Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

23 feb. 2014

Derecho (o desecho) humano

Paco está fuera de si. Sus ojos, inyectados en sangre, anuncian matanza. Sus orificios nasales, dilatados en exceso, proyectan chorros de vapor colérico mientras sus dientes, abrazados los superiores contra los inferiores, empiezan a desquebrajarse ante tanta presión.

- Paco, Paco... Tranquilo, chaval, tranquilo.

Me mira sin reconocerme. Levanta el cuchillo con el que, hasta hace un instantes, untaba de margarina un par de rebanadas de pan, aún con el sueño pegado a los ojos... pero alguna idea cruza por su destartalado cerebro deteniendo la mano armada.

- ¡Es imposible, Luis! ¡Imposible! ¿Otro día más? ¡Sus putos muertos!

No sé el porqué, pero la imagen de Bárbara ilumina mi pensamiento. La novia de Paco es... ¿cómo lo diría? ¿Muy suya? Sí, esa es la expresión adecuada. Muy suya. Siempre a su rollo, sin encomendarse a nadie. Mucho menos a su novio, con quien hace lo que quiere. Hubo una noche en la que este pobre diablo que, ahora, se arranca mechones de pelo sin anestesia, pasó tres horas a la intemperie mientras esperaba la llegada de su amada. Tres horas a las puertas del los cines Paraíso para, como única excusa, recibir un "perdona, Paco, me he equivocado... pero el capítulo de Médico de Familia estaba muy interesante".

Como supondréis, esa birria de excusa... esa cachonda excusa de mierda... pasó a ser la broma preferida entre los amigos del pobre pelele. ¿Quedábamos para tomar unas cervezas? Pues le espetábamos un "¿hoy no hay capítulo, no?"... y así, hasta el infinito y más allá... Hiciéramos lo que hiciéramos, la excusa se convirtió en alegre coletilla. Tan alegre y absurda que hasta el propio Paco no podía hacer menos que reír. 

Pero hoy... Mejor no bromear con él. No está el horno para bollos, y ese cuchillo rasgando el aire... Mejor callar y esperar que la bestia se calme. Bárbara habrá hecho otra de las suyas, verás. Ya lo contará cuando...

En ese momento sonó el teléfono y, por las pocas palabras que pude hilvanar, era ella. Las palabras, entonación y gesto de Paco cambiaron sutilmente. Seguía enfadado, haciendo aspavientos con el brazo libre, pero su voz se volvió melosa, tranquila, suave de dulce. Mi intuición, en un parpadeo, se fue al traste. Bárbara, la infiel Bárbara, no era el motivo del enfado.

¿Entonces? ¿El trabajo, con ese jefe desgraciado y corrupto que les restaba diez euros de salario por sonreír en horas de faena? Unos segundos antes habría puesto la mano en el fuego, pero ahora... tras una equivocación así... No, no me atrevo. ¿Quién es este tipo que tengo ante mis ojos? ¿Lo conozco de veras, o sólo tengo vagas suposiciones que, tarde o temprano, se demuestran todas falsas?

Paco cuelga. Con un rápido gesto, arroja el celular por la ventana, rumbo al azul del firmamento. No sé si reír o... Decido callar, mirar a mi amigo... a esa masa que considero mi amigo... y aguardar alguna explicación mientras el iPhone, empujado por una fuerza invisible e inconmensurable, surca el país, continentes enteros y media Vía Láctea.

Le doy un trago al Aquarius. Yo, que venía tan tranquilo de darme mi palizón diario en la piscina... y, ¡pum, toma movida! Ni los domingos se puede estar en paz, Monos. Pero sigo sin explicármelo. Si no es la fresca de su novia, si no es el trabajo... si, como parece, tampoco se trata de la derrota del "Barça de sus amores"... ¿qué puede ser? ¿Qué le ha provocado esta crisis nerviosa?

Una idea luminosa cruza mi mente electrificando mis pensamientos. Drogas. Paco a vuelto a darle a la farlopa, verás. Al "fato" o a la "grifa", seguro. Esa mirada, esos tics nerviosos, ese baile labial involuntario... Paco dice que aquel tiempo ya pasó, que ahora se siente fuerte otra vez, espantado el mono que le corría por el sistema nervioso, pero algún tipo de recaída es la mejor explicación para este espectáculo al que, como sucediera durante los antiguos domingos de nuestra alocada juventud, estoy asistiendo.

- Paco, ¿has tomado algo?

El rostro de mi amigo cambia. Su mirada pierde varios grados en la escala, no escrita, de la irracionalidad, tornándose menos líquida, más real.

- ¿Tomar algo? ¿Algo como qué, Luis?

- No sé, tío... coca o algo así. No es normal el puto comportamiento que tienes a esta hora de la mañana, colega. En Domingo, además. ¿Saliste, anoche?

- No. Bárbara me dijo que tenía que estudiar para el examen de medieval.

Mentira. Pura mentira de novia fulana. El examen de medieval es el lunes que viene. Lo sé, seguro. Yo también lo tengo, bien marcado en la agenda: Historia medieval, Lunes 3 de Marzo. La fresca de su novia se la ha vuelto a pegar... pero me callo como haría una puta de lujo, siempre discreta. Paco no quiere enterarse de estas cosas. Nunca le ha dado veracidad a este tipo de chismes que, más veces de las deseadas, le son explicadas por sus amigos.

Nosotros lo sabemos, y callamos.

Perro, y apaleado.

- ¿Entonces, Paco? ¿Qué te pasa, tío? ¿Por qué estás así esta mañana? ¿Problemas en el trabajo? ¿Le ha pasado algo a tus padres? Explícate, cabrón. No puede ser que venga a verte y te encuentre en este estado. Lamentable, ¿entiendes? Das pena, Paco. Mírate en el espejo, chaval. ¿Cuántas horas has dormido esta noche? Si no te has metido nada, ¿qué pasó?

- Algo muy... algo muy chungo, Luis.

- ¿Algo peor? No me jodas, Paco. Por mucho que lo piense, no me viene nada a la cabeza, tío. Si no es el curro, la familia, la parienta... Tú no tienes problemas médicos, ni te falta el dinero, teniendo el apellido que tienes... y nadie te persigue u oprime. Siempre haces lo que quieres y tienes cochazo, piso propio y una Ducati que ya me gustaría a mi, ya. Guapo, lo que se dice guapo, no lo eres mucho, eso es verdad... pero sí apañado Resultón, que dirán algunos... aunque te falta un poco de madurez, como a todo quis...

- ¡Que no, que no, Luis! No te montes películas, tío. Lo que pasa es que, desde ayer tarde, el puto WhatsApp no funciona, ¿sabes? Todas las charlas, los encargos, las fotos chistosas... ¡Todo a la mierda, Luis! ¡Así, con un chascar de dedos! ¡Sin avisar! ¿Y ahora qué? ¿Qué?

¡¡No hay derecho, la puta de oros!


Tener amigos para esto. Ya lo decía yo, ya. La amistad está demasiado sobrevalorada. Tú haciendo ver que te preocupas, y ellos viviendo la vida loca... llorando por derechos perdidos...y vuelta a empezar. Derechos... Los famosos "derechos"...

Esos derechos por los que, gentes como Paco, han luchado tanto.


Media vida, luchando, el cabrón.


9 comentarios:

Javier dijo...

¿WhatsApp? Con una buena mujer que sepa ser esposa y madre, todo lo demás sobra. Hay que volver a los tiempos de antes, que. además ¡no son tan antiguos, carallo!

Un abrazo.

Javier Tellagorri dijo...

Esta entrada no figura en mi blog y no sé porqué. Y es de hoy 23. Aluna meiga tienes que la ha ocultado, Don Chafachorras.

Vive díoas que el gentío se está volviendo majara con tanto movil y sus complementos.

Bonito y bien escrito relato.

Javier Tellagorri dijo...

DISCULPA, HEREP, pero otra meiga ha hecho que atribuya este escrito a OTRO. Lo siento, sabía que me estaba dirigiendo a tí.

Maribeluca dijo...

Nos creamos cada día más necesidades más o menos innecesarias que nos hacen cada vez más dependientes y vulnerables

Herep dijo...

Esos tiempos quedan lejos para la mayoría de los especímenes de hoy en día, Javier.
Pero lo que no saben es que, la tecnología y la dependencia que la sociedad siente hacia ella, es un arma de doble filo.
Un pulso electromagnético, un retorno a la "edad de piedra"... y mil millones de vagabundos perdidos sin saber sumar dos más dos ni con los dedos.

O tempora, o mores...

Herep dijo...

No te preocupes, Javier.
Cosa de meigas, porque haberlas...

Demasiado loca, la gente, con esto de las tecnologías. Conozco parejas que, de cien palabras que se dirigen, setenta y cinco es a través de mensajes de texto.
Con sus correspondientes faltas de ortografía, claro.

Un saludo.

Herep dijo...

Exacto, Maribeluca. "Colgamos" todo y luego, cuando se hace mal uso, nos quejamos ante no se sabe muy bien quién.
La tecnología y el mal uso que de ella se hace me recuerda esas tardes en las que, con la tormenta, salta la luz y todos salen a la calle, a ver qué sucede y por qué se fue justo cuando el poli-de-luxe iba a dar la respuesta del millón.

Triste, pero en esto ha quedado la "odisea del espacio" que anunciaba Kubrick.

Un saludo.

Old Nick dijo...

juAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAAAAAA
(Carcajada De Hiena Triste Ante La Saquerosa REALIDAD).
Siempre GENIAL, Querido HEREP.
Sustituye La Zorra Bárbara Pôr Un MARI-ANO Y La Realidad REAL Por La MIERDA "VIRTUAL", Añádele "UNA PIZCA DE LO QUE NOS ECHAN EN LA COMIDA Y BEBIDA, LOS EMPRESARIOS DEL RAMO ALIMENTARIO" Y Todavía Más, Una ASPIRACIÓN DE "AIRE PURO" FUMIGADO CON "CHEMSTRAILS A DIARIO" ¡Y Las Giipolleces De Los POBRES PACOS DEL MUNDO MUNDIAL, ENCAJAN COMO UN ROMPECABEZAS DE 2.000 PIEZAS!
¿DERECHOS? ¿CÚALES Y DONDE QUEDAN?
¿Quiza Detrás De Un ELEFANTE BLANCO?¿O UNOS MOROS MOCHILEROS?
Un Abrazo Camarada.
Afila La Tizona Que ASMODEO Y SU CAMIÓN DE BASURAS ESTÁN AL CAER.
Un Brindis Por la VERDAD Y LA JUSTICIA
Y
¡¡RIAU RIAU!!

Herep dijo...

Supongo que sí, Old. Esos derechos viajaban en un tren que saltó por los aires y del que nadie quiere acordarse. Como si de un mal sueño se tratase.
Esa desidia es la que ha traído estos lodos por los que se arrastra el pueblo español, mezcla de espejismo satírico y dulce condena.
Todos viviendo una irrealidad mientras los que sonríen en la oscuridad disfrutan de los placeres palpables.
¡Que venga Asmodeo y lo vea, camarada!

Un brindis por ello... pero hoy con agua, que arrastro mal los carnavales!!
¡Riau!¡Riau!