Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

22 jul. 2015

De santos laicos


En la plaza no cabe un alfiler. La noticia ha corrido como la pólvora, de oreja en oreja, mensaje a mensaje, todos han sido puestos sobre aviso. Quienes pueden permitírselo, caído el fresco en esta tarde de suave brisa estival, están acudiendo al acto improvisado que se está celebrando ahora mismo, mientras escribo estas esquizofrénicas letras. Los rumores llevaban tiempo flotando en el ambiente, siempre tan plañidero en esta España moderna olor a perfume afrancesado. Lejos quedó el sudor del tercio y la ferocidad de las mozas de Bailén. Su lugar, hoy, lo ocupa el sentimentalismo a flor de piel, la lágrima barata de niño con mocos y las sobadas pinceladas con las que se enmascara la cruda realidad de este Mundo Raro que no deja de girar y girar hasta marear a todo aquel que no ancle con firmeza sus pies en el suelo.

Firmeza, dice...
Toda se perdió en una mala mano, con un descarte.

La calle es una fiesta. La muchacha de la panadería, hará un par de horas, colgó un pequeño altavoz en la marquesina de la tienda y la música inunda toda la plaza al ritmo de los exitazos del momento, intercalados con algunos clásicos de la movida. No controles, In the Navy, esa que dice Alejando, Alejandro, y muchas otras que consiguen que la gente baile a pesar de los 30º que marcan los termómetros de la plaza. El ritmo en clave de fa, siempre pegadizo, parece haber desvanecido toda muestra de sofoco y húmedo sudor. Corren lateros repartiendo cerveza helada, gitanas vendiendo rosas a los enamorados del loco amor y la pasión desenfrenada, obesos señores sujetando multitud de globos que han de ser comprados por los progenitores que acuden con sus retoños.... Música, cientos de ciudadanos con gafas de espejo y patilla fluorescente, globos de las princesas de Disney y, al fondo, junto a una cortinita pequeña, el atril que han traído los trabajadores del Ayuntamiento.

Las personalidades no podían faltar. Vemos a la alcaldesa con su gesto despistado tan característico escoltada por la guardia de corps que forman sus concejales y asesores varios. Han venido a pie atravesando las calles adyacentes, tan poco acostumbradas a recibir visitas de esta índole. Restan escasos minutos para las 20:00h. cuando  atraviesan el tumulto en dirección a las posiciones reservadas para las autoridades, junto a la fuente que preside la céntrica plaza. Se oyen vítores, aplausos, no pocas palabras de agradecimiento y ánimo. En sus caras se denota satisfacción ante el agasajo.

Otro Mundo es posible, sí... piensan.

La plana mayor del gremio cultural aguarda en primera fila, al pie del cañón, como no podía ser de otra forma. Son expertos en estas lides, siempre al acecho del abrazo perdido de turno o la doncella ultrajada por los caprichos de la ignorancia de la caverna. Caballeros, se autoproclaman paladines del humanismo, y es cierto que tienes muchas medallas a la espalda... medallas, todas, con derecho a pensión, que ya dijo un hombre de ciencia que no sólo de pan vive el hombre.

Abriéndose la muchedumbre como hicieran antaño las aguas del Mar Rojo, en la otra orilla, aguardando a su pueblo elegido, la cabeza visible del Viento en la tierra, ZP el felón, esperando con su media sonrisa y sus cejas del revés la llegada de sus hijos pródigos en comitiva, oficiales de la Nomenklatura que ha de cambiar el antiguo régimen por uno más acorde con los derechos inalienables que los hombres heredaron del chimpancé.

Piden silencio y respeto, se escuchan varias voces a través de la megafonía leyendo el canon litúrgico, retumba la voz del Bambi socialista rememorando la santidad laica del homenajeado y, con gracioso gesto, una mano inocente descorre la cortina mostrando al pueblo extasiado cómo perecen los viejos nombres de la anomalía histórica española en beneficio de lo nuevo, el superhombre que sobrevivió al derrumbe ideológico que conllevó la voladura del Muro de Berlín.


También ellos, sobre sus piedras, construyen su iglesia.

5 comentarios:

Old Nick dijo...

¡De Esos "SANTOS LÁICOS", Que Nos LIBRE DIOS, Querido HEREP!¡Como Se Nota Que El Miserable TRAIDOR INDISCUTIDO E INDISCUTIBLE, De ZAPO-J-ETA, AÑORA "AQUELLOS ORGASMOS, QUE PROPORCIONABA AL SANTO ZEROLO DE LOS ARMARIOS!¡En Fin, Que Cada Día Un PASO MÁS ATRÁS En Esta Miserable Y Sucia PARODIA!
Un Cordiaol Abrazo GENIO Y CAMARADA.
Un Brindis VERANIEGO Y FRESCO,-Si Es POsible-, Con RUBIAS Y NEGRAS ESPUMOSAS, POR LA LIMPIEZA EN SECO.
Y
¡¡RIAU RIAU!!

Maribeluca dijo...

Lo cierto es que en Chueca piden una consulta vecinal porque no les ha hecho tanta gracia la calle de los orgasmos democráticos como se cuenta...

Esos zapatos son los de Benedicto que visto lo visto Bergoglio irá en chanclas.

Herep dijo...

A rey muerto, rey puesto... y lo mismo sucede con dios, amigo Old. Cuando este muere, hay que buscar sustituto, en este caso, un mártir de la iglesia laica.
¡Hay que ver cómo está el mundo de servicial y sumiso!
(Y el poder que el lobby rosa ostenta en este país envilecido y sectario)
También brindo yo con rubia espumosa, que la negra no acaba de llamarme mucho la atención.
Un abrazo, y ¡Riau!¡Riau!

Herep dijo...

Dicen que nadie se opone a que tenga su calle o plaza, pero no esa, la de Vázquez de Mella. Por supuesto, las consultas vecinales y las asambleas democráticas, para el telediario y la tertulia de sobremesa.
Benedicto no usa chanclas. Él prefiere las Dr.Martens de puntera de hierro, rollo segurata pendenciero, Maribeluca.
Un abrazo.

Blogger dijo...

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