Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

3 ago. 2011

Letras en un mar de zeks


Hoy, 3 de Agosto de 2011, hace 3 años, murió uno de esos personajes que pasa desapercibido a la mayoría de nuestros vecinos. Nadie conoce su nombre… nadie sabe de su vida… nadie su leyenda.

Aleksandr Solzhenitsyn nació un 11 de Diciembre de 1918, cerca del Don, donde pasó sus años de zagal, su etapa de universitario, graduación y posterior ingreso en el Ejército. Luchó en la II Guerra Mundial en la que, sorprendentemente, un hombre capaz como él, fiel amante de la URSS y hermano mellizo de la Revolución… la celebridad, la leyenda que acompañará durante toda la Historia al Comandante Solzhenitsyn... no se forjó en asaltos y asedios a las fuerzas del Eje…no… su nombre retumbará en todos las mentes por ser el escriba del Gulag… las cárceles estalinistas… la Cheká... la Rusia Soviética.

Detenido a inicios de 1945 bajo la somera acusación de “establecer demasiado contacto con el enemigo” y por el descubrimiento de varias notas contrarias al Régimen escritas a un amigo, Solzhenitsyn fue condenado a 8 años de prisión, tras los que debería cumplir destierro, empezando un calvario que le acompañará el resto de sus días.

Pero el Cmdt. Solzhenitsyn tenía la habilidad de la escritura, una mente clara y un pulso firme… valiente… apuntando, tomando notas, componiendo testimonios… documentando las conversaciones que, furtivamente, mantenía con los compañeros de celda… antes de las torturas que acompañaban a los interrogatorios… durante las vejaciones que escoltaban los escasos momentos de descanso… tras las idas y venidas de éste o aquel presidio… siempre en movimiento… siempre a escondidas.

Tras cumplir el destierro, se le permitió vivir en Vladímir, llevando una vida normal hasta la publicación de Un día en la vida de Iván Denísovich… relato que gira en torno al transcurso de un día en la vida de un preso del Gulag… publicado tras la denuncia, en vano gesto a la galería, del estalinismo por parte de Jruschov en el XX Congreso del PCUS. Pero la ilusión duró poco y Solzhenitsyn se encontró, de nuevo, perseguido por un rebautizado KGB, prohibiéndose sus obras y viéndose acosada su persona por parte del Estado, con su Unión de Escritores Soviéticos a la cabeza.

Esta crítica… la imagen que este traidor está dando de nuestra Madre Rusia… ¡Reaccionario!... palabras que nuestro Comandante ya conocía como si de apellidos se trataran… que le acompañarían durante toda su vida a pesar del Premio Nobel de Literatura con el que fue galardonado en 1970 y que no acudió a recoger por miedo… siempre el miedo… a las autoridades rusas… y para dar las últimas pinceladas a la que debería ser su obra magna, Archipiélago Gulag.

En El Ejército de los 12 Monos recordamos el momento exacto en el que abrimos el libro. Teníamos entre las manos, dos simples manos, una vida… cientos de ellas… millones de vidas, testimonios, tragedias, crueldad… el Mal No un mal cobardón y timorato como con el que nosotros, simples imberbes, lidiamos mientras paseamos por nuestras calles.

No. En esas páginas estaba el Mal encarnado en el Hombre Todopoderoso.

Una vida, la de nuestro Comandante, trágicamente arrebatada, cortada la raíz de su Tierra Madre para ser trasplantada en una maceta… hoy aquí… mañana allí… ahora agua… ahora no… Archipiélago Gulag es un canto al recuerdo de aquella vida… la de cientos de protagonistas que en ella aparecen… testimoniando… confesando las atrocidades y penalidades del sistema de Stalin: miles de cárceles repartidas por toda la URSS, conectadas directamente entre sí… abandonadas en la polar Siberia donde finaliza la vía férrea… en la nada… en presidios que los mismos presos tenían que construir si, anteriormente, habían podido levantar sus huesos… o enormes fortalezas a modo de carnicería humana en el centro de las ciudades, invisibles para el pueblo… invisibles…

Todo crueldad… todo horror… canibalismo… presos comiéndose la carne putrefacta de soldados rusos, camaradas patriotas que, como él, “habían visto el modelo enemigo”… muertos de hambre, a su suerte, tras las rejas… juicios sumarísimos como el cursado contra el cuerpo de Ingenieros Civiles. Acusación: no ser lo suficientemente “socialistas”… la Justicia de Stalin… la Cheká… las purgas… la tortura en todos sus niveles… los interrogatorios con final siempre previsible… los cuervos que, raudos, se detenían a tu lado, en la calle, y nunca más se sabía de ti… o aquellas furgonetas y vagones de tren, acondicionadas como pequeñas celdas, donde se trasladaba a los presos… mezclados los "políticos" y los comunes… viles villanos y criminales que eran alimentados, en la parte trasera de un furgón, con inocentes presas civiles por el simple hecho de no haberse quitado la blusa ante el jefe de turno… violaciones, asesinatos, robos… denigración y miseria humana.

El Mal. El Mal del Hombre.

El libro fue publicado en 1973, con el KGB pisando los talones. Pero Archipiélago Gulag consiguió ver la luz… y el Comandante Solzhenitsyn fue acusado de traición en 1974 y expulsado del país, instalándose en USA, donde siguió con la escritura de varias novelas más.

Finalmente, a la caída del Muro y el posterior derrumbamiento de la URSS, Solzhenitsyn recuperó la ciudadanía soviética, pudiendo regresar a su patria, siendo recibido como un héroe al tiempo que se le agradecía su labor para con su país y sus conciudadanos, siendo considerado un referente moral… el faro que iluminaba, solitario, el mortal mar en el que se había convertido la Rusia Soviética, consiguiendo el reconocimiento incluso de sus detractores rusos.

En Chirigota Española, s.l., fuimos loados con su presencia en Marzo de 1976… unos días… quizás algo más… tiempo que le bastó para comprobar las realidades del país. Realizó una entrevista, algunas fotos y se marchó. En su espalda, las cicatrices de las dentelladas producidas en su país eran suficientes. ¿Quedarse aquí para recibir más? ¿Para qué? Porque en este país, señores, Aleksandr Solzhenitsyn, es persona non grata… en esta tierra de libertad, igualdad y progreso, la Verdad no es bienvenida, apartada de la ecuación… y menos si esa Verdad hace referencia al Padre de todos los Pueblos… y su ideología izquierdosa.

Es curioso… si alguna vez, andando por la calle, te cruzas con un intelectual que camina apresuradamente, con los dedos de una mano apretándose la nariz… o si te tropiezas con un sabio que, de modo surrealista, camina dando saltitos, con la vana intención de dar la espalda a todo… te has cruzado con un tonto útil. Y este país está lleno. Un ser que morirá de asfixia antes de respirar crítica al Marxismo… o verá la Luna convertida en Sol con tal de no ver el fracaso de la ideología Internacional... u oler los millones de muertos en nombre de la Madre Rusia desde época tan temprana... del brazo de la Revolución.

Tontos útiles que aún buscan por qué falló el cemento que aguantaba el Muro de Berlín. Cómplices que perdieron la cuenta de las personas muertas entre los alambres del Muro… o en las cárceles del Gulag… o en los campos de re-educación de Mao… o Cuba… la soñada Cuba. Y son cobardes… y son perros a la espera del hueso lanzado con despecho. Intelectuales de postín, embadurnados a premios y medallas… a lametones… y dicen que no, que aquello no es verdad… una exageración… ¿Por qué lo hace?... y le criticaron, le critican y le criticarán, pues Solzhenitsyn ha sacado a relucir sus vergüenzas… su desfachatez… su infinito equivoco y traición a la Verdad… reflotó la mentalidad totalitaria que campa en sus mentes… la idea, camuflada, de una Solución Final.

El 3 de Agosto de 2008, Aleksandr Solzhenitsyn murió en Moscú, siendo enterrado su cuerpo en el cementerio de Donskói de la capital rusa, tras un rendido homenaje de los moscovitas... vivos, y muertos.



A todos los que no vivieron lo bastante para contar estas cosas.
Y que me perdonen si no supe verlo todo,
ni recordarlo todo,
ni fui capaz de intuirlo todo.

Archipiélago Gulag. Aleksandr Solzhenitsyn

16 comentarios:

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

No se puede seguir siendo comunista, después de haber leído "Archipiélago Gulag". Mejor dicho, no debería ser posible. ¡Cuánta perversión es necesaria, amigo Herep, para ser, aún hoy, militante comunista!
Un cordial saludo.

Herep dijo...

Los militantes comunistas poco saben de comunismo y mucho de dinero. Dinero, dinero, dinero... lo critican, pero es la gasolina que mueve su mundo.
Dime de qué presumes y te diré de qué careces.

Un abrazo, blogero.

José Antonio del Pozo dijo...

Pero es que su libro, el Archipiélago Gulag, además de imprescindible, es hermosísimo. Precioso recuerdo, Herep
Saludos blogueros

Humberto Dib dijo...

Cuántos creadores que uno desconoce... me dejas con un sabor amargo por lo mucho que me falta leer.
Fue bueno haberlo conocido.
Un abrazo.

Candela dijo...

Buen tema para hablar de la tolerancia izquierdosa. Solzhenitsyn es non grato porque, según me han contado, se atrevió a decir que en España se vivía muy bien en la época de Franco, no pudo prever esa reacción ciega y sectaria que a algunos les impide ver la realidad.

Un saludo.

Reinhard dijo...

Hace justo un año recordaba yo lo mismo con un muy acertado prólogo de Raúl del Pozo a una obra sencillamente monumental.

Aquí

Saludos

Herep dijo...

José Antonio,

Tienes razón. Es curiosa la forma con la que Alexandr nos narra la tragedia... no falto de cierta ironía y sentido del humor.

Un gran libro. Imprescindible.

Un abrazo.

Herep dijo...

Humberto...

Ni dedicando toda una vida al arte de leer, podríamos abrazar ni tan siquiera una mínima parte de la gloriosa literatura que nos hemos dado entre todos.
Y esa amargura, con cada libro abierto, es más llevadera.

Un saludo para ti y tu tierra.

Herep dijo...

Candela,

En la entrada hay un enlace que lleva al blog de Ocón en la que está la entrevista al Cmdt. Es ahí donde expone las diferencias que encontró al visitar nuestro país.

Nuestra izquierda está bajo los influjos de alguna patología inconfesable, pues no se entiende su sectarismo y cerrazón.
¿Será algún complejo... o simplemente el ansia de poder, y dinero?

Un saludo.

Herep dijo...

Reinhard,

La edición que tengo del Archipiélago, viene con el prólogo de Raúl del Pozo.
Es una buena reflexión, un poco partidista, pero buena. Lástima que, como ésta, hay pocas.
Es el principal defecto de nuestra "intelectualidad" y cabezas pensantes... pasan de darle al coco... prefieren la consigna barata.

Un saludo.

Epiro dijo...

Actualmente pasa igual, aquellos que osan hacer críticas a eso que ahora se llama "progresismo" tiene ganada la enemistad del stablishment progre. Lo cierto es que la izquierda española, lamentablemente, no ha variado mucho desde aquella época, sigue siendo totalitaria y sectaria en buena medida, por eso estamos gobernados por quien estamos y así nos va.

Herep dijo...

Epiro,

En España no hay ningún intelectual o pensador de izquierda relevante en toda su Historia, razón que no les impida pontificar sobre lo que es tal o pascual.

La Izquierda Ciruela... no sabía ni leer, y puso una escuela.

Eso sí, ellos son los garantes de la Cultura, eh!

Un saludo.

Natalia Pastor dijo...

Como dice Tio Chinto, "Archipiélago Gualg" es el retrato perfecto e inmisericorde de lo perverso de un sistema y de unas ideas que han causado más de 100 millones de muertos -asesinados-,a lo largo del pasado siglo XX y que a día de hoy continúa teniendo bajo la opresión criminal a paises como Cuba, Corea del Norte o China.

Por eso me produce una náusea infinita oir a cantamañanas vomitivos como Cayo Lara, Llamazares o especímenes de su ralea, disertar sobre las "bondades" del comunismo.

Herep dijo...

Natalia,

Los pobres de IU no saben analizar nada de lo que dicen, pero saben muy bien por que lo dicen... control... poder... opresión... igualdad...
y dinero... pues, en el fondo, el Comunismo es dinero. Quitarle al que tiene para darle al que no lo posee... ¿el qué? ¿La Honra?... ¿la Dignidad?... ¿la Justicia?...

No. Tan sólo el dinero.

Son sanguijuelas.

Un abrazo, bloguera.

JackSparragoss dijo...

Cuando leí "Archipiélago Gulag", fue en una asignatura/trabajo y no tenía ningunas ganas de hacerlo, no me hacia falta leerlo para saber que el comunismo había fracasado ya, que los que lo promulgan solo pueden ser malvados o ignorantes. Hubo un antes y un después. Tras la confirmación: siembra viento y obtendrás tempestades.

Obligada lectura.


Un saludo

Herep dijo...

Jack,

Archipiélago Gulag es un relato de atrocidades, crueldades y demás lindezas... pero real. No como las series o películas que se pueden ver en la TV.
Pero lo que convierte al libro en una pieza magistral es el valor de cada una de sus letras. Escribirlo ya de por sí es un logro. Reflejar lo que había, estaba y siguió pasando... en pleno s.XX... a partir de 1917... y hasta... buff...
Y algunos aún siguen defendiendo la parte oeste del muro... y se sigue insultando a los críticos... con toda la caradura de la rata.
Ese es el valor del libro.
Abrir los ojos al cáncer.

Un saludo, figura.