Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

3 mar. 2014

Céntimos de servidumbre

Andaba yo, ayer tarde, volviendo al Cuartel General... hogar, dulce hogar... tras las maniobras "Carnaval del Desierto 2014", a lomos de un tres regional de tercera o cuarta categoría incluso en la India de Mahatma. El viaje de regreso pasaba a la velocidad de los postes y los carteles anunciando ordenadores a bajo precio, la nueva apertura del centro comercial definitivo y los decadentes deseos de un pasajero líder del PSC proclamando, a los cuatro vientos, las bondades del "federalismo"... sea este asimétrico, o no... Cartel tras cartel, abrevadero tras abrevadero... estación a estación... siempre con el trac-trac-trac tan característico del tren de pasajeros o mercancías... tren de hombres o de ganado...

... y cada una de los quejidos de esas traviesas se clavaban en mi mente maltrecha, poco descansada, demasiado sedada por obra y gracia de la murga callejera, el alcohol de garrafa de cartón-piedra y el humo... demasiado humo... que, llegado el momento, acaba confundiendo al espectador, haciéndole creer que se encuentra allá en la China molona de la Gran Muralla, donde el aire, gris por la polución, pesa tanto como la mugre que se mece en él, convirtiendo la realidad en niebla...

... la niebla en sueño...

... y el sueño en resaca.

- Joputas, las abogadas esas...

Lo coloquial del insulto, refrescante, hizo que parara atención en la conversación. Sí, sí... es de mala educación, tenéis razón... pero mi estado de desecho me impidió atender a las normas de etiqueta.

- Joputas, sí.

Eran tres. Un hombre, una mujer y un neutro... no se me vayan a enfadar las hienas de la corrección política. Uno, hetero. La otra, homo... y el tercero, carne y pescado. Lo dicho: corrección ante las brigadas de lo "social", siempre atentas a la delación anónima. Camisa de pana para los varones, falda por encima de la rodilla para la fémina. Gente bien, aderezados con gafas de sol incluso en aquel vagón soleado de mediodía. Pulcritud en el habla, a excepción de los tacos. Higiene impoluta, con un sutil toque a perfume de imitación.

- Verás tú, ahora. Esto nos va a costar un ojo de la cara.

Cerré los míos. Para atender al mitin no me hacía falta la vista. Y, cuando alguien habla de lo caro que puede salir algo, la experiencia me asegura que se está refiriendo al prójimo... a tu cartera, principalmente... así que, chitón... Hazte el dormido, Herep...

- Las muy perras. La broma va a costar un pico.

- La verdad es que no lo entiendo muy bien -dijo la voz femenina-. ¿Ellas pusieron la denuncia ante el Tribunal?

- Sí, tía. No sé muy bien por orden de quién, pero pusieron la denuncia. Ahora, con el fallo, el Gobierno deberá abonar los 13.000 millones esos que, según ellos, se ha recaudado con la medida.

- ¡No jodas! ¿Y de dónde se van a sacar esos miles de millones si el Gobierno no tiene ni para las pipas de las palomas?

- Chica, ¡qué inocente eres! ¿Tú qué crees? ¡Pues recortando todavía más, mujer!

- Exacto -dice el neutro, obsequiando a la parroquia con su zalamera voz caribeña-. Aunque ya ha salido el Secretario de turno anunciando que "ni de coña" va a alcanzarse tamaña suma de dinero, lo poco que devuelvan tendrá que salir de algún sitio.

- Menos profesores, menos sanidad pública universal, menos I+D+i... menos becas-comedor o Erasmus, más por el transporte metropolitano... recortes, recortes, recortes... impuestos, impuestos, impuestos... y así, con la tontería del céntimo sanitario, la cosa nos va a salir por un pico.

Se hace el silencio en el vagón del tren. Un segundo... dos... tres... y, de repente, la conversación acaba tal y como empezó, con esa palabra mágica que hipnotiza a quien la escucha, focalizando en ese ente subjetivo toda la maldad habida y por haber, ser abstracto culpable de la más supina de nuestras miserias, portador de la Negra Parca, maldito culpable de toda desgracia... diablo en persona... el otro, siempre el otro... jamás nosotros...

- Joputas, las abogadas esas.

Suficiente. He tenido bastante con estos diez minutos de gloria retórica. Abro un ojo... aunque poco, no vayan a percatarse de mi presencia y, borrachos de justicia social, pretendan conocer mi opinión en tales asuntos. Con un movimiento rápido como la lengua del camaleón, agarro un auricular y me lo encasqueto en la oreja.

Suena una guitarra de lastimera notas y una voz que bien podría ser una lágrima...

... llanto por un virus extendido, de mente en mente, de padres a hijos, herederos de cadenas por siempre jamás...

... pues la reflexión se hace inevitable pensando que, tras escuchar la conversación... e imaginar los dos trillones de conversaciones similares que vienen celebrándose en otros tantos trenes como el que me acerca, o aleja, del hogar... la sumisión del pueblo es un hecho incuestionable.

Un pueblo que ante la sentencia que acusa al Estado de robo y latrocinio, maldice a quien puso la denuncia, culpándole de las desgracias que, lo legítimo, pueda cruzar en el camino. Un sujeto al que no importa que le metan la mano en la cartera, robándole un céntimo tras otro, hasta dejarlo desnudo en la fría rúe.
Rúe del percebe.

Un pueblo acostumbrado al saqueo que, cuando se sabe víctima del mismo, sólo piensa en qué acarreará el reconocimiento de su condición de explotado, temeroso de perder eso... esos "servicios públicos"... que jamás disfrutó en propiedad, sino arrendados sólo el fin de semana, cuando el Amo guste irse al chalet de las Barbados y los deje para que el servicio los disfrute un poquito.

A esos tres pobres diablos, el saber que el Estado arrasa con sus haciendas parece no preocuparles lo más mínimo. Que el Estado arrase con el patrimonio de sus conciudadanos no es motivo de escarnio ni queja, más bien todo lo contrario, pues ven que, con esta sentencia, se recortarán esas ayudas que "redistribuyen" la riqueza, convirtiendo al rico en pobre y al pobre en rico, como toda buena sociedad planificada. .

Son súbditos del Estado, fieles feligreses de la explotación y la todopoderosa "cosa pública"... aunque esa cosa pública no sea más que una entelequia perfectamente diseñada para, al llegar la noche, poder soñar despiertos con la mamandurria del "otro Mundo es posible".

Suena un silbato, desvelándome de mi ensoñación utópica. El tren ha llegado a mi estación y, con un salto patoso, piso tierra firme mientras las puertas se cierran detrás de mí, prosiguiendo el gusano de acero su migración rutinaria.

Lo veo alejarse... y sonrío pensando que los trenes, de eso, no gastan.

(Aunque no estoy muy seguro)


6 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Muy bien, DON HEREP, estupenda lección de realismo.

No hay nada que añadir salvo subrayar dos párrafos básicos de tu post =
" Un pueblo acostumbrado al saqueo que, cuando se sabe víctima del mismo, sólo piensa en qué acarreará el reconocimiento de su condición de explotado, temeroso de perder eso... esos "servicios públicos"... que jamás disfrutó en propiedad, sino arrendados sólo el fin de semana, cuando el Amo guste irse al chalet de las Barbados y los deje para que el servicio los disfrute un poquito.

A esos tres pobres diablos, el saber que el Estado arrasa con sus haciendas parece no preocuparles lo más mínimo. Que el Estado arrase con el patrimonio de sus conciudadanos no es motivo de escarnio ni queja, más bien todo lo contrario, pues ven que, con esta sentencia, se recortarán esas ayudas que "redistribuyen" la riqueza, convirtiendo al rico en pobre y al pobre en rico, como toda buena sociedad planificada. .
"

Old Nick dijo...

Juajuajuajuajuajuajuajuajuajuajuaaaa
¡Excelente IRONÍA ÁCIDA, Como Siempre Querido HEREP!
¡La "COSA PÚBLICA", Desde Que Se Inventó,-Hace Milenios-, Siempre Fue REALMENTE, "UNA CASA PÚBLICA" Y Así Nos Vá Desde Entonces...
"Te PROTEJO, LUEGO TE MANDO". Y PUNTO.
La GEnte Es Tan PASTUEÑA, Como DESMEMORIADA, GENIO.
¿A Qué No Sabes Quién "EMPEZÓ A ROBAR Unos CENTIMILLOS Por LITRO DE CARBURANTES, Allá Por El Final De Los Años 70? ¡Pues El Hoy "SANTIFICADO Y ALTZEIMÉRICO ADOLFO SUAREZ Y SUS MASONAZOS DE LA UCD!
¿Vés Como No Hay Nada NUEVO Bajo El SOL MEDITERRÁNEO?
Y La HIPOCRESÍA Y EL CHOTEO Están Servidos, Camarada. Porque ¿Quién Guarda Los TICKETS Y FACTURAS DE GASOLINERAS?
Me Sé Yo De "ALGUNOS EMPRESARIOS DE TRANSPORTES Y COMUNICACIONES VIARIAS" Que "SEGURO QUE SÍ PRESENTARÁN TALES FACTURAS"...
¿O No Te Suena A GOLPE PREPARADO DESDE BRUSELAS, PARA "REPARTIR MILLONCEJOS ENTRE LOS FRATRES"?
Un Abrazo Genio.
Un Brindis Por La PARCA GUADAÑUDA QUE ES LA MÁS "IGUALITARIA Y JUSTICIERA ESENCIA".
Y
¡¡RIAU RIAU!!

Agustin dijo...

Una realista vision de lo que hoy es nuestra borreguil sociedad,un saludo,

Herep dijo...

Los males que nos acechan son muchos, Don Javier. Por doquier, la famosa pregunta de "¿Seguridad o Libertad?" se repite y la respuesta, muy a pesar nuestro, cada día es más contraria a los intereses de la personas, y más favorable a los que responden al nombre de Casta.
Triste destino... pero, como dice el refrán, no hay mal que cien años dure.

Un saludo y que tenga un buen fin de semana.

Herep dijo...

Primero te sablean, Old. Después, cuando la Justicia europea (?) te dice que estás saqueando al pueblo, agachan la cabeza... para acabar diciendo que, de devolver lo robado, nada de nada.
Entonces es cuando salen los mamporreros del saqueo... toda la chusma que vive de las ayudas estatales, por mínimas que sean, a manifestarse por las consecuencias de la sentencia, y no por la ilegalidad del robo.
Mentalidad de sirvientes, amigo mío. Mentalidad del Antiguo Régimen, pero con televisión por cable para que se pueda ver el fútbol sin complicación alguna.
Lo que comentas de Adolfo no me extraña nada, vista la mordida que, por cada litro de carburante, nos endiña el Gobierno... y lo de las facturas guardadas por los currantes de a pie, una broma pesada. Como siempre, el pastel se lo reparten los mismos, camarada.

Pero espero que, pronto, Asmodeo eche alguna especia que les provoque una colitis aguda... de esas que te dejan seco, seco, seco.

Un abrazo, Old, un brindis y que tenga buen fin de semana.
¡Riau!¡Riau!

Herep dijo...

Esto, Agustín... este proceso, ya lo hemos visto antes. Ningún mérito tengo yo, amigo... sólo juntar cuatro letras para aquello que todavía gustan de leer.
Y pensar, claro.

Un abrazo desde este rincón del planeta, campeón. Buen fin de semana.