Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

27 may. 2011

Apuestas amañadas


Al encenderse de golpe todas las luces, el público, que había mantenido la calma durante el rato de espera, rompió en un grito único, acompañado de silbidos, palmas y vítores. La luz de las miles de bombillas no tiene nada que envidiar al Sol y, con igual nitidez, no deja sombra alguna en ningún rincón del anfiteatro.

Banderas rojas colgadas del techo, miles de globos atrapados en una red a la espera de ser liberados en una pesada lluvia de colores, decenas de acomodadores y voluntarios expresamente seleccionados para el evento… y sillas, centenares de sillas, miles, tal vez… todas rodeando el escenario principal, todas ataviadas con sus fundas rojas de fino terciopelo. Vestidas con sus mejores galas, como no podía ser menos. La ocasión lo merece.

Esta noche se celebra el combate del siglo… y no es fácil estar en el meollo.

Han tenido que sacrificar mucho, todas esas personas que ahora se levantan y vociferan, para poder ser uno de los afortunados. No sólo dinero, pues el viejo papel verde no es problema para ellos… es la alta suciedad lo que se reúne esta noche… y el parné siempre ha corrido a espuertas ante sus ojos. Han pagado un elevado precio. Difícil de calcular. Es su honra y su dignidad lo que ha sido vendido. A precio de saldo, por un asiento lejano… donde apenas se ve la acción. Los primeros asientos… esos ya tienen colgado el pulcro cartel de reservado.

Los trajes de gala de las féminas, sean esposas, amantes o meras acompañantes, brillan más que todas las estrellas del firmamento juntas y la concentración de zapatos haría que cualquier mujer percibiera, súbitamente, un leve ardor en la sangre. Los jóvenes peluqueros, esteticistas, maquilladores… todos han realizado sus mejores obras de arte para poder presumir de manos. Son grandes profesionales. A pesar de la no existencia de mujeres feas, hoy más que nunca, esta noche… todo es un canto a la juventud, la frescura y la feminidad.

Ha sido una lástima la fina lluvia caída durante la llegada de los espectadores. La alfombra roja hubiera quedado más glamurosa y los fotógrafos habrían conseguido fotos de portada.

Menos llamativos que las mujeres, más bien enconándose hacia el mimetismo, los hombres también se han vestido con sus trajes de gala, aunque todo se base en chaqueta-pantalón. Algunos, los más atrevidos, se han enfrascado en un frac… pero son los menos… los extraños… novatos que quieren darse a conocer. Fuman enormes puros. No hay prohibiciones mientras degustan grandes copas de coñac y escupen ordinarieces a las camareras exigiéndoles más botellas de buen champan francés, que acabará calentándose dentro de la misma botella… esperando.

Algunos, los sentados en las sillas etiquetadas de primera fila, han apostado más que dinero en la velada y, debajo de la fachada de serenidad y confianza, tiemblan.

Con unas secas palabras, el presentador, en el centro del cuadrilátero, pide a la parroquia que vaya tomando asiento, que la cosa está a punto de empezar… que se hace tarde. Parece un poco nervioso, la voz le tiembla al hablar y entrecorta las palabras, sutilmente… Sí, está nervioso. Nadie puede reprochárselo.

Señalando al rincón izquierdo, presenta al peso mosca A. Rubalcaba, el Químico, vigente campeón de la categoría y temible pese a su insignificancia física, pues podría enfrentarse, sin problemas, a un púgil que le doblara el peso. Han besado la lona aspirantes más jóvenes y musculosos que el Químico. Su grado de experiencia le convierte en un terrible enemigo.

Acabada la presentación, se levanta para saludar al público. Los espectadores se preguntan cómo ha podido mantenerse en la cima durante tanto tiempo… y son preguntas estúpidas. Todo el mundo sabe las respuestas, aunque callan, pues no quieren desmontar el mito. Todos los presentes saben de la potencia de su gancho de izquierdas, apodado en el mundillo como el GAL… o su crochet de derechas… temible… también con apodo: el Faisanazo. Incluso su juego de piernas, hipnotizador, es conocido como el Baile de las Actas.

… y Rubalcaba, el Químico lanza otro faisanazo al estómago del contrincante… que cae al suelo… inconsciente…

Y así combate tras combate. Aspirante tras aspirante. Una resistencia rocosa a base de un entrenamiento especifico marca de la casa, el Nunca Miente, que ha reforzado su mentón y una secuencia de ganchos y de crochet, acompañados por algún directo rompedor (de jornadas de reflexión) y de multitud de golpes bajos… pues un veterano como él no se mantiene en la élite si no dispone, también, de un buen arsenal de golpes no tan legales… como su cabezazo Traición, o su rodillazo Sintel… amén del poder que ejerce sobre los jueces y sobre la campana.

Y a mi derecha…

A la derecha, la aspirante, C. Chacón, la Niña de…, una verdadera incógnita, la aspirante, pues no tiene experiencia ninguna, aunque sí buenas amistades, tanto en el mundillo de la lucha, como en el de la publicidad, donde es una verdadera campeona de los pesos pesados. Una de esas amistades, su entrenador, está justo al pie del ring, animándola. Fue él quien la colocó ahí, a las puertas de la gloria. Su apuesta personal, su protegida… su niña.

En su haber no hay victorias ni derrotas, tan sólo su presencia y su sonrisa luminosa. Nadie sabe qué piensa, qué va a hacer, qué pretende conseguir una vez alcanzado el título… Alzando la mano, en gesto folclórico, también saluda al público, ataviada con su traje especial para la ocasión, a barras rojas y amarillas, en el que puede leerse, en su espalda, “Rubianes somos todos”. Su lema de guerra, aclamado por todo el auditorio. Los entendidos dicen que la potencia de su gancho es temible… que no deja saco con arena. El Estatutazo, creo que lo llaman… por no hablar de su jab cruzado Doctorado Irreal. El recibir uno es sinónimo de K.O…. o su famoso, Viva el Rey... una especie de secuencia de golpes semejantes a los arañazos de un gato, también pavoroso.

Pero su principal fuerza es su ambición. Cambiante como una veleta, pero fuerte. El mundo del boxeo ya está preparado para un campeón con sujetador. Ella lo sabe. Se lo han dicho. Su mentón también ha recibido el mismo entrenamiento que el de su oponente: también es inmune a la mentira.

Una vez saludados, los dos gladiadores se miran fijamente a los ojos dispuestos a dar comienzo a la lucha, al baile de mamporros… al espectáculo de sudor y sangre que reclaman las gradas.

Dong.

Empieza el combate.

… y justo cuando La Niña de… se dispone a soltar un codazo ilegal Soberanía al plexo solar de su contrincante, una toalla blanca vuela desde el rincón derecho para posarse, bruscamente, sobre la lona del cuadrilátero.
C. Chacón, la Niña de… acaba de abandonar, justo al inicio. Bueno… abandonar, abandonar, no… la han hecho abandonar. Su entrenador, su amigo… ha sido él quien ha arrojado la toalla, sin dar batalla, ante la mirada entre llorosa y colérica de su protegida, que tiembla, descompuesta… desubicada… derrotada sin haber propinado ningún golpe. Y sin haberlo recibido.

Pero nuestra aspirante es la única contrariada entre las miles de personas que se han reunido esta importante noche… que ha quedado en nada. El público, eufórico, sigue jaleando y arengando a los luchadores, ajenos al final inesperado del combate, actuando como si no importara el resultado. Y no importa. Gane quien gane, estar ahí es importante de por sí. Aristocrático. Alfombra roja…


En la fila reservada, los vips se frotan las manos, con disimulo. Han ganado la apuesta… la batalla por controlar el Campeonato… En la sombra, con sus reuniones secretas, seguirán moviendo los hilos.

Y marcando el camino.

4 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡¡¡BUE-NI-SI-MO!!!

HEREP PARA SER UN COMENTARIO POLÍTICO TIENE TODO EL FONDO DE LA ACTUALIDAD, PERO LA FORMA ES HERMOSA COMO UNO DE ESOS RELATOS TUYOS DE FICCIÓN QUE TANTO ME GUSTAN...
¡MUCHÍSIMAS GRACIAS, HE PASADO UN RATO ESTUPENDO LEYENDOLO!
Lo siento del entusiasmo se me han disparado las mayúsculas!!!
Con todo afecto
Asun

Herep dijo...

Buenas, Asun
Con la historia de estos dos tipejos, me ha venido a la mente un combate como el que relato... que seguro que sucedió igual, vamos.
Me alegro de que disfrutaras con esta historieta irónica de una realidad tan penosa.
Al mal tiempo, buena cara.

Saludos blogueros, amiga.

Carlos Fernández Ocón dijo...

Lo he mandado a Facebook, Herep, a ver si 'corre'. Muy muy bueno

Herep dijo...

Buenas, Carlos
Puedes hacer lo que gustes, estás en tu casa.
Al principio dudé entre una velada de boxeo o el teatrillo de un combate de lucha libre... por lo ridículo.

Saludos blogueros