Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

28 jun. 2011

La musa flamenca


- Empieza a anochecer. Es el momento de abrir la parada, a ver si hoy tenemos un poco más de suerte que los días pasados… pero hoy va a ser diferente, no sé… tengo una intuición…

Sánchez Heredia acondicionó el recinto, revisó que todo estuviera en perfecto estado de revista, comprobó el sistema de sonido… las luces cegadoras… su atril de cristal… Hoy, al igual que todos los días, se había engalanado con su mejor traje, algo gastado, eso sí, pero impecable. Era el traje que llevaba cuando se casó con Lola. Aún mantenía la figura… y lo sabía... sus hijos, después de comer, le habían soltado ese “tienes el guapo subido, papa”… hoy tocaba repartir guiños a las señoras.

- ¡Casi se me olvida! -dijo mientras se palpaba los bolsillos de la americana -. ¡Aquí está!

Y de uno de los bolsillos apareció una pequeña petaca de plata gris, vieja… apagada de tanto ser sobada… y, acercándosela a los labios, se arreó un trago largo, pausado, místico…

- Buagggg….. ¡Esto sí que es un aguardiente, y no esas mariconadas que beben los chavales! –dijo mientras se secaba la boca con la manga -. ¡Listo! ¡Vamos allá!

El silencio de la tarde quedó roto tras el impacto de las ondas sonoras. El señor Heredia, fumador empedernido de negro tabaco, conservaba los pulmones de un joven de 15 años. La voz fuerte y varonil del protagonista resonó por todos los rincones de la plaza, los más recónditos incluidos, para despertar del letargo a los paseantes y curiosos que, poco a poco, fueron arremolinándose alrededor del escenario.

Un escenario que el señor Sánchez Heredia había levantado con los años, a base de frustraciones, desengaños y alguna que otra carrera… siempre delante de otros… hasta haberlo transformado en lo que cualquier incauto podía observar ante sus ojos… un teatro… un teatro de sueños, ilusiones y mejores intenciones.

Pero un teatro, al fin y al cabo… en el que se representaba una función y él, Don Heredia, como le llamaban en el barrio, tenía el boleto ganador. Y nunca mejor dicho pues nuestro as dominaba los tiempos de la función. Nada ocurría sin que él diera conformidad… ya fuera mediante el botoncito escondido en la tarima o el imán que reposaba tras el decorado… no importaba. ¿Quién será el mayor postor? ¿Quién merecerá ser ungido por el Teatro de las Buenas Intenciones?

Pero… ¡Caramba! ¡Dejémonos de tanta reflexión y prestemos atención al acto! Veremos así cómo, en primera fila, a tiro de perdigón del vociferante director, un hombre arriesga su fortuna en el intento de alcanzar el máximo galardón… desorbitados los ojos en sus cuentas… agarrado del brazo izquierdo por una muchacha sonriente, de tez fina y piel hidratada… vestido de seda India, estampada a topos, con zapatos de grueso tacón… ¿será? ¿Será la dote lo que ofrece por un boleto premiado?

Como en un documental de fauna salvaje, observaremos cómo el cazador se mimetiza en el ambiente, se oculta… acrecentando la confianza de la presa… justo antes de lanzarse en mortal mordisco. Pero en esta nuestra TV no hay documentales… tan sólo teatro… y ni el señor Heredia es un león ni el señor altivo es un ratón de granja… y, por supuesto, nuestra joven dama no tiene nada de lindo pajarito.

Los años pasados, las carreras y el trueque a medianoche han curtido al señor Heredia. Mucho. Lo suficiente, al menos, para reconocer a actores de reparto como él… y ahí, enfrente, tiene dos... dignos de la más elevada academia. Sus ojos, ávidos, ven aquello que otros buscan sobre el escenario… pero hay que mirar entre bastidores… donde se disfruta del rápido movimiento de manos y se confirma el delito… los dedos largos… el disimulo del empujoncito distraído… de la lágrima reclamando falsa compasión… el puñal presionando con dureza la riñonada…

¡Así sí! ¡Así siempre vale la pena trabajar! ¡Parné fresquito! ¡Otro éxito de público y taquilla!

-¡Premio para la señorita flamenca! –dirá el señor Heredia cuando el fajo sea ya considerable, ganando el mejor postor -. ¡El boleto acertado para la bailaora de Hispalis! ¡Otro perrito piloto!


Nosotros, inocentes, miraremos el Teatro de los Sueños desde la distancia… desilusionados… y con las carteras vacías.

8 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Colocar a la "miembra" Aido, esa choni con curriculum de reponedora de "Carrefour" nos ha costado casi cien millones de euros.
El puesto de asesora en la ONU para Bibiana Aído no ha salido gratis. Hace unos meses el Ejecutivo prometió donaciones de 99,5 millones de euros.

Nos hubiera salido más barato darle 5 millones de euros de euros y comprale un billete de ida a Papua-Nueva Guinea como monitora de soleares,seguidiyas y fandangos.

Reinhard dijo...

Diría que estos retiros dorados no son más que el principio del fin: quedan meses para recolocar a mucho imbécil en lo que promete ser una liquidación por cierre auténticamente catastrófica.

Herep dijo...

Bunas Natalia

Conozco a varias cajeras del Marcadona cuyo currículum es mil veces mejor que el de esta faralaes... pero no tienen carnet con recomendación de papi...

Es, otra vez, la oclocracia de la que hablabas el otro día.

Un saludo.

Herep dijo...

Buenas Reinhard

¿Saldo por liquidación? Pero, ¿queda algo por saldar?
Y, lo más importante... ¿a mayor estupidez del candidato, mayor es el precio de adopción?

Me temo que más de uno va a quedarse cerquita de casa... pero con una buena paga por desempleo, como en Aragón, claro... y es que, quien no se conforma, es por que no quiere.

Saludos.

Ytalytal dijo...

Es una verguenza.

¿Cuántos más faltan por colocar?.

Porque lo temible va a ser la cifra final.

Candela dijo...

Como todos los colocados les salgan igual de caros que la niña de los Gazules la que va a tener que cerrar y liquidar por cierre es España.

Quedan 9 meses y son muchas bocas que alimentar.

Herep dijo...

Buenas Ytalytal

Si analizamos los currículums de estos lumbreras, veremos que son tantos a colocar que, directamente, mejor sería agarrar el petate y poner tierra de por medio... nosotros, claro... ellos que se queden en la charca, como los gorrinos.

Un saludo.

Herep dijo...

Buenas Candela

¿Sabes? Podemos, creo yo, consolarnos con la idea de que esta bailaora es de las más lelas... y por lo tanto, posiblemente, la que más caro tenga que pagar el peaje...
... un consuelo desgarrador, al fin y al cabo.

Un saludo y bienvenida a esta tu casa.