Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

8 may. 2011

Diálogos Extraterrestres (II)


La sensación de miedo que Alfredo tuvo mientras su cuerpo se elevaba, ingrávido, envuelto en aquella luz clara, hacia las alturas, desapareció. Ahora estaba sentado en un sillón a modo de diván, negro, que flotaba en lo que no parecía suelo, en una estancia oscura, sin luces, rodeado por otros seres de aspecto parecido al suyo, y en idéntica posición. Los veía aunque tuviera los ojos cerrados.

Ya no era Alfredo. Sus treinta años de humano habían acabado. Su infancia, los años de estudio, el trabajo… Todo había quedado atrás, perdido en la pausada duración del ascenso. Su familia, sus proyectos, sus ideas. Tan sólo conservaba su cuerpo, aunque éste estaba ataviado con una indumentaria diferente: una túnica blanca atada con un cordel dorado y unas alpargatas.

Uno de ellos pensó.

• Bienvenido.

• Es confortable estar otra vez de vuelta. Añoraba la claridad con la que se es aquí.

• Ahora eres entendimiento. Como ha ido tu nueva etapa.

• Algo confuso, esta vez. Mi vida ha sido plena. He exprimido mi estancia, pero la felicidad y la sensación de paz ha estado condicionada durante toda su duración. He tenido familia, amigos, éxitos y fracasos, pero no he llegado a entender por qué la necedad ha estado tan presente y por qué, a mi alrededor, muchos se han devanado los sesos intentando descubrir el color del agua. Esa ha sido la idea que ha rondado por mi mente durante este tiempo: cómo es posible que siendo todo tan sencillo, se actúe de manera tan complicada.

• Ahora ya lo entiendes. Ya ves la claridad.

• Si. Ahora entiendo la posibilidad que abre ante el hombre el Libre Albedrío. Vuelvo a entender la pérdida espiritual en la que se encuentran, y el condicionante presente ante todas las actuaciones en su vida.

• Tan sólo cuando se llega a la Sala puede uno reencontrarse con el entendimiento. Aquí se está en conexión con el Creador. Se es partícipe de su energía. Se forma parte de su luz. Se tiene acceso a la Creación. Se forma parte de su juego. Y se entiende el estado pasado, presente y futuro.

• Claro como el agua. Pero nada de esto se recuerda cuando se vuelve a la vida. Toda la plenitud que se experimenta aquí, se vuelve duda y temor allí. Tan sólo recuerdos vagos, sueños inexplicables, intuiciones. Igual que la risa fugaz de un recién nacido mientras duerme. Es la esencia del juego.

• Esa es la esencia de la vida humana. La duda, la pérdida, el error, el estudio y la solución. Un conglomerado de estados, sensaciones, sentimientos humanos únicos entre los seres vivos. La capacidad de pensar para comprender, llegando así al grado necesario para alcanzar una vida plena. Una etapa cumplida.

• O incumplida.

• O incumplida, sí. No todos alcanzarán ese grado necesario, o superarán esa prueba que han acordado esta vez. Como has podido comprobar, la decisión es tan sólo del hombre. Nadie va a ayudarle en su camino. Influir, es posible. Pero nadie tomará nunca una decisión no derivada de su voluntad. Desde el inicio será él quien elija. Y desde el principio irá dibujando la manera de enfrentarse a su destino. Y si fracasa, tendrá otra oportunidad, otra vez pondrá los pies en suelo terrestre para cumplir esa etapa, alcanzar esa meta.

• Lo he comprobado ciertamente. He visto tomar las decisiones más erróneas y despreciar los avances más favorecedores. He visto muerte y destrucción siguiendo las directrices de falsos profetas, acompañadas de violación y ultraje. He visto destruir ideas y conceptos a todas luces lógicos, mientras se idolatraban becerros de oro postmodernos, nuevas morales, nuevas leyes. He visto el Mal.

• Has visto la opción, el Libre Albedrío, la Vida. Has vivido una vida humana. Nadie dijo que fuera a ser fácil. Desde que el Creador nos moldeó hemos estado ahí, siendo observados, contemplados como experimento, mientras Él ríe, se escandaliza o bebe un refresco. Pero no interviene. ¿Para qué?

• Que diferente suena la palabra miedo una vez aquí arriba. A muchos humanos se les hace difícil creer en un Dios que permite la maldad. Un Creador que deja morir a niños enfermos, o que permite la existencia de asesinos. Seres como Stalin, Hitler… guerras, inventores de muerte, de expolio, de robo… corruptos que exprimen al indefenso, jueces que son más ciegos que la propia Justicia, hermanos que pelean por herencias… Genocidios y atrocidades. Destruir vidas antes de nacer, y revivir seres que ya no existían. He visto jugar a ser Dios, y endiosar al Hombre. El Mal, he visto. Y los hombres tienen miedo. Miedo a la Muerte.

• Sí. Pero la Muerte no es el final. El niño que nace para vivir apenas unos días también completa una etapa en la evolución. Y los padres que pierden a su hijo se enfrentan a un muro que pondrá a prueba su capacidad de comprensión. Aquí sentado, lo entiendes. Ahora ves si alcanzaste tu meta, si conseguiste superar la prueba que te marcaste antes de vivir como se vive en la Tierra. Has completado tu misión: entendiendo los conflictos que se te plantearon, asimilando sus principios, viendo su solución y aplicándola. Alcanzaste un grado más, y ese grado te acerca más a la perfección, te asemeja más al Creador. A la Divinidad. Y el Todo comprende el Bien y el Mal. Libre Albedrío, otra vez. Igual que hay hombres siervos del Bien, también los hay que profesan el Mal. Los unos contra los otros. La lucha eterna. El circo de gladiadores de Dios.

•Para que se imponga el Bien debe existir la contradicción del Mal. Son necesarias las acciones negativas para entender y apreciar las positivas.

•Sí. Pero el Creador es Justo, y condena a los que actúan en las tinieblas. Él, que es Luz, no permitirá que el Mal se imponga, pues nunca hay entendimiento en la oscuridad. Cuando se acerque el momento, pasará la escoba y quitará el polvo, o azuzará alguna guerra o plaga, equilibrando otra vez la balanza, mientras se despereza en su tumbona, y vuelve a empezar la representación de siempre. Eterna.

•Ahora que los nombraste, he deparado en esos gritos… esos que se escuchan a lo lejos.

•Hace ya algún tiempo que se oyen.


En el cielo oscuro de la noche Mediterránea, rodeado todo por un silencio agradable, lo que parece una luz azul, invisible a los ojos humanos, parpadea antes de desaparecer.

1 comentario:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Estimado Herep: ¡Ojalá me abdujeran a mi estos E.T.!
Original y creativa manera de plantear cuestiones esenciales.
¡Felicidades!
Asun