Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

20 feb. 2014

Payaso, solamente

Monos, hoy... como sucede esos días en los que, al levantarnos a toque de diana, una misteriosa sonrisa picarona aparece dibujada en nuestro rostro sin motivo aparente... vamos a practicar un juego.

Veréis, veréis...

... cerrad los ojos, va... cerrad los ojos e imaginad la escena que dictan mis palabras... escuchad el sonido de mis labios... escucharos a vosotros mismos...

... imaginad a un payaso. Sí, sí, un payaso con todas las letras, como manda la Ley...  de esos que puedes encontrarte en el nunca suficientemente maldito aparato de TV, en los escenarios de los decadentes teatros siempre venidos a menos, en el circo... con su nariz roja, sus zapatones ridículos y esa cara que, además de aterrar al más osado, invita a ser golpeada con la mano abierta...  o en la barra del bar de la esquina, donde tanto abundan. Un payaso eterno... de los de antes, los de ahora y los del futuro... siempre prestos a hacer reír a la gente con ese humor barato y simplón. 

Humor simple para las gentes simples, Monos.

Imaginadlo... con su traje del rastrillo a pesar de tener la cartera repleta del dinero recaudado por las funciones publicitadas, los premios apesebrados y la migaja del poderoso. Lleva un fular molón, una chaqueta de pana negra, signo inequívoco de su desprecio a los "parias", y pantalón tejano a lo Danny Zuko, aunque al estar sentado no se distingue bien si va armado con el peine para el flequillo postizo.

Exacto. El payaso está sentado en un sofá simplón, como esos que se venden en los catálogos de la empresa sueca que está haciendo las Américas... color verde, o rojo, o azul... El color es lo de menos. Su simpleza, en cambio, sí que es importante, pues destaca por lo minimalista de su diseño. Normal. El payaso, su número mágico y la comparsa que le acompaña, son caros. Muy caros. Gastarse más del presupuesto podría acarrear quejas. Llamadas de atención que no irán a ningún lado, eso sí... pero mantengamos las formas, va.

Un sofá de consulta de médico, un pedazo de moqueta, un decorado de cartón piedra, público entregado y un presentador. Porque ¿qué sería de la función del payaso sin las ovejas dispuestas a aplaudir hasta reventar? ¿Qué sería de la función sin un maestro de ceremonias dispuesto a seguir, punto por punto, el guión marcado?

¿Qué sería, del payaso, sin su circo?

Menos que nada... y ellos lo saben. De ahí las gradas repletas de personas perfectamente alimentadas... un bocadillo de chorizo tiene la culpa... y con las manos bien engrasadas mediante medio kilo de vaselina, prestas a sacarles humo de tanto frotar y frotar. Viejos, jóvenes, niños de teta... macedonia humana variada en forma y color, pero no en gusto.

Todos estos palmeros tienen idéntico sabor.

Igual que el presentador... o maestro de ceremonias, ahí sentado, en butaca aparte, pero de idénticas características que el sofá en el que se restriega el payaso. No lleva chistera ni bigotes, pero luce la indumentaria que marca la corrección política del circo en el que trabaja. Ropa lustrosa, pero informal; barba perfectamente rasurada... que no rasque, le tiene dicho su novia, o novio, o neutro plural... y, a pesar de tratarse de un juego imaginario, hasta vuestras narices llegará el olor perfumado de su colonia, hipnotizadora en potencia, sí.

Bueno, una vez descrito el ambiente, sigamos con la función...

... porque ahora, el payaso, tras la presentación del maestro de ceremonias, empieza a gesticular, poniendo los ojos en blanco, chascando la lengua, tocándose las fosas nasales obstruidas...

... dando inicio al esperpento...

... pues el payaso agarra a la nación indefensa, esa que viene caminando rumbo a su casa. Imaginadla, caminando en la tarde soleada, cantando la sencilla canción que le enseñaron en la escuela... y llega el payaso en una furgoneta, y se detiene a su vera, saltando como haría el miserable criminal disfrazado, y la rapta. Tras el desigual forcejeo, la arrastra hasta un campo cercano, atándola a un árbol. De un tirón, el payaso le arranca la ropa del cuerpo, violándola entre insultos y vejaciones.... "a la mierda, la puta nación", "voy a reventarte los ovarios, nación de mierda"... destrozando su inocencia y pureza de forma depravada, el payaso, embriagándole los pulmones con su aliento mezcla de borrachera, sudor y politoxicomanía... y cuando acaba, cuando ya ha destruido su matriz, enterrando toda posibilidad de engendrar vida... de tener un futuro... decide, el puto payaso, utilizarla para el tiro al blanco, arrojándole todas las latas que guarda en el refajo. Lanza con tanta fuerza, el payaso, que le desgarra la carne hasta romperle los huesos. Luego, hinchada la vejiga con tanto zumo de cebada y demás destilados, orina sobre ella... "me cago en tu puta estampa, nación"... y la ahorca.

El payaso tiene una cuerda y, alentado por el aplauso de los palmeros sentados en las gradas del circo... aún degustando el regusto picante a chorizo que el bocadillo les ha dejado entre los colmillos... hace un nudo marinero. Le pasa la soga alrededor del cuello. Con un repentino tirón, levanta a la nación del suelo. Sus pies y piernas se sacuden... pero no, no...no encuentra el suelo, la desvencijada nación.

La rama es demasiado frágil, rompiéndose bajo el peso de la HISTORIA que, la nación, carga  a sus espaldas... pero el payaso, no ceja en su empeño, ahora animado por las palabras y la emoción no bien contenida del maestro de ceremonias... "va, va, payaso, va"... que ve cómo el espectáculo está a punto de romper todo límite de audiencia.

Con un rápido chascarrillo y juego de palabras aprendido en algún perturbador tugurio de los muelles más denigrantes, agarra a la nación y la sube a la furgoneta, rumbo al puente que cruza el río putrefacto que pasa cerca de allí. La tira desde lo más alto... "me sudas la polla por delante y por detrás"... grita mientras le regala un gargajo sidoso, mientras la nación cae, y cae, y cae, estrellándose contra el fondo del riachuelo.

¿Qué? ¿La veis? ¿Veis el espectáculo orquestado por el payaso? ¿Veis la nación?

Golpeada, violada, con el cuerpo roto... empapada en orín... empapada en semen... en su propia sangre, abandonada para que se pudra, muera y sea pasto de las alimañas.

¿Podéis verla?

Pues quiero que os imaginéis a esa nación asesinada... y, ahora, que un alcalde gangoso le pone, a una plaza, el nombre del payaso.

Ya podéis abrir los ojos, Monos. Quien quiera vomitar, que vomite.

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Ilusión inspirada en el alegato último de "A Time to Kill" (1996)

4 comentarios:

Old Nick dijo...

TRÍAS-Trilateral-Trilero,
Trolea Tarambana, Torticero,
Trampeando Tontazos Tralarero,
Tarasco Terrorista Tarifero.
RUFIÁN, Raticulino Ramalero.
Redito REGALA RUBIANERO
RISOTADA RATERA RUALERO,
RESUME RAMERAL ROMPECULERO...

No Te Sulfures Querido HEREP. Que Con La MASONERÍA "FAMILIAR Y MILITANTE" ESTAS COSAS SON MONEDA CORRIENTE...
De Aquí A Ver Dentro De Unos Años FUNCIONANDO, Lo Que VIZCAÍNO CASAS QEPD Bautizó En Su Satirico Libro "...Y LOS ROJOS, GANARON LA GUERRA", La "U.R.S.S.E.", (Unión de Repúblicas Socialistas SOviéticas Españolas), Seguramente Presididas Por ARNALDO OTEGUI O Por El Arturet, Solo hay Un Par De MARI-ANOS U Otros TRAIDORES VENDEPATRIAS AL MANDO DEL "ESTADO"...
¡Peste De GENTUZA Y PESTE DE GENTE DROGADA Y ACOJONADA!
Un Abrazo GENIO.
Apresta A Tus Monos, Que A La "POBRE VÍCTIMA" LE QUEDAN MENOS DE DOS AÑOS DE SUFRIMIENTOS A MANOS DEL PAYASO ASESINO.
SI ANTES NO LE PEGAMOS FUEGO AL CIRCO CON ÉL DENTRO, CLARO...
Un Brindis POr La JUSTICIA
Y
¡¡RIAU RIAU!!

Maribeluca dijo...

Me he perdido, no sé si hablas de aquel miserable Rubianes, de Risto Mejide con su sofá psicodélico o de cualquier otro payaso de tantos que van por ahí haciendo el imbécil

Herep dijo...

Gran escritor, don Vizcaíno Casas. Auténtico oráculo de lo que, a no mucho tardar, iba a pasar en nuestro país. He leído varios de sus libros, de los que he extraído muchas ideas para esta casa nuestra, Old.
Ya no abundan las mentes como la suya, amigo.
Ahora, lo que prima, es la bazofia y el servilismo más mamporrero al servicio del Poder. Azul o rojo, la vaca de la que todos chupan viene a ser la misma... con sus payasos convertidos en intelectuales y sus "intelectuales" transformados en meros payasos.
La decadencia sigue, y la cosa parece no tener freno. ¿Dos años? Espero, aunque no pondría la mano en el fuego.

Pero bueno... mientras nos quede el alcohol. Triste consuelo, sí... pero con él, además de beber hasta el hartazgo, también se pueden fabricar unas bonitas bengalas incendiarias.
y ¡Riau!¡Riau!

Herep dijo...

En esta ocasión hablamos del payaso gallego tristemente fallecido, Maribeluca... y de su futura mención en el callejero (progre) de la Ciudad Condal.
A los demás payasos también les llegará su turno. Tiempo al tiempo.

Un saludo.

NOTA. Les llegará el tiempo de ser mentados en esta casa, claro. De lo otro, del largo viaje, nosotros no tenemos voz ni voto.