es muy malo esto de romper las costumbres adquiridas, amén de blasfemar con la comida. Una vez con la panza (re)llena, vía-crucis por el santo monolito a Pablo Iglesias, fundador de UGT (que viene al caso) y PSOE (que también). Ofrenda de flores, minuto de silencio (sin silencio) y sermón tributando “la figura de uno de los grandes luchadores sociales de nuestra historia”.

Después del merecido avituallamiento de mediodía, paseíllo por la Rambla Nova dirección Balcón del Mediterráneo tras un panfleto tamaño XXL que reza: OCUPACIÓ DIGNA, SÍ. RETALLARES SOCIALS, NO (Ocupación digna, sí. Recortes sociales, no). Alcanzado el púlpito, el Secretario General de la UGT se envalentona y predica a las multitudes las tablas de la ley: “reformas realizadas sin escuchar a los sindicatos”, “recetas equivocadas”, “reforma del empresariado (y su mentalidad) para salir de la crisis” y “mayor intervención estatal en economía”. Traca final en forma de arenga a “plantar cara a las agresiones del sistema, con el mismo espíritu de quienes lucharon por la República”.

Fin de fiesta amenizado por DJ Mao, con sus éxitos remezclados “La internacional” y “Els Segadors”, cantados y bailados por los asistentes hasta la hora de la siesta, que también es de guardar.

No hay que lamentar ningún herido ni fenecido durante la representación. Facilitó el buen dato la marcha-expulsión del parado desorientado, pues dicho apestado era el único no-inmune al clima bacteriano que rodeaba el teatrillo. De haberse quedado allí, ahora mismo estaríamos lamentado la pérdida.

Porque, al igual que sucedería bajo el ataque del ántrax, respirar según que soflamas puede provocar la muerte inmediata. Peor que el veneno es el observar a esas mentes alardear de su dedicación a la clase obrera y su identificación con el sufrimiento de los parados; o escuchar a esas barbas barrigudas hablar de erróneas medidas mientras se vanaglorian de tener ellos la "receta del triunfo". Peor que una inyección con agua oxigenada es oírles pontificar sobre la II República.

Ellos son los que solucionarán el entuerto. Afortunados los proletarios, pues después de años callados, vendrán raudos con el remedio milagroso del Dr. Oz… Ellos. Los que gritaban vivas a Stalin y a la Madre Rusia… los pistoleros… los de la hoz y el martillo, el gulag y la cheka… Los luchadores por la libertad que ni existían como sindicato en tiempos de la II República (CCOO) y que, 70 años después, igual que sus hermanos ugetistas, siguen recibiendo compensaciones por los bienes expropiados durante el conflicto… bienes que nadie sabe cómo consiguieron poseer, y en base a qué les pertenecían… Ellos, los de las mariscadas en el Queen Mary I (y II) o los ERE’s al 1% de interés, sumado a los palacetes de Patrimonio Nacional que ocupan como sedes… bocas llenas que no han mentado ni a Dios ni a su madre ante la escabechina laboral. Los actores de la Huelga General de Septiembre (¿alguien adivinó contra quién era? Ah… contra el trío de las Azores, por supuesto… hago cada pregunta…) Ellos, que braman contra los recortes (meros retales) provocados por la Belle Époque de sus primos hermanos tripartitos. Izquierda, socialista, rojo, nacionalista, ecologista, comunista, anarquista, independentista, sobiranista... ¿qué más da?... ¡Otra de gambas! Dame pan, y llámame tonto. Ellos, capaces de cantar a capella “La Internacional” y “Els segadors” sin que se les caiga la cara de vergüenza, mezclando un himno comunista -internacionalista con otro fascista-nacionalista… así, a pelo. ¡Qué nivel, Maribel! ¿Libertad? Libertad, ¿para qué?

4.910.000 parados oficiales. Son tantos que nadie se pregunta por los no oficiales.

Pero… ¿qué importa un parado más o un parado menos? ¿Quién se preocupará por él? ¿UGT? ¿CCOO? ¿Pablo Iglesias?

Nadie.

En Chirigota España, s.l. ya nadie se preocupa de los parados.


A su suerte.



NOTA. El 1 de mayo de 1886 un grupo de trabajadores de Chicago (Illinois) se alzó en huelga para reivindicar la jornada de 8 horas en una época donde se laboraba de Sol a Sol. Por ello, y tras unos incidentes de los que no formaron parte, fueron juzgados y varios condenados a muerte. El incipiente movimiento obrero les conocería como Los Mártires de Chicago.

Imagino una situación similar, en la que alguno de nuestros sindicalistas debiera arriesgar no la vida, tan sólo un pedacito de su hacienda, en favor de los parados... y me entra la risa loca.

Antes se ponen a trabajar.

4 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡Herep, me encanta, no me canso de decirlo, me encanta tu impecable y brillante estilo literario y ¡el fondo!, la ironía de hoy no tiene precio.
¡Este post sí que es "trabajo" fino!
Lo suscribo, nunca mejor dicho, en su literalidad.
Herep, de nuevo...¡me encanta!
Un abrazo desde la admiración
Asun

José Antonio del Pozo dijo...

Un buen y sardónico post, Herep. Dj Mao, sí. sí. Para mayor deshonra encima los sindicatos cobran por los despidos masivos. Un abrazo

Herep dijo...

Asun, es un gran honor lo que dices, post tras post... me sonrojo, sí..
Trabajo fino es ver la tela de araña que tienen montada toda esta farándula!
Y de estilo, pues ya que escribo, intento hacerlo correctamente.
Así que, "molt agraït"

Herep dijo...

Jaja..
Gracias, José Antonio!
¡Como no nos tomemos con cierta ironía lo que nos envuelve, vamos listos!
Ah.. ¿hay algo por lo que no cobren los sindicatos?
Saludos y buen día.