Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

21 feb. 2011

De Saurópsidos modernos


Desde hace varias semanas se viene hablando del “fondo de reptiles” que la Junta de Andalucía tiene organizado para costearse la jubilación de sus miembros y allegados, ya sean parientes, amigos, queridas o difuntos. Lo importante es que estas pobrecitas almas de Dios no se quedaran sin blanca, con una mano delante, y la otra atrás, vamos. Caridad cristiana.

Por lo que se va conociendo, la cifra de dinero repartido entre los miembros de la Cofradía del Trinque alcanza ya cerca de 700 millones de euros, o sea, 116.470.200.000 millones de las antiguas pesetas. Un pastón enorme y sin rebuscar mucho en los cajones, ni en los archivos.

Andalucía, una de las C.C.A.A. con mayor índice de paro y subdesarrollo de España ha ido recibiendo durante las últimas décadas, fondos de la Unión Europea ya sea para fomentar políticas de empleo o para el desarrollo de la comunidad. Mucho dinero al que hay que sumar la parte los fondos entregados por el Gobierno Central correspondientes a la financiación autonómica. Dinero que debía utilizarse para invertir e intentar levantar cabeza: crear puestos de trabajo, favorecer la implantación y el tejido industrial, facilitar el acceso a la educación y la sanidad, aumentar la seguridad y la libertad individual…

Pero no. Resulta que se va confirmando esa teoría que hasta ahora tan sólo había sido eso, una teoría. Teoría políticamente incorrecta que, si tan valiente te considerabas como para tan sólo insinuarla, podía hacer que cayeran sobre ti las más peligrosas maldiciones vudús. Una teoría que desenmascaraba un régimen paralelo al PRI mexicano. Sí, sí… la teoría del control total tanto del poder como de la justicia, la oposición, la seguridad, la propiedad… Un sistema clientelar con el que, a cambio de parné se han ido comprando votos y servicios, aparte de almas. Los señores feudales de la Edad Media se frotarían los ojos ante tan preciso sistema. Así es más fácil entender cómo una población puede estar votando durante más de 30 años una opción política que les ha ido hundiendo más y más en su propia miseria y que ha gastado ingentes cantidades de dinero sin ningún tipo de resultado positivo. Positivo para el pueblo llano, porque para los señoritos de la PSOE el resultado ha sido inmejorable. ¡Vaya fincas! ¡Vaya comilonas! ¡Vaya tela!

- ¿Qué nunca has pisado la empresa? No problem: 20 años de trabajos de Sol a Sol y listo, ya tienes jubilación anticipada.

- ¿Quieres comprarte una finca? Tranquilo… te metemos dentro del ERE y te cae una indemnización.

- ¿Cómo? ¿Qué no te invitaron al mitin de Don Manuel? No llores, hombre… Sabes la mina cerca del pueblo... Sí, sí... esa… Ves, ahora ya dice en este papel que trabajas sacando carbón… Voalá, ya puedes meterte en el ERE… ¿Esta cerrada desde hace cinco años? Bua… no te preocupes… siempre cuela.


Y este escándalo no hace ni mover las hojas de los árboles que hay en el patio del palacio de la Junta. Ni dimisión, ni investigación, ni información, ni Comisión, ni ejecución, ni manifestación, ni nadie que incendie la Junta de Andalucía para convertirla en lo que verdaderamente es: mierda. Dice el Presidente que “están investigando” el tema. Si pusiéramos a investigar a Bruto la muerte de Julio Cesar no seríamos tan tontos.

Y a todo esto hay que añadir el silencio de los sindicatos. UGT y C.C.O.O. Que quede bien clarito. Sindicatos que cobran por cada ERE que se presenta a Trabajo, aunque en este caso no creo que cobraran tan sólo por eso. Ni en éste, ni en ningún otro. Defensores de los trabajadores, se autoproclaman...líderes de la lucha obrera...

...líderes del trinque que manipulan a la parroquia con sus memezes sobre esa Revolución de Octubre de la que alguna vez oyeron hablar, mientras, junto a sus amigotes, se llevan la pasta de los trabajadores y parados.

Al igual que ocurrió cuando fueron visitados por el líder sindicalista alemán. Él defendiendo su modelo de financiación, y ellos, callados como muertos, seguían limpiándose las manos con las toallitas que da el ristorant después de toda buena mariscada. Seguro que, como se hace en Nochevieja, brindaron por los currantes mientras chupaban cabezas de gamba y aplastaban, a carcajadas, las patas de los centollos.

Estos sí que son unos buenos sindicatos. Sindicatos del crimen.

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