Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

25 may. 2011

¿Quién es John Galt?



Con esta enigmática pregunta da inicio la novela más importante de la escritora estadounidense Ayn Rand.

Nació en San Petersburgo en 1905. Hija de padres judíos no practicantes, marcho a los E.E.U.U. a los 21 años, dejando atrás la Revolución Rusa de 1917 que, entre otras cosas, evaporizó la farmacia de sus padres. Se abría ante ella una nueva tierra, una vida renovada y un nuevo horizonte. Gran amante de la literatura, se adentró en el mundo del cine donde, al poco, conoció al que sería su marido para el resto de su vida.

Siempre se mostró orgullosa de su nacionalidad de adopción, comentando, ya en 1936, “… yo nací, entre todos los países de la Tierra, en el menos conveniente para una fanática del individualismo: Rusia”; o en 1973, en una conferencia en West Point donde, después de una serie de halagos a los USA, concluía aseverando que “… eran el único país moral en la historia del mundo”.

No voy a destripar la novela pues hay mucho que contar, y no quiero destrozar un final apoteósico.

No explicaré la encrucijada en la que, el mundo, envuelve a los protagonistas, ni el chantaje, el sometimiento, la esperanza transformada en dolor…

Vosotros mismos tendréis que averiguar cómo el acero deja de ser fundido y el petróleo arde descontrolado en lo alto de una torre de perforación, quemando culpas y responsabilidades.

Veréis una tierra donde el ferrocarril es de vital importancia y la novela os narrará la degradación de los rieles y las traviesas de la vía en beneficio del país, o la lucha entre el amor verdadero, el imaginado y la impostura. Valientes, cobardes, nobles, traidores… una novela rápida de leer, a pesar de sus más de mil páginas, pero muy lenta de olvidar, donde las luchas entre las dudas filosóficas que ya robaban el sueño a los cásicos son revisadas bajo el enfoque de esta escritora de aspecto delicado, pero firme.

Tremendamente actual, pues el mundo imaginario que dibuja Rand es calcado al nuestro. Al menos en aspectos como la carencia moral de cualquier tipo y la banalización de la misma, simplificando la figura del hombre hasta convertirlo en un parásito. La eterna lucha entre los parásitos “saqueadores” y los “no-saqueadores”, seres que luchan contra el intervencionismo de un Estado elefantiásico en beneficio de la libertad individual.

Y John Galt tiene la respuesta. Una respuesta dura, clara y larga… expuesta en un gran alegato final.

Ante la necesidad, el abuso, la obligación, el avance del pensamiento comunista… John Galt tiene la solución. Una solución que no agradaría a las hordas afincadas en Puerta del Sol(viet) y que barrería mugre y sanguijuelas a partes iguales: una huelga voluntaria, una dejadez disfrutada, un mundo escondido, paralelo… creado sobre el desprecio, incluso, de las ruinas que quedan tras la hecatombe.

Una alabanza a la No-Contradicción, al Espíritu y a la capacidad de la Razón y la Mente Humana. Un canto a la lucha contra las fuerzas sociales, encabezadas por las omnipresentes castas políticas de ayer, hoy… y siempre.


Tras la realización de varias encuestas en los USA en las que se preguntaba cuál era el libro que más había influido en la vida de los encuestados, tras la Biblia, en segundo lugar, aparecía La Rebelión de Atlas, de Ayn Rand.

2 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡Caramba Herep! no salgo corriendo a la librería a comprar la novela porque justo ahora no puedo, pero despues de leer tu magnífica recesión lo haré, vaya que sí...¡Te felicito por el entusiasmo y la motivación que consigues transmitir!
Con afecto
Asun

Herep dijo...

Buenas, Asun
Si te decides a leerla, verás como te gustará.
Es uno de los primeros en mi librería.

Saludos blogueros