Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

16 may. 2011

Cambio de estilo


- ¡Hombre, Paco… dichosos los ojos que te ven!

- ¡Qué razón llevas, Fermín! Llevaba varias semanas con intención de pasar a saludar a un viejo amigo y, mira por dónde, hoy he encontrado el momento.

- A otro con ese rollo, Paco. Nos conocemos desde que andábamos con pantalones cortos y tú nunca has sido de visitas sorpresa. Seguro que vienes a buscar algo…

- ¡Es broma, gruñón! Me he mirado al espejo justo después de levantarme de la siesta y he visto que era el momento de hacerte una visita… así mato dos pájaros de un tiro. Y como tengo todo el tiempo del mundo, me he acercado prontito, para no encontrarme demasiada cola… gente, ya me entiendes…

- Jajaja… Cola, dice… ¿eso qué es? Muchos días abro y cierro sin que entre nadie, macho. Pero bueno, tomémoslo con humor, Paco, que por aquí pasa cada uno contando unos dramas que ríete tú de la serie esa que pasan por la TV después de comer…

- ¡Qué remedio queda! O tomártelo con un poco de filosofía, o carretera…

- Sí.

- Pero… va, no nos pongamos serios y dime, ¿qué se lleva esta temporada?

- Esto… pues el verano-otoño se presenta calentito, calentito. Hay mucho para elegir. Mira, mira… en esta revista hay mucha…

- ¡Paso de revistas, hombre! Dime tú, que me fio más de ti.

- Veamos: tenemos el normal, el de toda la vida… ya sabes… más bien clásico…

- ¿Estilo George Clooney?

- Bueno… Más o menos… un poco por aquí atrás... sin patillas ni casi flequillo... Todo tijera y navaja, para acabar con la pelusilla. Pero no estoy del todo convencido que vaya a quedarte bien.

- ¿Por?

- Pues porque no eres George Clooney, Paco, más que nada… y tu pelo es mucho más rizado que el suyo. Conseguir peinar esa acumulación de rizos para que quede igual va a ser tarea para toda la tarde. Y de verdad, el tío ese no se parece a ti ni en pintura, amigo. Te arriesgas a que se rían de ti el resto de tu vida.

- ¿Tu crees? Pero si no se daría cuenta nadie…

- ¡Qué va, qué va! Aunque te parezca que no, la gente se fija mucho en estas cosas. No ves que les sobra mucho tiempo a la mayoría… Pero bueno, Paco… también puedes… ves, este otro estilo… algo más… de nuestra edad… Así, un poco…

- ¿Y ése del poster? ¡Seguro que me quedaría molón!

- ¿Molón?

- Sí, ¿no?... ¿No se dice así? ¡Molón! Que está bonito, vamos…

- Molón… ¡ya te voy a dar yo a ti molón! ¡El peinado del Justin Bieber! ¿Has perdido la cabeza? ¡Dios!

- Hombre, Fermín… no te pongas así, que tampoco es para tanto. Me han dicho que no me quedaría nada mal, y no creo que me engañen.

- A ver, a ver, Paco… ¿quién ha sido el inútil que te ha dicho semejante estupidez?

- Patricia, chaval… aquella chica de la que te hablé en el bar de Abel.

- ¿Patricia? No me suena de nada. ¿No la conozco, no?

- Yo diría que no. Es la chica que da el curso de formación del Centro.

- ¿Aún estás con el curso dichoso?

- Sí. Ya queda poco, por eso. Tres semanas y tendré el titulo de soldador. No te puedes imaginar las ganas que tengo de acabar, Fermín. Han sido… esto… ¿dos meses?... Sí. Todas las mañanas durante dos meses encerrado en el centro con todos esos tíos… aprendiendo a soldar.

- Y… ¿has aprendido?

- ¡Hombre! Aprender, aprender… ya sabes como van estas cosas. Tienes que apuntarte para intentar encontrar algo, pero lo mismo da ir, como no ir. Y, como te decía, quien nos da clase es la chica esa, Patricia, así que imagínate cómo son las clases… no le hace caso nadie… y ella tampoco tiene mucha idea. Nos pasamos casi toda la clase hablando porque otra cosa no sé, pero hablar… no veas como habla la pelirroja…

- ¿Pelirroja?

- Sí, Fermín. Fliparías. Tiene el pelo rojo fuego. Y bien orgullosa que está. Imagina, una sindicalista con el pelo rojo. Ni en sus mejores sueños… tiene, para más inri, una forma de mover la cabeza… Estas hablando con ella de bancos y mercados, que es de lo único que habla y, de repente, nos sorprende con algún movimiento que pone de relieve ese portento. Si vieras ese pelo, Fermín…

- Sí, sí… mucha melena y mucho movimiento pero te da cada consejo que ni a tu peor enemigo. ¡Justin Bieber! ¿No ves que te dice eso para camelarte? Justin Bieber… ¡pero si no tienes casi pelo y el mocoso ese se gasta un flequillo de aúpa! Te lían, Paco… te lían…

- ¿Tu crees? ¿Para qué va a engañarme?

- Pues para que bajes las defensas, que parece que hubieras nacido ayer. Así, diciéndote cosas agradables para ti, te lleva al huerto y consigue tu confianza. Esta gente funciona así, hombre…

- Entonces, ¿qué?... Ni el del actor, ni el del chaval este… Ayúdame, hombre. ¿Qué me recomiendas?

- Mira… tal y como están las cosas y viendo lo que traes, te recomiendo ese estilo de ahí… ves… el del chico que aparece en esta foto… sí, sí… éste…

- ¿Cómo? ¡Pero si este es tu hermano, el legionario!

- Claro… y este es el corte que te recomiendo. No es original, pero pongo la mano en el fuego por este estilo y te aseguro que va a imponerse esta temporada verano-invierno… incluso es posible que se alargue la moda durante varias temporadas más… a saber…

- Fermín… ¿estás de broma, no?

- ¡Qué va, Paco… que va! Esto es lo que tú necesitas… mira… el corte al cero. Ves, coges la máquina de rapar y la metes bien a fondo. Empiezas recortando por la nuca, la zona de las Subvenciones, hasta que no quede ni una pelusilla ni a derecha ni a izquierda. Luego, sin levantar la máquina, pasamos a la zona de la Sanidad y la Educación, situada cerca de las sienes, donde tenemos que hacer una buena limpieza pues esos remolinos tan sólo estorban, acaparando toda la atención en forma de nido. Seguro que pasas mucho tiempo intentando dominarlos sin resultado. Normal… se dejan crecer sin control y luego, es tarde. Más máquina por la cima, para arrasar con los Fondos al Desarrollo, que siguen estando descontrolados desde la anterior vez, Paco… sí, sí… descontrolados. Por lo que veo no les prestas atención, ¿no? Pues también lo son, chico, que ahí eso no hace nada. Por aquí atrás, en la zona parietal… Paco, colega… no me mires así, hombre… la parte esta de aquí atrás, la de la Administración… ahí, ahí, donde te estás tocando, sí… pues ahí también se debe trasquilar… es donde se cría más porquería, aunque parezca que no… igual que tras las orejas, donde campa el Estado del Bienestar… ¡hasta grasa se cría ahí, Paco! ¡Y la coronilla, que no se me olvide! Ahí es donde está lo peor… la Financiación Autonómica… donde más hay que meter la máquina, Paco… donde más hay que recortar y sanear, hombre… que lo llevas todo muy dejado… ¡Oye! ¡Alegra esa cara! ¿No te he dicho que este corte va a ser el que se impondrá la temporada que viene? ¡Te adelantarás a la moda! Además, piensa en las ventajas, ahora que llega el veranito… sin entradas, sin canas, sintiendo el aire fresquito en la piel… y el brillo de tu piel al Sol, limpia, tersa… sin lugar para la suciedad, la grasa o la caspa…

…y sin refugio para los piojos.

2 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡JA JA JA! ¡PLAS, PLAS, PLAS...!

Un cambio de estilo tuyo pero también buenísimo...me has tenido en vilo hasta el final...
¡Herep, fenomenal!
Y el símil del corte de pelo ojalá se pudiera aplicar a la realidad!
Un abrazo
Asun

Herep dijo...

Buenas, Asun
Un buen (re)corte hace falta, sí.
Me agobia ya tanta gente hablando de recorte por aquí, recorte por allá... bufff..

Un saludo y gracias.