Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

2 mar. 2011

JASP 2.0



Hace ya varios años aparecía en TV un anuncio algo ridículo sobre un joven que se presentaba en un despacho en lo que parecía ser una entrevista de trabajo y, ante la cara de muermo del entrevistador, el joven, después de la típica explicación de la voz en off de turno, se levantaba de su silla con una media sonrisa y se marchaba cerrando de un portazo.

Era un anuncio de un Renault Clio, si no me equivoco. Y pasó a la manipuladora historia televisiva gracias a un conjunto de siglas: JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados). Esa era la razón por la que despreciaba el trabajo que le ofrecían: estaba nuestro protagonista más que instruido para cometidos mayores.

Hoy en día, si los publicistas optaran por hacer el mismo anuncio, iban a encontrarse con varios problemillas a resolver.

Los jóvenes españoles han dejado de ser JASP para convertirse en NI-Ni (ni estudio, ni trabajo). Yo me atrevería a añadir otro Ni… pasando a ser la rima: ni estudio, ni trabajo, ni ganas.

El cambio no está nada mal, no.

Sin embargo, ahora los españoles tenemos, según nuestro Presidente Zapatero el Fumado, “la generación mejor preparada de nuestra historia”, con mayor número de licenciados que nunca.

Y no me extraña. Sólo se necesita observar el paupérrimo nivel con el que se entra en la Universidad y el ínfimo bagaje a la salida de la misma. Tan ínfimo como la misma Universidad. Muchos créditos, mucho Plan Bolonia, muchas manifas contra los discrepantes y mucha sentada canutera. Todos saben que no hay nada con más salida en este país que la Licenciatura en Sectarismo: a elegir la duración, exámenes con chuleta sin límite en faltas ortográficas y trabajo seguro en la Internacional.

Eso si llegan, ya que el fracaso escolar en España fue del 27% en 2009, con un 35% en la pública y un 17% en privada o concertada. Uno de cada cuatro alumnos sale del colegio sin saber hacer la O con un canuto. O peor, ya que entre los chicos de la pública el fracaso escolar se acerca al 43%.

Y tan sólo hablamos de títulos mínimos o menores, puesto que las cifras de los secundarios dan más pena todavía. La población española entre 25 y 34 años con estudios superiores ronda el 65%, frente al 80% de la OCDE y el 82% de la Europa a 19.

Hay pena, penita, pena….

Pero Zapatero el Fumado dice que somos los españoles con los JASP más JASP de todo el mundo, y parte del extranjero. Tendrá razón él que está rodeado por sus JASP-Ministras Pajín, Aído, Gonzalez-Sinde… a cada cual más JASP, ya sea por méritos propios o a base de típex y corta-pega.

Pero la verdad es que el paro juvenil ronda ya el 43% y el futuro pinta más bien oscuro. La situación con el empleo no tiene pinta de cambiar, y la resignación empieza ya a ser compañera de viaje. Resignación si estas parado, sin estudios y sin perspectiva… y resignación si tienes un máster en algo, un buen CV y un empleo pasando tuercas en una fábrica de ensamblaje.

Todos se saben los chistes de moda que cuentan los gurús de tan elencos dirigentes. Todos conocen los problemas que nos estrujan, todos saben de dónde vienen los males y la inmensa mayoría tiene la solución para atajarlos. Miran al rival de frente, capaces de defender su ideología a capa y espada. Son JASP… y de los primeros. Porque vienen más detrás.

Propongo un nuevo final para el famoso anuncio: el entrevistador, ante la breve explicación de los méritos del entrevistado, empieza a torcer el gesto y, con un gesto de su mano, corta la conversación para decirle que debido a su falta de capacidades no cumple el perfil para empezar a trabajar como telefonista en la oficina, pero antes de poder tan siquiera abrir la boca, el JASP de turno se levanta de la mesa no ya con media sonrisa, sino con sonrisa entera, mientras le espeta al incrédulo entrevistador:

- ¡Métase esta mierda de trabajo por donde le quepa! Yo soy un JASP… y no voy a conformarme con esta mierda pudiendo ser ministro.

Son JASP, Jóvenes Apesebrados Sectarios (y) Parados. La generación mejor preparada de nuestra historia. La Generación X.

Otra generación perdida.

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