Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

24 abr. 2018

Teletienda Chirigota Española, s.l. (III)


¿Cansado de que le coarten su libertad de expresión?
¿De la maldita ley mordaza?
¿Tiene la sensación de despertarse, todas las mañanas, con una angustia afincada en su pecho, indescriptible, que le absorbe la alegría de vivir? ¿Es una pesada e invisible carga sobre los hombros la que le encorva impidiéndole estirar la espalda, sacar pecho de sus mejores galas, sonreír y disfrutar del espléndido Sol que saluda a la amada tierra; y no como ahora, hoy, pasando horas y horas observándose frente al espejo sin poder reconocer quién hay al otro lado, desquiciado, incapaz de afrontar lo que le deparará el futuro ahora que todo parece estar perdido?
La desidia se extiende como un fantasma; ¿la ha sentido usted? Atrofia el sueño común empañando el otro mundo mejor, el lugar donde se perpetúe el brillo en los ojos de los niños. Lo dicen el los festivales de puchinelas, en las fiestas, encuentros y festivales que siembran de folclore autóctono los cuatro puntos cardinales de la terra, ¿por qué, entonces, lo olvida? ¿Es involuntario, acaso, o se debe al miedo que no pueda gritar su dicha para que todos la oigan en la republiqueta?
¿Le aburren con sus leyes, las normas, el cambiar y refreír el articulo bis de la norma equis para que usted no pueda salir a la calle con una bufanda amarilla al cuello cuando va a desayunar a la granja del mercado o a contemplar el tiki-taka del noi de la mare todos los domingos de guardar?
Seguramente habrá acabado asqueado del estado de derecho, ¿verdad?
¡No diga que me equivoco, amigo!
¡Y su inquina por la nostra! ¿Qué tal lleva no poder escribir la carta al director del vilagüeb o de lanasió para salir en defensa de la jovencita presentadora del sábado noche? ¿Le viene la fiebre? Un hombre con toga a seiscientos mil kilómetros del centru lo decide y, ¡pam!, esperas ver a la tieta con su permanente dando palmas entre el público y te lo encuentras todo negro. ¿Sulfurada, verdad? ¿Angustiado, caballero, viendo cómo arrancan los plásticos anudados al cuello de las cagadas estatuas con las que se cruza durante su paseo vespertino? ¿Qué siente cuando despojan de su fetiche épico la escultura del avi Siset de Santpedor? Lucía tan orgulloso en su nueva lucha contra las fuerzas de la opresión... Som i serem... pero unos fascistas han arrancado y arrojado a la papelera el plástico de mando, el pañuelo amarillo, y querría usted gritar al mundo "llllllllibbbbertatttttt" como el escocés de la película, pero no puede, señor, amordazado por los vestigios del antiguo régimen y su bota turca.
Pero amigo, no sufra más: acaba de aparecer en el mercado, en exclusiva primicia para usted que está ahí, tras la nostra, el nuevo megáfono Desquiciator milsetsenscatorse.
Con él en sus manos su vida dará un giro de ciento ochenta grados, escuche, escuche...
"Antes de conocer el Desquiciator no podía expresar mi opinión. Me era muy difícil empatizar con los niños en clase o con sus padres durante las reuniones tutoriales. Todo se limitaba a poner pegatinas de colores a los buenos, enseñarles a decir pis en nivelc y cantar al avi Siset llegada la hora de la siesta, pero desde que el megáfono está conmigo no hay hijo de picoleto o madero que se me resista. Es agarrarlo y, a media potencia, la lección de nazionalismo entra sola, y los padres díscolos, atemorizados, sucumben sin sangre". Berta Bellosa, 22 y profesora interina en la guardería El petit Berenguer.
"A mi edad las piernas flaquean, noi. ¡Ay, si yo tuviera tu edad! Cuando nací justo hacía cinco minutos que había acabado la guerra, pero si yo pudiera... Bueno, bueno, pero ha sido desde que mi nieto me regaló el miltresenscatorse que vuelvo a sentir vigor en las piernas, y cuando veo a un vándalo arrancando carteles, algo me sube por aquí arriba, ¡ves, ves!, y salgo corriendo a decirle cuatro cosas bien dichas con tanta velocidad que hasta los taxistas tocan el claxon vitoreándome" Bernat Torrat, 79 años, jubilado, guionista de publireportajes. 
"Yo lo compré porque en las manifas no se me escucha lo suficiente. Voy a todas, me sé las consignas, pero como soy bajita no conseguía destacar y que me hicieran caso. Pero desde que tengo este pedazo de megáfono entre las manos la peña me conoce como la destrozatímpanos, y hay algunos que me dicen que mi tono de voz con el "fascista", el "prevaricador" o el "democrasia" me harían quedar entre las primeras en Eurovisión". Laia Bollo, 32 años, vocal del sindicato de estudiantes.
Haga caso de las sabias palabras de quienes ya han probado el megáfono Desquiciator milsetsenscatorse y deje atrás la ley mordaza. Exprésese con libertad, con rigor y buenos argumentos, pacíficamente tal y como siempre han hecho sus antepasados y los antepasados de los antepasados de sus antepasados, Moreneta amén. Salga a la calle, abra las ventanas de la masía, cante y baile agarrado y de puntillas la llegada a Ítaca, a bordo dun-barc-catalá... .
Grite, hiperventile, democratícese...
Republiqueta.... lllliiibbbertatttttttt....... Frrrrraaaaannnccccoooooo....
Que nadie prohíba su libertad de expresión.


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