Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

15 mar. 2012

El Arte de la Mafia



… una persiana metálica desciende mientras una sensación de congoja inicia su ascenso hacia la garganta…


Tal y como sucediera las anteriores mañanas, aquella no iba a ser diferente. Sus manos, encallecidas por el poner y quitar de cajas, habían empezado la jornada con ese leve tic nervioso… un ligero temblor… manifestación física de un hecho que le llevaba atormentando desde el Sábado pasado cuando, como haría una pompa de jabón, sus ilusiones con los proveedores habían estallado en el invisible aire.

Y la soga, también incorpórea pero real como el zumbido del perezoso fluorescente de la rebotica, se había anudando a su cuello lenta pero firmemente.

A don Pablo no iba a hacerle ninguna gracia.

El tendero regentaba una pequeña ferretería en un barrio del extrarradio, algo abandonado pero muy alegre y jovial. Treinta años de esforzado trabajo vendiendo tuercas y remaches descansaban en las manos del pobre diablo… al igual que sucediera, años atrás, con las manos de su padre y abuelo.

De repente, un día… la fecha exacta es una cuestión dudosa ya… el barrio cambió. Podría decirse que, al fin, el responsable de turno se había decidido a reparar la fuente del parque o borrar deslustradas pintadas de las paredes… pero no. El cambio, pudiendo ser a mejor, lo fue a peor. Las fuentes y las aceras siguieron su lento proceso de deterioro, pero la jovialidad del barrio, como las aves en invierno, cogió la ruta del Sur para no volver jamás.

Fue con la llegada de don Pablo…

Italiano con raíces españolas, don Pablo se ganó al barrio con su primera sonrisa. Hombre alegre y atento, fue cortejando al bando femenino con sus halagos y consejos al tiempo que, en sus relaciones con los hombres, cultivaba una cierta camaradería bastante al uso entre los varones del barrio, muy dados a la bravuconería, el alago y la abusona carcajada.

Gracias a sus raíces y a un profundo respeto por la familia, don Pablo, huérfano y desarraigado, se formó la suya propia rebuscando entre sus camaradas. Así, nuestro hispano-italiano gustaba de pasear por las calles del barrio acompañado por sus “primos”, siempre de negro, conversando con los comerciantes, las amas de casa, los agentes de ronda…

Una mañana el diario trajo una noticia sorprendente, a la par que agradable: don Pablo había sido elegido como el nuevo “representante”. Había conseguido un cargo en el Ayuntamiento… aunque no se especificaba demasiado bien en qué consistía dicho cargo o cómo había caído éste en su zurrón.
Nadie en el barrio recordaba haber sido consultado… o haber votado.

Las cosas importantes… aquello que realmente importa… no suele suceder de la noche a la mañana. Así, en un lento pero imparable proceso, el barrio fue perdiendo su luz y se vio abocado a una larga y oscura noche de tormenta. Los niños ya no corrían por sus calles y las tiendas, antes siempre engalanadas en busca del despistado cliente, ahora parecían genuinas boticas polvorientas del lejano oeste americano.

Como sucediera tras el paso de la Peste Negra, el barrio había quedado desierto de su habitual vida, dejando paso a seres extraños, desconocidos en proporciones de tal cantidad y calidad. Por las esquinas, en los portales, entre los coches… por doquier se apiñaban chulos, prostitutas, camellos… Las amas de casa eran objetivo de las más burdas obscenidades a su paso y todos los estudiantes llegaban al aula sin el bocadillo del desayuno. La jovialidad dejó paso a la tensa calma, cortada con fino cuchillo una… dos… tres veces esta mañana… tres algaradas con arma blanca. Tres heridos y un muerto.

¿La policía? Desaparecida, al igual que sucedería con todos los servicios públicos que se venían realizando en el barrio. La asistencia sanitaria en el Ambulatorio de la Trinidad… el servicio de ambulancias… el centro de día... el servicio postal… los transportes públicos… La escuela nocturna seguía abierta, pero como si no lo estuviera pues el profesorado, presente, parecía alucinógenamente ausente. Las basuras, sin servicio de recogida, se apilaban frente a los contenedores y las papeleras parecían espumeantes jarras de cerveza. Por doquier apestaba a orín, enfermedad y miseria.

Pero, a pesar de todo, el barrio de don Pablo pagaba, puntual y religiosamente, impuestos dedicados al “mantenimiento del Estado de Bienestar del barrio”, como el líder se empeñaba en recordar a todo aquel que se acercase, pasada la medianoche, al Bar Coyote… tugurio regentado por su “primo” en el que, noche tras noche, el patriarca y los suyos repasaban y sobaban la mercancía al tiempo que, contando billetes y billetes, se servían largas tapas y largos copazos.

¡Hoy tenemos un escocés de 15 años a cuenta del IBI, muchachos! ¡Hoy pura farlopa colombiana por cuenta del Sistema Educativo! ¡Vamos, servíos carne fresca del Este, primos! ¡Es gratis!

El dinero que tanto le costaba ganar… más hoy en día, vistas las características del barrio… era utilizado para financiar las más privativas orgías, o para sufragar un patrimonio que se suponía inmenso, pero que don Pablo se guardaba mucho de ventear. Se le sospechaban cien casas y varias villas en primera línea, amén de fabulosas obras de arte cuidadosamente expropiadas. Dinero. Mucho dinero y mucho poder.

El barrio en pleno, antaño hipnotizado bajo el influjo de la lengua ávida de don Pablo, ahora pacía bajo el dominio de su fuerte brazo, pues aquel que no cumplía con el tributario pago, era denunciado a las autoridades competentes… o sea, a don Pablo… que, rápida y cruelmente, aplicaba la sanción correspondiente consagrada en el Código Penal… de don Pablo.

Así todos pagaban, y nada funcionaba. Así era la vida del barrio escapándosele, a nuestro ferretero, todo recuerdo de un pasado mejor.

Pero de un tiempo para acá, gracias a la degeneración producida por tal organización, las cosas habían empeorado. La Vida, como la flor que no recibe los rayos del Sol, se esfuma si no se riega con agua pura… y, paso a paso, la vida ha ido abandonando al barrio, enterrado en la decadencia y la miseria. El olor de la pobreza empieza a hacerse un espacio entre las calles y los pagos, imposibles, se han ido reduciendo en cantidad y carencia.

Los vecinos, ahogados por las deudas y la falta de ingresos, se retrasan… y eso es un inconveniente para la cartera de don Pablo. Varias de sus fiestas en el Bar Coyote parecieron contagiarse del virus del aburrimiento y eso, el patriarca, no puede permitirlo. Él, como máximo dirigente del barrio, no puede consentir que descienda “ese Estado de Bienestar que tanto nos ha costado conseguir para el barrio”… así que, utilizando de nuevo su estilo agradable y embriagador, vuelve a deleitarnos con su bello canto al “esfuerzo extra que servirá para salvaguardar nuestro estilo de vida”… cantos al “nuevo agujero en el cinturón”… alabanzas al nuevo método garantista… el “copago”… Santo Grial del Estado de Bienestar de don Pablo. “¿No lo veis? ¿No veis todo lo que tenemos? ¡Eso tiene un coste, vecinos! ¡Cómo poner inconveniente a una nueva derrama si así garantizamos su excelencia en el servicio!

Hoy, mientras observa el tembleque que sufren sus manos, el ferretero recuerda la operación fracasada el pasado Sábado. Los beneficios, pompas de jabón, estallaron en el aire convirtiéndose en nada. Los euros, volaron. El “copago”, imposible. El escuadrón familiar del Padrino del barrio, camino a la ferretería que, antaño, regentó su padre y el padre de su padre. La contribución extra al “Estado de Bienestar” de don Pablo, su sentencia de muerte.

Aún siendo invisible todavía, el cáñamo de la soga empieza a irritarle el gaznate.


… una gota desciende por el espinazo mientras la persiana de la calle se retira, presentando cuatro siluetas…

15 comentarios:

Old Nick dijo...

Querido Herep.
¡Como Describes!¡Casi Me Parece Estar por Ese u Otro Similar Ambiente, Antaño, Tranquilo, Alegre y SEGURO...
¡MAFIA,IO TI SALUTTO!
¡MALEDETTI!
Genial Como Siempre,Hermano Herep.
Un Abrazo
y Revista General de ESTACAS.
Que Hay Mucho VAMPIRO SICILIANO-BÉTICO,SUELTO AÚN y ASMODEO SE RETRASA...
(Con Semejantes AGENTES, No Me Extraña que Esté Feliz y No Tenga GANAS DE "SERVIR A LA SOCIEDAD").

Un Brindis por la VENDETTA PER TUTTI.
Y
¡¡RIAU RIAU!!

C S Peinado dijo...

La degeneración humana, suma y podrida, que envilece cuanto toca y va acompañada únicamente del dinero, ese invento malévolo que, sin dejar de ser vil papel todo lo enfarraga, ensucia y pudre. Patético relato en que nos muestras que no sómos más que piezas de un ajedrez macabro, sacrificables peones que caminan por el ajedrezado sueloen dirección a su inevitable perdición. Pelos cómo escarpias, eso me sucede de pensar cómo podría pasar, de ser ficticio a real, con tu relato, amigo Herep.

Un saludazo.

Zorrete Robert dijo...

Pues sí, la naturaleza imita al arte. Cada día esto parece mas una peli de gansters pero estos no tienen los cojones de aquellos. Cuando la cosa se ponga fea cogerán la pastita y p'al Caribe.
Saluditos.

Epiro dijo...

Leyendo tu relato me acordé de un campesino andaluz que, tras ser preguntado por Griñán, dijo:

-Sí, puede que haya cogido dinero, pero ha dado mucho a los campesinos de aquí.

El capo puede seguir siendo capo mientras se encargue del barrio, de la familia, de sus amigos...

Agustin dijo...

El cancer de la corrupcion es como una metastasis,Ahora esta en el tejido social de los ciudadanos de Andalusia.Y esto es la gran tragedia a dia de hoy,un saludo y un post con motivo para reflexionar.

Maribeluca dijo...

Ay, qué buenas son las peonás y cómo nos dan de comer los señoritos de la PSOE...el caciquismo es otra especie de mafia muy nuestra, pero también hay actitudes mafiosas en los sindicatos coercitivos- y volveremos a verlo el día 29- y por descontado la principal banda mafiosa y asesina es ETA.

Candela dijo...

El esclavo con permanente síndrome de Estocolmo, que no se da cuenta de que es esclavo ni de que está enseñando y condenando a sus hijos y nietos a ser lo mismo que él.

Unas migajas y una palmadita en la espalda, de vez en cuando, es sificiente para mantenerlo perpetuamente contento y ya no quiere ver la realidad porque no sabría enfrentarse a ella.

Herep dijo...

De todos es conocido el ambiente de la mafia, querido Old... y nosotros, españoles, más aún conocemos a la bicha... pues no pocos son los años que llevamos soportándola.
Hoy nos sorprenden con un nuevo "impuesto revolucionario"... y todos asentimos con la cabeza, ajenos al nuevo expolio acumulado.

Pero no te alarmes, amigo. Mis estacas están afiladas y en perfecto estado de revista. Venga cuando venga Asmodeo, aquí estaremos esperándole para propinarle un merecido recibimiento.

Un abrazo, compañero... y un fuerte ¡Riau!¡Riau!

Herep dijo...

Es más real de lo que queremos imaginar, CS.
¿No pagamos dos o tres veces por servicios que no recibimos o que, en el mejor de los casos, son de pésima calidad?
Todo en nombre de un Estado del Bienestar que, como acostumbra a pasar en estos casos, no es el nuestro... sino el de ellas, las ratas.

Un abrazo y hagamos el corazón fuerte, amigo.

Herep dijo...

Ni que lo digas, Zorrete...
Son expertos en el fino arte de la fuga, los personajes estos.
Luego, tras de si, el Caos y la Miseria, hijas bastardas de su siembra.

Un abrazo y feliz fin de semana.

Herep dijo...

El capo siempre será el capo mientras reparta limosna y migajas, Epiro.
Y el siervo siempre será el siervo que, agradecido, relama la bota que presiona su cuello.

¿Seguridad o Libertad, kamarada?

Lástima que en España, la moraleja del chiste sea bien vista.

Un abrazo y buen fin de semana.

Herep dijo...

La corrupción hay que atajarla con presteza, Agustín. Si no se hace de tal forma, se corre el riesgo de que se convierta en práctica habitual... y sea vista con buenos ojos.

EL típico "si todo el mundo lo hace", relativizando el problema, es muestra de la decadencia moral de la sociedad.

De eso, aquí, tenemos mucho.

Un abrazo, neozelandés. Buen Sábado... Domingo...

Herep dijo...

En España, Maribeluca, lo que se lleva es el sindicato del crimen... la mafia y su beso traicionero... el escarnio, la estafa y el saqueo. ¿Las Leyes? Hace tiempo partieron de esta ciudad, en la que sólo quedan estafadores, dictadores y gente de gatillo fácil.

Esta peste todo lo embriaga con su pestilente aroma, y como sucede con los pastores de puercos, el tufo ha acabado por destruirnos el sentido del olfato.

Nos hizo inmunes a tanta escoria. Veremos cuánto tiempo más aguantamos.

Un abrazo.

Herep dijo...

La duda y el miedo, Candela, son grandes males de nuestro tiempo. Las diferentes "élites" han hecho bien su trabajo, sembrando el miedo entre la población al amparo de su nueva religión... su "corrección política" desmesurada y su fe ciega en una Humanidad que, a fuerza de experiencia, se ha demostrado etérea... insulsa... sin aliciente alguno.

Ante eso, tan sólo queda agachar la cabeza y agradecer las caricias del pastor.

Un abrazo y feliz fin de semana.

Wittmann dijo...

Buenas Herep.

Una buena entrada, sin duda, y que sirve para poner sobre la mesa algo que nunca dejo de pensar, a saber, la naturaleza perversa del ser humano que, por más que tratemos de reconducir, siempre estará ahí. Lo muestra esta historia, más corriente en la realidad de lo que pensamos, y lo muestran nuestros políticos día a día, los cuales no son tan diferentes de los protagonistas de esta tu historia. Al final, en la realidad como en tu historia, el yugo lo llevan siempre los mismos.

Un saludo.