Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

9 dic. 2012

Picadas sin mosquito

Afuera, en la calle, aprieta el frío, algo normal y lógico en estos primeros días del, según todas las profecías apocalípticas, último Diciembre de la Humanidad. Huracanes, tifones, olas de frío polar, gotas frías antárticas… no sé qué será, pero en la calle, estos días, arrecia el helor.

En el Cuartel General, previendo lo que pudiera acaecer, hemos decretado el Estado de Emergencia. Todos los Monos, sin excepción, están presentes en nuestras instalaciones, dispuestos a enfrentarse a cualquier acontecimiento, real o ficticio. Ya sabéis… más vale prevenir que curar…

… y, si el día 22 lo único imprevisible fuera que nos ha tocado la Lotería, no habrá inconveniente alguno para que todos agarraremos el petate prestos a poner tierra de por medio rumbo a nuestras ciudades de origen, dispuestos a disfrutar de unas merecidas vacaciones navideñas rodeados de nuestras familias.

No os extrañe, entonces, que el Cuartel General sea un hervidero de gritos, discusiones, risas, bromas… monos corriendo por los pasillos, fuertes olores brotando del gimnasio del sótano, improvisados conciertos operísticos en la zona de cocinas… papeles atravesando como drones el sepulcral silencio de la biblioteca… Amén del típico y atareado discurrir de los informes y los análisis en la Sala X, donde el baile de cifras, letras, interferencias de informes secretos cifrados, desencriptaciones propias del aparatejo Eureka, están a la orden del día, como el pan nuestro.

Las noches, en cambio, siempre que no tengas imaginaria o no estés de servicio activo, puedes pasarlas disfrutando de alguna película de la colección… o pirateada, sí señor… y que me perdone la SGAE, o no. Me la trae al fresco.

Ayer noche tocó ver sesión continua de vomitera cinéfila española. El Pico… y El Pico 2.

Sentado en mi sillón aguanté las escasas tres horas que duró la nauseabunda sesión continua. Dirigidas por el difunto Eloy de la Iglesia durante los años 1983 y 1984, no entraré a fondo en el argumento de las mismas… no por falta de tiempo, más bien por asco. Profundo vómito acumulado durante décadas, Monos. Os resumiré el asunto diciéndoos que un chaval, hijo del típico oficial de la Guardia Civil destinado en Bilbao durante los “años de plomo”, ve cómo su hijo se engancha a la heroína junto a su fiel amigo del alma, hijo de dirigente abertzale. A partir de ahí, lo típico y tópico en esta España nuestra de pandereta… ayer, hoy y, mucho me temo, siempre… Guardia Civil autoritario, abertzales comprensivos, policía torturadora, abertzales enrollados, caballo, caballo, más caballo… maricas por aquí, enrollados, Guardia Civil por ahí, opresora… y un mono que tira para atrás, capaz de hacer asesinar a una familia de camellos por unos gramos de heroína.

El final apoteósico viene de la mano del deshonor, faltaría más: el Guardia Civil, renegando del Cuerpo, agarra su pistola (robada por su hijo y empleada en el asesinato) para, tras un apretón de manos con el abertzale molón, tirarla al mar borrando toda prueba del delito.

¡Viva España, viva el Rey… viva el Orden y la Ley!

Un bodrio. Un ardor en el estómago digno del peor whisky de garrafón de la peor cantina del inframundo descrito por Dante.

El Pico 2 ni lo comento. Igual, pero en la cárcel… con más droga, más mariconeo hormonado y ración doble de desprestigio a la Guardia Civil.

Os preguntaréis cómo aguanté tres horas viendo tal sarta de mierda… pero, en mi defensa os diré que, aunque tuviera los ojos abiertos, no me fijaba en nada de lo que aparecía en pantalla. En nada. Mi mente, como tantas y tantas veces, vagaba envuelta en una serie de recuerdos que, al albor de la película, se apoderaron de ella.

Con apenas tres años, a principios de los años ochenta, recuerdo que, día sí y día también, los periódicos venían repletos de noticias sobre pobres diablos que morían en los portales, en los baños de los bares, en las cabinas telefónicas… con una jeringuilla clavada en el brazo. Cerca de mi pueblo, en la costa, también. Eran los primeros años de eso que hemos pasado a conocer como “Democracia”… libertad… incluso para, de un chute adulterado, caer muerto sobre la acera pública. ¡Tantos años de opresión! ¡Tantos años de Dictadura (mejor dictablanda)!... ¡Chutémonos! ¡Droguémonos! ¡Arriba el jaco! ¡Viva el bicho!... y los jóvenes españoles, hambrientos de esas nuevas experiencias que fuera, en el resto del Mundo, eran ya algo caduco, se engancharon como el velcro a toda clase de heroína… pura, dura, mala, adulterada, raticida, cortada con yeso…

Muertos, muertos, mil muertos siembran los cementerios con las venas agujereadas, el cerebro atrofiado o los pulmones encharcados en sangre.

Luego vendría el SIDA, la Hepatitis C, la Meningitis… itis, itis, itis… siempre la Negra Parca revestida de itis… Todos conocíamos a alguien apellidado Itis.

Eran otros tiempos, Monos. Como dice el refrán, mejores, no lo dudéis ni por un instante. ¿No me creéis? Mirad alrededor, vamos.

Mirad.

Ahora el caballo ya se fue, salvaje, al galope, dejando paso a la cocaína, el crack, la marihuana, el cannabis, las anfetas, el éxtasis, el MDA, el cristal líquido, el LSD biónico… y, aunque la juventud no muere como perros, todo escenario se ha convertido en baños públicos, cabinas telefónicas y portales de lujo. No hay lugar en el que no entre la droga, que no sea bien recibida… hacedle sitio, dejadle hueco, que llega, que viene nuestra amiga… y aquello que, antaño, se hacía en la soledad y la oscuridad de la intimidad, ahora es común y aceptado por todos… y todas.

La droga, ese vampiro, ha superado su innato defecto. Ahora puede, sin necesidad de crema solar, pasear a plena luz del día como haría ese pseudo-vampiro moderno parido por la saga Crepúsculo… sin miedo… con la cabeza bien alta… orgullosa de la superioridad moral que da el fumarse un porro en la parada del autobús, con las venas bien limpias.

En los ochenta, Monos, te pegabas un pico y, si el viaje era alucinante, te ibas al otro barrio con la mirada vidriosa tras haber visto, aunque tan sólo fuera durante un segundo, a la diosa de tus sueños, tu musa, el amor perdido y, justo al final, encontrado.

Hoy, hinchado a farlopa de más que dudosa pureza… cortada hasta con pastillas contra la menstruación, doy fe… lo máximo que puedes aspirar es a convertirte en un zombie, una marioneta a la moda de estos tiempos que nos ha tocado vivir. Una raya, una pastilla en el cubata, unas gotas de ácido sobre la pupila… y ya eres alguien, un digno protagonista del Gran Hermano televisivo de turno, del Gandia Shore del verano, una gogó de los cierres de Ibiza.

Ya eres un héroe, chaval. Estás en la onda…

… ya eres carne de cañón. Chusma de primera línea que, con una mente falsamente abierta a la vida y ciertamente acorde con la corriente que nos lleva y nos mece, está preparada para saltar a las calles a defender aquello que, de otra manera, no sería jamás defendido por alguien como tú… un paria… un desecho que a nadie importa por mucho que, desde el club de la comedia de turno, te digan que eres imprescindible. La generación mejor preparada de la Historia.

Ja.

¿Preparada? ¿Preparada para qué?

Los pobres diablos de los ochenta, tras el sufrido viaje, morían. Nosotros, hoy, quedamos relegados a la más miserable de las servidumbres, con los cerebros atrofiados y las voluntades poseídas, atados cual marionetas que se creen los reyes de la fiesta… sin ser más que simples bufones cuyas cuerdas, querámoslo o no, serán cortadas en el momento en el que dejemos de hacerle gracia al Amo en la sombra.

Ni morir con una sonrisa nos dejan, Monos.


Eso pensaba mientras veía el bodrio español cinematográfico de la noche.

Eso pensaba mientras recordaba la cara de aquellos yonkis que, algún día de un pasado mejor, abandonaron este teatro en la fría soledad de un portal cualquiera.



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NOTA. No pongo enlaces a la película, de mala que es. Paso de publicitar bazofia.

16 comentarios:

George Orwell dijo...

El caballo se llevó una generación enterita de gente... Cayeron muchísimos. Es un tema que nadie quiere recordar. Como si no hubiera pasado... Lo recuerdo perfectamente...

C.S.Peinado dijo...

Ahora el caballo es algo del pasado pero en el futuro sólo tendremos cerebros podridos por el botellón y la dorga de diseño. Espero que para entonces se haya legalizado la eutanasia o nos hayan puesto las cabinas de suicidio que tanto furor hacían en Futurama. En un mundo que funcionará en aras de la economía, seres así, que suponen gastos sin productividad no gustarán a ningún gobierno.

Un saludazo.

Zorrete Robert dijo...

La permisividad con las drogas es un medio que tiene varios fines. Como dice Don Orwell en los ochenta en los barrios caían como chinches y es que entonces eramos la generación del baby boom. Los barrios eran un hervidero de chavales jóvenes y peleones. Inconformistas con causa, se perdió la transición y vino el desencanto y el jamaro a espuertas. Fue una guerra silenciosa y sin tiros, y la prensa hizo lo que Eloy de la Iglesia, sensacionalismo y amarillismo con los vaquilla, los fiti etc. En mi barrio ocurrió el famoso caso de "El Nani", conocí a su socio Manzano en persona. En fin, ahora estamos en otra fase pero es lo mismo, la destrucción de las familias que tienen además pocos hijos y esos pocos los echan en brazos de las drogas y el jiji jaja mas la deconstrucción en la educación. A nosotros nos hacían estudiar latín y griego, a estos ni español, así les sacan mejor la pasta y les secan la sesera.
Saluditos.

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

No vi esa película, amigo Herep, en su momento; pero creo recordar que tuve ocasión de leer alguna crítica seria sobre ella. No cabe duda de que ese film estaba al servicio de un mensaje de destrucción de España. ¡Y muchos se lo tragaron sin chistar!
Un cordial abrazo.

Geppetto dijo...

Lo tienes facil.haz lo que yo hago
Desde hace años no veo nada de cine español, NADA y me ahorro vomiteras, cabreos y mala leche
Cruz y raya y no veo cine español ni aunque me paguen
http://candela-machine.blogspot.com/

Old Nick dijo...

SIMPLEMENTE C O J O N U D O El REPASO A Una HISTORIA DE DESINTEGRACIÓN Y CORRUPCIÓN CONTÍNUA, Hermano Herep.
Aprovecho Que Desde Hace POcos Dias Tengo El CACHARRO ARREGLADO Y "DESPARASITADO" Para Pasar Por Aquí Y Dejarte Un Comentario.
Un Abrazo Genio Y Si Quieres Un Consejo, Por si las FLYES, Haz Acopio De Agua Embotellada,Cartones De Leche, GEL, Velas, Cerillas, Camping Gas Si no Tienes Butano Y LATAS De Comida En Conserva, Porque Ya Llega el 21 de este MES y Las PROFECÍAS "CATASTROFISTAS" podrían NO SER UNA BROMA.
¿Que No Pasa NADA?¡Pues Mejor!
Pero Más Vale Prevenir...
Un Brindis Con Negrita Añejo.
y
¡¡RIAU RIAU!!

DORAMAS dijo...

Pues la vía marruecos esta de maravilla, sus accesos a España para destruir a la juventud, son perfectos. Y nadie dice nada, pero el negocio es del moro mierda, ahí no entra otra mano mas que la de él.

Reinhard dijo...

De aquellos años, una canción.

Saludos.

Herep dijo...

Yo también lo recuerdo, George. A día de hoy, sigue llevándose a algunos que antaño estuvieron en primera fila.

Herep dijo...

La verdad es que ahora el mercado de la droga es tan basto y toca tantos "círculos de Poder" que, quieras o no, todo el mundo está enganchado a ella de alguna u otra forma.
¿La eutanasia? Yo no soy partidario de su legalización. Prefiero el método tradicional: ventana, salto y vuelo sin motor.

De todas formas, tengo que darte la razón en eso de que al gobierno, seres así de cobardes y autodestructivos, le viene que ni al pelo.

Un abrazo, jienense.

Herep dijo...

Cirugía social avanzada, Zorrete, aliñada con unas gotas de falsa felicidad momentanea.
Mira tú qué sencilla es la receta del éxito y qué de tiempo hemos estado perdiendo buscándola hasta debajo de las piedras.


Tenemos que estar agradecidos al Poder por habernos abierto los ojos.
(Ironía off)

Un abrazo, campeón.

Herep dijo...

No la veas, Tío Chinto.
Se te revolverá el estómago, te lo aseguro. El cine, en este país, ha estado siempre, excepto etapas olvidadas, al servicio de los enemigos de España.
Siempre.

Un abrazo, artista.

Herep dijo...

Lo mismo hago yo, Geppetto... pero caí. Fuí débil y me quedé hipnotizado ante tanta bazofia, te lo aseguro.

No volverá a suceder.

Un abrazo.

Herep dijo...

La idea me vino viendo la película, si a eso puede llamársele película, y tras recordar unas letras suyas sobre el "plan oculto" para aborregar a la juventud mundial, en este caso española.
Me alegra que su herramienta digital esté "desparasitada" porque la mía empieza a darme problemas y voy a tener que aplicarle un período de cuarentena.

Le confirmo que, siguiendo su consejo, tengo el acero toledano perfectamente templado y afilado, a la espera.

Un abrazo, camarada... y un fuerte brindis por la llegada de Asmodeo, sea a pie o montado sobre una reluciente moto.
¡Riau!¡Riau!

Herep dijo...

Me extrañaría, Doramas, que las autoridades españolas de la zona no se lleven algún sobrecillo de esos que, hoy por hoy, tan de moda están entre la casta parasitaria española.

El negocio de la droga, como el terrorismo, es una fuente de la que beben muchas bocas.

Un abrazo, canario.

Herep dijo...

Buff... Reinhard... no la conocía, esa canción. Supongo que, como me sucede con el cine, también tengo fobia a Miguel Ríos.

Un abrazo.