Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

9 mar. 2014

Su juicio se acerca, y es inminente.


Gracián saborea el regusto amargo que le dejó el café del desayuno. Es un buen grano, sí señor. El alguacil le dijo la verdad. Quizás la primera vez que lo hace, piensa para sus adentros, esbozando una media sonrisa. Los constantes toques de atención, al final, han surtido efecto. La autoridad debe respetarse, Enrique, y tú, jerárquicamente, estás por debajo de mi, ¿entiendes?... igual que yo estoy por debajo de... bueno, dejémoslo, va...

Enrique lo entendió. ¿Cómo no entenderlo, viéndole ataviado con esa toga que luce Gracián? Esta que ahora resplandece de limpia y perfumada, mientras el juez se observa ante el espejo de la suite del hotel Magestic, donde vive desde hace... mmm... ¿cuánto tiempo ha pasado desde que la desgraciada de Eva lo echó de casa? ¿Siete meses? ¿Ocho? Fue unos días después de Semana Santa, cuando la chafardera de su esposa, rebuscando entre los recovecos del maletín, encontró la tarjeta del motel de carretera en el que encontraba con Lupe... ¡Oh, Lupe, la de las firmes caderas!... colombiana, de Barranquilla, sangre caliente y sabrosona con la que retozaba las tardes de los martes y los jueves, mientras hacía creer al mundo que se devanaba los sesos resolviendo entuertos en su despacho de la Audiencia Nacional.

La había conocido una mañana cualquiera, mientras se fumaba un habano en el despacho. La morena entró con la cara descompuesta, medio llorosa, explicándole que, tras una redada en el club de alterne en el que trabajaba... explotada, por supuesto... la policía judicial había iniciando los trámites para su expulsión, o eso le hicieron creer los muy cabrones, pues expulsar, lo que se dice expulsar, todavía no había encontrado, el juez Gracián, a nadie.

Sea como fuere, engañada o asustada, sólo verla comprendió que, de ese melón, bien podía sacar una sabrosa tajada. Déjame ver, déjame ver... mmmm, esto es complicado, eh... creo que, pondré todo mi empeño... no cejaré en ayudarte... y cuatro o cinco frases hechas más, acabaron con la chavala prendada por sus huesos, dos días a la semana, en un motel de carretera bien barato, de los que tienen sábanas amarillentas y máquina de hielo en el aparcamiento, por si hiciera falta un lingotazo para entrar en materia.

No fue Lupita la primera, no, se dice mientras pasa un paño por su calva, siempre lustrosa. El espejo refleja un rostro no demasiado agraciado y su físico, la alternativa a una cara vulgar, tampoco es para tirar cohetes... pero lleva toga, señores, y eso vende mucho.

Vestido con esa capa mágica negra, no hay voluntad que se resista.

A veces, ni la suya puede hacer nada ante tamaños hechizos.

Y las sudacas que los cárteles utilizan para traer la droga, menos. Lupita, Chelo, aquella mulata de ojos azules... Nada. Le llama Guzmán al celular prepago, le dice que va para allá una a la que han trincado en la aduana, le prepara cuatro o cinco papeles y, ¡voilá!, libre como el Sol cuando amanece.

Sólo una propinilla pagada en carne, por supuesto, pero eso no es apenas apreciable. Podría decirse que, para ellas, el accidente sale más o menos gratis. El susto del cacheo primero, y la reprimenda de los tipos del cartel después... pero eso al juez de impoluta reputación de puertas para afuera, ni le va ni le viene.

Yo pillo mi sobre el primer lunes de cada mes, me beneficio a alguna lumi sudamericana... y aquí paz y después gloria.

Mira el Rolex de su muñeca. Casi las 12:00h. Perfecto. Hoy empieza el que, según la prensa nacional, será el "juicio del siglo". Algo de unos trenes, unos moritos desarrapados y no sé cuántas muertes. Ojalá esta murga no me entretenga más de lo habitual, murmura mientras se da el último vistazo en el espejo del recibidor, comprobando que todo está en perfecto estado de revista.


Me espera Lupita.


4 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Muy bueno, Herep. Y lo triste es que funciona aproximadamente así aunque por más precio.
Se sabe que el narco Ochoa dejó 30 millones dolares entre los ropones de la Audiencia en .......1984.

Al de los trenes y al "perjuro" Justiciero también se le "escaparon" por razones de plazos unos cuantos más.

Geppetto dijo...

Tu te das cuenta que el unico pais del mundo en el que no hay corrupcion judicial es España?
Aqui son incorruptibles e insobornables
Dando ejemplo, que se dice.
http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es

Herep dijo...

La justicia española... tan prostituida ella... Con un órgano de gobierno, el CGPJ, que no es más que otro nido de mamporreros del Régimen parido en el 78, falso y corruptor donde los hubiere.
Eso sí, no dudes, Javier, que a la más mínima, alguno de esos sujetos recibirá medalla pensionada.
Otra más para la colección.

Un saludo.

Herep dijo...

España is diferent, Geppetto. Aquí no hay corrupción, no existe el terrorismo, los jueces son pulcros y honestos, los políticos honrados, el pueblo cortes y valiente... y los domingos, cuando brilla el Sol, todos salimos agarraditos de la mano a jugar al corro de la patata.

Los que se quejan, lo hacen por vicio.

(Así nos luce el pelo).

Un saludo.