Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

28 may. 2013

Poli bueno, poli malo


El dolor va mitigando, poco a poco, dejando que mis párpados, entumecidos, vayan abriéndose paso a paso. No recuerdo cuánto tiempo llevo inconsciente… un día, unas horas, varios minutos… pero sí la soberbia paliza que me llevé antes, cuando el pestañear no me suponía una tortura, encerrado en ese cuartucho sin ventanas… sin nada… sólo con aquellos cuatro tipejos que me zarandeaban de inicio y me amorataban a ostias, después.
Aparecí allí como quien se despierta de un sueño. El mío estaba ambientado en alguna discoteca de la playa, de cuyo nombre no quiero acordarme, en la que bebía y bailaba junto a mis amigos… como cada sábado noche… al son de la música, las conversaciones y las aventuras miserables que una noche veraniega puede ofrecer. Pedí una copa, se me acercó una linda moza, me tiró el cubalibre sobre la camiseta nueva… bajé al WC… y ahí perdí el mundo de vista hasta que desperté en el cuartucho de marras en el que pasé a convertirme en un saco de entrenamiento pugilístico.

Pero… ahora… no, ahora no. Al ritmo pausado con el que se van abriendo mis ojos, contemplo que no me encuentro en la misma sala de antes. O eso creo, pues la estancia está a oscuras. Tan sólo una única luz. Un flexo, antiguo, metálico, de esos que acostumbras a ver en las oficinas de las películas americanas en blanco y negro. Pero… ¡espera!... mi pupila se dilata y descubre algo más… un puntito minúsculo… ¡dos!... y cada poco adquieren unos instantes de intensidad…
- Hombre, parece que ya se ha despertado el “bello durmiente”.

Son dos cigarros al rojo. Dos cigarros, dos personas. De golpe alguien gira el foco y me lo dirige directamente al rostro. Mis ojos aúllan de dolor. Empiezo a sudar. ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy?
- Tranquilo. No estés nervioso. Te preguntarás dónde te encuentras, ¿verdad? Josema… apártale la luz del rostro, hombre. Ten un poco de consideración hacia nuestro invitado.

- ¡Siempre con las mismas gilipolleces, Mariano! Toma, chaval… toma un poco de agua…
Apartan la luz de mi cara enfocando, de nuevo, hacia el escritorio y la estancia volvió a su oscuridad anterior. Apenas se veía nada que no fuera una mesa metálica, un papel en blanco y lo que parecía un lápiz. Caigo en la cuenta de que estoy sentado… con las manos atadas a la espalda. Juraría que estoy esposado. Contemplo el vaso de agua, inalcanzable… aunque por nada del mundo habría bebido de él.

- Huyyy… pobrecito… ¿no puedes cogerlo? ¡Qué pena! –dice una voz sin rostro segundos antes de que un bofetón inesperado impacte contra mi sien derecha.
- ¡Josema, coño! ¡Estate quieto, joder! Veras, chaval… Josema es muy impulsivo, ¿sabes? Tiene… ¿cómo lo diría? Tiene un pronto muy malo… irascible… Se le calienta la mano y hace las cosas sin pensar, a boleo, sin atender a las consecuencias… pero tú tranquilo. Colabora y asunto arreglado, ¿ok?

¿Colaborar? No entiendo nada. ¿Qué hora es? ¿Qué día es hoy? ¿Y mis colegas? ¿Y la chica esa de la barra? Bajé al baño para quitarme el pestazo a lima de la camiseta… y… ¿pero qué coño pasó? ¿Quién son estos dos desgraciados que me tienen aquí prisionero?
- Estos mierdas no colaboran, Mariano, que no te enteras. Están corrompidos, hombre. Son casos perdidos. Sujetos a eliminar. Material de desecho. Tienen las ideas grabadas a fuego en la mollera, y de ahí no los sacas. Ideales, valores, moral… ¡su puta madre! Te metía una que flipabas, chaval… así, con la mano abierta, ¡zas!...

- Ves, chico… Josema es violento, vengativo, traidor… Él no cree que puedas cambiar, pero yo sí. ¿Podrás cambiar, verdad? ¿No me fallarás, a que no? Yo soy más de mirar el lado positivo… el vaso medio lleno… la bondad intrínseca de las personas. Todo es relativo, chico. Hoy estamos aquí, mañana no. Hoy comemos caliente, mañana helados témpanos de hielo. Hoy es blanco, mañana negro…
No entiendo nada, pero esto no me gusta. Intento zafarme de las esposas con nefasto resultado. Están fuertemente aferradas a mis muñecas que, por la sensación de ardor que experimento, empiezan a sangrar debido a la torsión.

… y lo que ayer predicábamos, hoy no son más que palabras que se lleva el viento. A mí me gusta más así… en su vertiente poética… pero Josema, ¡ay, Josema! Él es más rudo. Yo callo, asiento pausadamente, empleo buenas palabras… o, simple y llanamente, no hago nada… impasible el ademán… esperando que la tormenta pase. Mejor dicho, que el hastío resulte victorioso y el ciudadano de a pie desista… se deje llevar por los nuevos tiempos…
- ¡Buena maricona estás tú hecha, Mariano! ¡Maldigo el día en el que te dejé al frente del cotarro! Impasible el ademán, dice… ¡Menuda soplapollez! Ahí, tras el plasma, esperando que la masa mute por obra y gracia del aburrimiento más mísero. Naaa… ¡eso no va conmigo, chico! Yo soy más de acción. Más de meter el cañón de la “pipa” en la boca. ¿Quieres verlo? ¿Lo probamos, eh?

La mesa-escritorio se viene hacia mí, arrastrada por un el ímpetu de un ser invisible en la oscuridad. Un ser irreal, pero sus amenazas son bien reales. Mis oídos las captan y la luz, la única luz que gobierna lo que se me antoja mi tumba, desvela el contorno de una 9mm depositada junto a su haz por una mano debidamente enguantada de negro látex.

De esta no salgo.

- ¡Déjate de tanta “pipa” y tanto niño muerto! Fantasma… Mucho lirili y muy poco lerele, Josema, que nos conocemos. Sabes, chaval… mira, me caes bien así que te voy a confesar un secreto: Josema es un bocazas…
- ¡Pero cómo te atreves a…!

- ¡Que sí, que sí! Lo que tu digas… cálmate, hombre, ¡ni que fuese la primera vez que te lo dicen! Atiende, chico, atiende… Josema va de duro, dando lecciones de “hay que hacer esto, hay que hacer lo otro”, pero luego, nada de nada. Habla de plantar cara a los colegas independentistas pero, ¿quién pactó con ellos en el Majestic? ¿Quién finiquitó, de un plumazo, la “mili”? No, no… no me mires con esa cara, Josema. Sabes que es verdad. ¿Y eso de “liberal”? ¿A son de qué? Recuerda cuando iba por ahí hablando de “liberalizar”, ¿a que sí, chaval? Pues fue él quien montó el tinglado de las renovables y sus subvenciones… ¿y la “moratoria nuclear”? Ahí siguió. Aunque sí que liberalizaste algo, sí, pero fue para pillar el dinero y saldar balances. Y, ¿quién se bajó los pantalones con la Reforma Laboral? Este de aquí, chico, mucho hablar de reformas educativas pero, ¿hizo él alguna? ¿Y la Justicia?... No… Nada, chaval… Pero él es el bueno, y yo soy el malo, ¿sabes? No, nada de eso. Sé muy bien lo que me hago… esperando… esperando como la araña que aguarda a su presa, tendida en su tela…

- ¡Serás cabrón! Conoces muy bien cuál es mi papel en todo esto, Mariano. El más duro. El más desagradecido de cara a la galería. Ese, para mí, mientras vosotros os escabullís de la primera página de los diarios. Y todo por el Sistema… para salvaguardarlo… Para mí las palabras vacías, los actos huecos, el pensamiento amorfo… ¡El “malo”, me llaman! ¡A mí, que soy quien previene los errores! ¡Yo, que engraso la máquina, que os pongo los defectos ante los ojos!... ¿Qué tienes ante ti, Mariano? ¿Quién es este tío, sino fruto de mi labor maldita? ¿Cómo sabrías de su pensamiento? Sí, chaval, sí… no pongas esa cara… ¿la chica aquella de la discoteca? Nada. Un señuelo para apartarte un poco de tus amigos. Mi tela de araña, ¿sabes? Porque yo soy el que arenga… yo soy el que inflama el corazón de aquellos que siguen creyendo en la alternativa… yo soy quien arranca las caretas de los descontentos… y, luego, una vez desprovistos de su máscara… bueno, puedes observarlo tú mismo. Mira a tu alrededor, chaval. Nada, ¿no? Pues eso. Una vez descubiertos aquellos que siguen tragándose nuestras patochadas, nada… detenidos… interrogados… y se acabó lo que se daba.


No.
De esta no salgo.

6 comentarios:

Agustin dijo...

La verdad no se por donde cojer el articulo,Se supone que hablamos de Aznar y Rajoy,un abrazo y perdon por mi leve impertinencia,

Old Nick dijo...

EXCELENTE ENTRADA, HERMANO HEREP. Se TE OlVida Sin Embargo El Otro POLI...
El ZARRAPASTROSO QUE PERMANECE DETRÁS DEL FALSO ESPEJO, RIÉNDOSE, DE TODO Y TODOS...
¡Y ESto No Ha Hecho Más Que Empezar!
¡Y Que Pardillos SOMOS A VECES, Querido HEREP!
¡Venga A DECIR "COSAS INCORRECTAS", EN BLOGS, FACEBOOCKS O TWITTERS Y A QUEDAR CON EL CULO AL AIRE!
Así, Seguro Que Un Día, TEndremos UNA MALA EXPERIENCIA...
Bien En Forma De "AVIONCITOS DE AEROMODELIMO EXPLOSIVO", O De "ATRACOS VIOLENTOS A LAS CASAS, CON RESULTADO DE MUERTE", O "ALGUNA COSILLA SIMILAR", SIN OLVIDARNOS DE LAS LEYES MORDAZA TAN DEMOCRÁTICAS....
¡Un Abrazo GENIO!
Un Brindis POrque A Cada CUAL LE "DEN LO SUYO".
Y
¡¡RIAU RIAU!!

Doramas Doramas dijo...

La realidad es que entre uno y otro, siempre sale algo nuevo y ademas podemos analizar la verdad, esa verdad que siempre se esconde `por las cloacas del estado. Al final, la pescadilla que se muerde la cola.
Un saludo.

Herep dijo...

Agustín, tranquilo... a veces escribo dando por supuesto que el lector está dentro de mi cabeza, entendiendo aquello que yo imagino.
Sí... son Aznar y Rajoy en un episodio típico de "poli bueno-poli malo".
Teatro, Agustín. Podemos resumirlo todo en eso... "puro teatro".

Un abrazo allende los mares!!

Herep dijo...

Se me pasó esta vez, Old, ese policía que, desde detrás del cristal, controla que todo se amolde a la estudiada "hoja de ruta".
Lo de las cosas incorrectas... pues lo mismo de siempre, Old. Muchos se santiguan y huyen de las opiniones pensando que así estarán a salvo, pero no: la mayoría del pescado está ya vendido y esos... los policías buenos-malos-tras el espejo, conocen bien de qué pie cojea cada cual.

Así que, puestos a ser cazados, mejor hacerlo con alegría y determinación, previo brindis por la Justicia y la Limpieza en Seco.

Un abrazo, y ¡Riau!¡Riau!

Herep dijo...

Esas "cloacas del Estado" esconden muchas cosas, Doramas, y bien creo que si una parte de ello se supiera, el Régimen del 78 tendría las horas contadas.
Pero aunque parezca que nos van soltando píldoras, bien se cuidarán ellos de salvaguardarlo y protegerlo contra viento y marea.

Un abrazo.