Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

23 may. 2018

Forajidos welcome


De la tupida lista de héroes de la modernez (de mierda) que sufrimos en Chirigota Española, s.l., el famosete de medio pelo gracias a su continuo vilipendiar a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, ciscarse en las víctimas del terrorismo, amenazar a diestro y siniestro y alabar a todo aquel que conspire para derrocar el orden constitucional, primero, y la herencia y legado histórico de la Nación española, segundo, conocido en el barrio entero con el sobrenombre de Valtonyc -alias que esconde nombre de supremacista de los países catalanes utópicos-, dejando en la estacada a los gurús del periodismo, la política y la ciencia social que lo aplauden y se fotografían bajo su aura al modo servil y beato de quien adora un becerro de polvo y paja y tiro en la nuca, ha puesto pies en polvorosa instantes antes de, tras sentencia judicial, dar con sus fornidos y valerosos huesos en el talego.
Dicen que el penúltimo de los héroes de la lucha antifascista, a bordo de un avión, se ha largado a la Suiza, la Bélgica o la Alemania de las garantías judiciales, la democracia multicultural y el asilo solidario de delincuentes y demás ralea nihilista de género eurábico.
Rumbo a la utopía de la ilustración europea de mercaderes y usureros protestantes, lleva en el equipaje la famosa pastilla de jabón, aunque el pragmático uso que de ella se hace en el trullo, ahora, en esta nueva aventura vital que se abre ante sus ojos, ha de ser sustituido por el no menos curioso empleo que la larga lista de prófugos huidos del sutil abrazo justiciero del gomierdo de Mariano Rajoy -Iluminado todo él- suele darle en esta nueva etapa de la revolución pendiente, y que no es otra que la vieja práctica progresista que ya ensalzara el padrecito de los pueblos (y la democracia) Josefo: agua, jabón, lavarse las axilas, peinarse las greñas y, gafapasta bonachón, darle blanqueamiento falsario a una figura roñosa y cobarde hasta convertirla en deseado yerno y adalid de los parias de la tierra, ¡uníos!
Del "a lo hecho, techo" que cantaba el gallo, nada, pardillo. Ahora, el kie del lugar es más dado a la lagrimita lastimosa y los labios así, prietos, haciendo pucheritos. Snif, snif, snif.
Oh, yeah.... gangsta baby.


No hay comentarios: