Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

19 mar. 2012

Mujer de bandera



Tal día como hoy, los españoles nos dimos la Constitución de1812. La Constitución de Cádiz… y ¡Viva la Pepa!

Tal día como hoy, unos españoles reunidos en la eternamente sitiada ciudad de Cádiz, presentaron en sociedad un pliego de papeles escritos a mano y notarialmente rubricados, donde se hablaba de gratificantes intenciones con bonitas palabras.

En ella, tras siglos de Historia y aventuras dignas de un olvidadizo séptimo arte, se escribía negro sobre blanco sobre “la libertad e independencia de la Nación española”, formada por “la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios”. España se reconocía de los españoles. La soberanía de la Nación, sobre los hombros de sus ciudadanos.

Sólo ellos debían llevar esa carga. Nadie más. Ni “familias” ni “personas” podían atribuirse tal condición.

Así, dejando atrás antiguos regímenes, el anterior súbdito se convertía en virginal ciudadano… libre… amo y dueño de un destino que se presentaba sin cortapisas, en propiedad privada intransferible. Incierto… como sucede siempre que se intenta mirar más allá de los días venideros… pero abierto al espacio que abarcaran los propios brazos.

El eterno sueño, Monos… ese que nos atormentaba las pasadas noches… podía alcanzarse. Estaba ahí, al alcance de los dedos… a escasos centímetros. Ese milagro, esa aproximación bendita, era obra de tal pliego de papeles… esa Constitución de 1812… ese canto a España y su Libertad.

Al poco… un suspiro, quizás… la Constitución gaditana fue arrojada al fuego eterno. Las manos libres fueron sustituidas por invisibles grilletes… y el sueño español quedó relegado otra vez.

El Antiguo Régimen recobró su brío en un país que no estaba acostumbrado al ejercicio de la Libertad… y la responsabilidad que ella conlleva. Seguridad a cambio de Libertad. Falsa seguridad y verdadera esclavitud. Sueños olvidados y mentes capadas ante el absolutismo totalitario.

Tras ella… tras la Pepa… se redactaron más Constituciones. Demasiadas… hasta llegar a la que sobrevuela nuestras cabezas a día de hoy. Más “relativa” e “interpretable” que la andaluza, ésta también habla de soberanía, de Nación… y nacionalidades… y mil palabras de semejante armonía, aunque audiblemente menos afinada que nuestra Pepa.

Pero con ella llegó el escándalo. Las cadenas… las famosas cadenas con las que antaño nos esclavizamos los españoles, ya no aprisionan nuestras muñecas. Ahora sus engranajes se cierran sobre la propia Constitución… cerrándola eternamente… prisionera de sí misma entre olas de burla, menosprecio y desacato.

Triste papel olvidado en todos y cada uno de los cajones españoles. Folletín traspapelado… repleto de garabatos… combustible para el fuego en un helado invierno mientras en todas las calles y plazas de España resuena un grito cargado de alegría y jolgorio… fervoroso lamento revolucionario…

¡Vivan las caenas!

20 comentarios:

Maribeluca dijo...

Lo más gracioso es la de figurantes que se apuntarán al evento después de denostar cada día el liberalismo, a siniestra especialmente, pero también a diestra...en fin.

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

¿Tendremos arreglo, amigo Herep? A veces, lo dudo. Pero estoy dispuesto a dar un margen de confianza a nuestros políticos de hoy -no a todos, ciertamente-, a esos políticos que, con sinceridad diversa, cantarán, a lo largo del día, alabanzas a La Pepa.

José Luis Valladares Fernández dijo...

En las imágenes de televisión sobre el acto conmemorativo de "La Pepa", se veía a mucha gente de la izquierda más arcaica, celebrando el 2º centenario de la Constitución que consagraba el liberalismo. Muy chocante por lo menos

Un abrazo

Natalia Pastor dijo...

Si hace doscientos años la nación estaba en grave peligro -invadida por Napoleón, devastada por la guerra y con su legítimo rey preso en Francia-, hoy está amenazada por fuertes tensiones separatistas y en medio de una enorme crisis económica.

Los constituyentes de Cádiz cometieron muchos errores, pero supieron dejar también grandes ejemplos a la posteridad. El primero, de patriotismo. Acudieron a las Cortes desde todos los puntos de un país sitiado y desde las colonias de ultramar, para mantener viva la resistencia a la ocupación y proclamar el derecho de los españoles a seguir siendo dueños de su destino.

Aquella Constitución, la primera de nuestra historia, hacía a la nación española titular de una soberanía única, no fragmentable ni siquiera por la barrera de los océanos, como queda claro ya desde su artículo primero, que proclama que la nación es «la reunión de los españoles de ambos hemisferios». Aquella Constitución igualaba en derechos a todos los ciudadanos, por encima de privilegios históricos y territoriales, y prescribía un plan de educación «uniforme en todo el reino».

Aunque por su radicalidad para la época La Pepa se hizo inaplicable y fracasó, consagró principios y valores que han inspirado la mayoría de nuestras constituciones posteriores. Como dijo Alcalá Galiano, existió «de iure, pero no de facto». Y ese mismo problema es el que lamentablemente viene arrastrando nuestra Constitución de 1978, con unas autoridades que o bien desisten de hacerla cumplir o bien se ven impotentes para aplicarla, lo que en la práctica está convirtiendo parte de sus disposiciones en letra muerta.

Candela dijo...

Eventos aparte, yo haría una encuesta callejera preguntando a la gente si saben de que va nuestra Constitución, nos llevaríamos desagradables sorpresas. Concretamente preguntaría qué quiere decir soberanía o que si saben el significado de derechos inalienables.

Buen recordatorio, Herep.

Zorrete Robert dijo...

Lo que me gustaría saber es porque cosecho ese fracaso tan estrepitoso entre los ciudadanos, esos mismos que se desangraron contra Napoleón y posteriormente siguió a los liberales, sin embargo acabo dándoles la espalda y echándose en brazos del felón. ¿Demasiado elitismo y primera constitución de una casta de politicastros?.
Saluditos.

C S Peinado dijo...

Para mi el constitucionalismo en España es lo mismo que cualquier otra cosa en la que hay clases y unos la respetan por cojones y otros se la pasan por el forro sin temer ningúna represalia. Por lo tanto creo que lo primero es suprimir conciertos y fueros y después igualar, en derechos y obligaciones a todas las partes de España, sólo así el constitucionalismo será algo bueno para la nación.

Un saludazo.

Agustin dijo...

Como La Pepa no habra una Constitucion tan liberal y patriotica,Lo que tenemos ahora es una simple parodia.un saludo.

Geppetto dijo...

La Pepa. la famosa Pepa, alabada hoy sin tasa y vilipendiada ayer sin medida.
La Pepa no es ni mas ni menos que la infección que nos dejo el Francés cuando fue derrotado, fue el virus que destruyo el imperio español, la maldición que arrastramos desde hace 200 años y que ha machacado España, la mugre liberal que infecto España hasta llevarla por el camino de la destrucción y la Guerra civil, si leemos la historia comprobaremos que la sociedad española , no es cierto, los 4 vivos que se beneficiaron de la nefasta ideología Liberal,de allende los mares se apropio de los territorios en los que vivía gracias a la utilización de dicha nefasta constitución, fue el arma perfecta creada por la península para destruir el Imperio, la masonería aplaudió hasta con las orejas dicha Constitución llamada Pepa, fue una apoca nefasta en la que los españoles, idiotas políticos como siempre optaron o por un mal o por el otro, o por la Pepa o por el bandido de Fernando VII, al final lo único que consiguieron fue destruir fue la Patria.
España desde la llegada de los Borbones ha sido una colonia Francesa, perdimos el dominio de los mares gracias a que un inútil francés llamado Villeneuve perdió una batalla naval que debía haber ganado Trafalgar, después Napoleón se quedo con España de forma oficial y legal y los estúpidos españoles en vez de combatir su ideología se la apropiaron,ganaron a fuerza de valor a el Francés en el campo de batalla y perdieron gracias al Francés y la pepa el imperio , la Pepa asumió la idologia de la revolucion francesa y la hizo española, consecuencia perdida de el Imperio español y destrucción del sentimiento nacional que los españoles tenían y que les llevo a varias guerras civiles
Y en este momento aun hay en la tele y la radio gente cretina que dice que la pepa es el nacimiento de la España moderna
Hay que ser asnos por Dios.
http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es/

Herep dijo...

La gran mentira de la política española, Maribeluca... que se arrima a la sombra que más cobija.
¿Ahora toca la Pepa? Pues venga... vamos para allá... aunque sea "un coñazo", como dijo entre lineas el Presidente en su búlgaro congreso valenciano.

Un saludo.

Herep dijo...

Sí que tenemos arreglo, Tío Chinto. Pero antes tenemos que dar el último, y peor, traspiés.
Sólo cuando se ha besado el polvo puede uno levantarse de nuevo.
Tú confías en los políticos... y yo confío en que sigan vendando nuestros ojos hasta la "colisión" final.

Un saludo, artista.

Herep dijo...

Estos progresistas se apuntan a un bombardeo, José Luís. Son como el perejil de todas las salsas.
Para mi, todo un teatro de poses y sonrisas en el que nadie es lo que parece y nadie dice lo que piensa.

¿Tú crees que alguno de ellos guarda algún respeto por ella? ¿Y por la que nos "rige" hoy en día?

Un saludo.

Herep dijo...

Perfecto resumen, Natalia.
La Pepa era muy avanzada para la sociedad española de la época.
Fue una ilusión que, como bien dices, legó varias ideas a todas las posteriores... aunque la característica que las engloba a todas es el desacato constante a sus directrices.
Papel mojado alzado a los altares del maquiavelismo político.

Un abrazo.

Herep dijo...

Gracias, Candela.
Mi pequeñita aportación a las celebraciones del bicentenario.
Si se realizara una encuesta a pie de calle, fuera cual fuera el tema, nos íbamos a llevar miles de sorpresas... y carcajadas.
Lo de la soberanía y los derechos inalienables iba a quedar en inocente broma.

Suerte que somos la generación (?) mejor preparada de la Historia de España.

Un abrazo.

Herep dijo...

Yo más bien apostaría por la manipulación política, Zorrete. Fernando VII era "el Deseado" y su palabra, nunca mejor dicho, palabra de Rey.
Luego, su felonía, tan típica entre la casta parasitaria que nos gobernó... y gobierna... hizo el resto.
Y los españoles, bien acomodados en la plaza de toros, entretenidos disfrutando de "pan y circo".

Está todo inventado, amigo mío.

Un abrazo.

Herep dijo...

Totalmente a favor, CS.
Si todos los españoles somos iguales, se acabaron los fueros, las diferentes legislaciones autonómicas y todas las demás tonterías que nos diferencian los unos de los otros.
Todo lo demás son cuentos chinos para niños del Japón.
Pero con eso nos entretienen al tiempo que se llenan los bolsillos con nuestro dinero.

Un saludo.

Herep dijo...

Lo que tenemos ahora es un refrito, Agustín... un combinado de ideales y taras que nos está llevando, por garantista y relativa, al abismo.

Un abrazo, neozelandés.

Herep dijo...

Geppetto,

Una constitución como la Pepa, tan plagada de buenas intenciones e idealismo aliñado, fue utilizada en beneficio de varios para repartirse el pastel que antes sólo manoseaba uno.
Pero, en cierto modo, sí que es el pistoletazo de salida de la España de hoy.
De aquellos barros, estos lodos.


Un abrazo.

Wittmann dijo...

Buenas Herep.

Quizás, cada vez que me deleito con una lectura de nuestra primera constitución, se me antoja un tanto poético a la par que ambicioso el contenido de la misma. Pero el despliegue de medios en las condiciones en las que fue elaborada me resulta de admiración toda vez que los políticos del presente, en circunstancias más favorables, no son capaces de echar el arrojo que aquellos para atajar los problemas de nuestro país. Qué triste semblante mostrarían aquellos constitucionalistas de Cádiz si vieren lo que nuestros ojos...

Un saludo.

Herep dijo...

Los intereses de la Nación no son defendidos por nadie a día de hoy, Wittmann. Lo importante es alcanzar el Poder y mantenerlo a toda costa. No importa si para ello hay que sacrificar al ciudadano de a pie... el poseedor de la soberanía nacional... ese súbdito que se pensó ciudadano y pace como una oveja mansa y acobardada.
Ni una triste sombra de lo que eramos en otra época.
Tan sólo recuerdos.

Un saludo.