Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

24 oct. 2013

Rabia que cae, en forma de lluvia

Voy tarde, lo sé. Han pasado un par de días, un porrón de minutos, sacos de segundos...

... incluso ha llovido...

... pero quería dar un poco de tiempo al Servicio de Inteligencia de El Ejército de los 12 Monos, aguardar pacientemente por si salía a la luz alguna información exclusiva, aparecía una nueva garganta profunda, se desvelaba la existencia de actas secretas... algo... cualquier cosa que pudiera templar nuestros ánimos, calmar las aguas, entender qué pasa, por qué sucede... qué coño he hecho para merecerme esto...

Pero no. Nada. Silencio. Agua que cae fría... helada, como la de la famosa jarra.

Han derogado la Doctrina Parot y sigo perdido, contemplando el esperpento, hipnotizado por el tintineo que cantan las gotas contra el cristal del ventanal de la urna hermética en la que vivo, alejado del virus mundano que campa a sus anchas por las calles de este país que antaño era conocido como España.

Sigo sin entender...

... o lo entiendo demasiado bien.

Así, a grandes rasgos... como el pintor abstracto ante el lienzo en blanco... dando brochazos sueltos, voy a explicar que me transmite esta melodía acuosa... dejando divagar mi mollera, nublándoseme la razón en medio de la ensoñación y la ira.

Existía un Reino llamado España, joven, ilusionado, entregado, que iniciaba un nuevo camino después de haber dejado atrás una Guerra Civil. Lo capitaneaba un General, de apellido Franco, con mano dura, pero justa; autoritaria, pero no totalitaria, donde el ciudadano vivía sin mayores complicaciones y las familias y negocios iban escalando peldaño a pesar del rencor con el que les miraba desde el resto de Europa... perdón, desde el resto de "Uropa", ese ente corrompido y corrosivo, repleto de ratas burocráticas, en el que se había sembrado, y crecía rápidamente, el cardo del Estado Supranacional, usurpador de soberanías, Historia y tradiciones milenarias de las diversas naciones europeas, por medio de una serie de pactos y ayudas económicas acaecidas tras la II Guerra Mundial, de la que el General Franco salvó a España, amén de mantener cierta independencia ya que él, nosotros, no le debíamos ningún favor a las potencias vencedoras, aka aliados.

Los españoles fueron prosperando, reduciéndose los márgenes estructurales con el resto de los países de Europa, hasta que... ley de vida... el General se puso enfermo. Su segundo de abordo, Almirante Carrero Blanco, estaba designado para sucederle pero, una mañana, voló. Una bomba hizo que su coche saltara cien metros o más, atribuyéndose la acción a la ETA, un grupo independentista vasco que, bomba a bomba, pretendía alcanzar desde hacía varios años atrás, su objetivo: la Nación Vasca, con Navarra y un pedazo de Francia inclusive, donde eran tratados como "colegas antifascistas", con entrevistas en horario de máxima audiencia, palacetes para las reuniones clandestinas y pases gratuitos al Louvre parisino.

Las malas lenguas dicen que los USA, relegados a un segundo plano por el General Franco, participaron logísticamente en el atentado para finiquitar el continuismo del Régimen y "democratizar" el país, que para eso, en esta materia, los yanquis son expertos.

Con un trancazo de aúpa, al General Franco no le quedó más alternativa que dejar las riendas del país al otro... a Don Juan Carlos de Borbón... príncipe que fue Rey. Habiendo jurado los principios del Movimiento, la cosa no podía torcerse demasiado, ¿no? pensaría el General en su lecho de muerte... pero no había expirado el General que ya estaba el "primo hermano" del tataranieto de Fernando VII, el Felón I, expropiando el Sahara en la famosa Marcha Verde.

¿Hizo algo, el Rey? Psssss... silencio... callad. Oíd cómo llueve... y quietos, no vaya a enfadarse el hermano mayor norteamericano ahora que somos aliados preferentes, con bases y OTAN, de entrada, no... o sí... o pasapalabra.

Status Quo. Status Quo.

El Borbón, campechano él y acostumbrado a la buena vida ajena a toda preocupación o decisión trascendental, bien muerto el General, agarró los principios del Movimiento y se los pasó por el forro de los cojones, corona inclusive, donde aún siguen. Se reunió con los diputados de Cortes Franquistas, bailaron el cha-cha-chá e iniciaron el proceso conocido como Transición, que debía traer la Democracia a España.

"Democratizar"... ¿Os suena?

Dicho y hecho. En menos que canta un gallo se legalizaron todos los partidos políticos que tras la Guerra Civil habían sido proscritos por incitadores, y causantes, de los tres años de Cruzada, componiéndose canciones para el recuerdo, como el "Libertad, libertad, sin ira, libertad"... como si la libertad la hubiesen inventado ellos, cantantes de poca monta. Comunistas, anarquistas, nacionalistas, separatistas, socialistas marxistas... todos fueron recibidos con los brazos abiertos, previa escenificación teatral, pues antes debieron renegar de varios puntos programáticos... famosa rotura de carnes del PCE o aceptación de la enseña nacional... que el tiempo ha demostrado más falsa que Judas Iscariote.

En otro abrir y cerrar de ojos, los que hasta hacía poco habían prosperado a las faldas del General, se convirtieron en los máximos luchadores contra el Régimen, regalando al ciudadano una nueva Constitución, abierta, progresista, futurista y social.

Sobretodo social.

Sucialismo, y/o Muerte.

De camisa nueva, los parlamentarios de antaño, pasaron a chaqueta vieja. Los mismos perros... ratas muchos de ellos... pero con distinto collar.

Después de una guerra perdida, una oportunidad desperdiciada, un sueño roto... la utopía estaba ahí de nuevo, al alcance de la mano. La ruptura de España, de su significación histórica y espiritual... cuna de Europa, martillo de herejes, espada de Trento... ¡Qué perita en dulce para la sempiterna masonería, Monos, tan arraigada ella en los Gomierdos españoles desde tiempos contemporáneos! ¡Qué golosina para los miserables del "Otro Mundo es Posible"... o N.O.M!

Pero... mmm... se necesita algo, una bisagra, un torpedo que rompa la tranquilidad de la superficie marina... ¿Qué podría ser? Veamos... ¡Hombre, pero si tenemos a la ETA!... y así, de esta guisa, la ETA que había estado luchando contra el Franquismo amparada por la vecina Francia y las demás potencias aliadas, pasó a ser el ente que, bombazo va, bombazo viene, iba a marcar la política española hasta llegar al objetivo final, yendo y viniendo desde sus paraísos "uropeos" donde, por lo visto, no habían asimilado que la "dictablanda" había acabado, y la "democracia", empezado.

¡Oh, cómo nos quieren los joputas "uropeos"! ¡Oh!

Llegada la democracia, la ETA inauguró los "años de plomo", con asesinatos diarios y entierros celebrados a regañadientes en el corral de la iglesia por curas afines al tiro en la nuca. Militares, Guardia Civil, policías, jueces, políticos, periodistas, civiles...niños... gente que compraba... gente que pasaba... gente que dormía en un aeropuerto... Casi 1.000 muertos en cinco décadas.

¡Cinco décadas! ¿Conocéis país serio que aguante la lacra terrorista durante cinco décadas? No, ¿verdad? Pues tirad del hilo, tirad. Veréis quién recogía las nueces.

Estatutos de autonomía, descentralización, estatificación de la sociedad, inculcación del principio de seguridad antes que el de la libertad, dependencia, neolengua, bazofia educativa, aniquilación del estamento militar, orgullo y honra de España... desnaturalización de la vida pública... radicalización progresista post-Muro de Berlín... racismo cultural y sanguíneo...

Pero un día llegó un personaje con el que nadie contaba... un héroe de cuento... que se plantó un poquito, no mucho, y les puso las cosas difíciles a los enemigos de España. Aprobando leyes y primando la acción policial, acorraló a la puta banda de mafiosos y a sus aliados políticos de todos los colores. Henchido de satisfacción, se atrevió a copar los primeros puestos del panorama mundial, posando los pies sobre despachos ovales... y exacerbando los ánimos de aquellos hijos de Satán que, desde la sombra, llevan tanto tiempo moviendo hilos y comprando voluntades.

Otro bombazo acabó con el sueño.

Otros bombazos mataron a 192 personas un 11 de Marzo de 2004.

¿Quién fue? Nadie sabe. ¿Quién no fue? Los que fueron sentenciados no, seguro. Más bien todo lo contrario, aquellos no eran más que pobres diablos que se ganaban la vida postureando hachís por cuatro perras mal contadas.

De lo que sí estoy convencido es que la ETA lo sabía. Como sucediera antaño, con el vuelo del Almirante, el gallo del corral no puede ser obviado ante un trabajo que se inmiscuye en su campo profesional. Participara o no, estaba al tanto. Semanas antes había sido detectada y detenida una furgoneta-bomba con matrícula etarra rumbo a una de las estaciones de tren que fueron atacadas aquel 11-M.

Nosotros, Monos, no creemos en las casualidades, sino en las causalidades.

El bombazo, amén de matar a 192 españoles y herir a varios miles de compatriotas, tuvo otro efecto secundario menos estudiado y publicitado: el acobardamiento... la derrota... el asco absoluto... el por qué de todo... la vergüenza que corroe las entrañas y por la que nos arrancaríamos la piel a tiras... y es que el pueblo español, el ciudadano español, se cagó de miedo, arrodillándose ante el terror... ante el terrorismo... ante el crimen.

El Presidente del Gobierno que resultó victorioso de aquel bombazo electoral, socialista-progresista-traidor-utopista-funambulista todo él, desanduvo todo el camino andado por el aprendiz de héroe anterior, re-escribiendo la Historia como un Gran Hermano cualquiera, disfrazando a las víctimas de verdugos y a los verdugos de víctimas... y la ETA, esa banda criminal, pasó a estar formada por "hombres de Paz" cuya presencia dignificaría el Congreso "democrático" del Reino de España. A diferencia de los miembros de la bancada de enfrente, fascistas fascinerosos, con los cachorros etarras bien podía uno irse a tomar un café tras comer cochinillo al horno o reunirse en Perpiñán como hiciera Carod-Rovira... secesionista catalán... para consensuar los varios puntos de acción conjunta.

Siguiendo la "hoja de ruta" marcada por quienes quieren la destrucción de España, se entablaron negociaciones, se firmaron compromisos, se redactaron actas que todo el mundo se empeña en no creer... se soltaron terroristas, se conmutaron penas, se regalaron títulos universitarios a los asesinos, se pagaron viajes a los familiares, se crearon asociaciones benéficas que buscarán casa y curro a las ratas...

... y se les sirvió la victoria en bandeja de plata.

Hace unos días llegó Mariano Rajoy Brey, el Iluminado, a la Moncloa. Como buen ejemplo de la derechona-centrista de mierda, le ha faltado tiempo para plegarse a las directrices de la ETA y los demás miserables que le bailan el agua a los gudaris antifascistas.

El Tribunal de Estrasburgo de los Derechos Humanos, compuesto por tipos que fueron paridos en Naciones alejadas varios años luz del problema español, dictaminaron a favor de la propuesta del representante de nuestro Gobierno de parásitos chupópteros, López Guerra, puesto ahí por ZP, el Felón II... y mantenido por Rajoy, el Iluminado... por la que se pedía la abolición de la Doctrina Parot.

Culparlos a ellos es la excusa del mal perdedor... y España está repleta de malos perdedores. Fracasados que miramos para otro lado cuando nos cruzamos con Bolinaga en la taberna, o con algún perro que ladra contra nuestra Patria en la cola del supermercado... o bajamos la mirada ante el menchevique Arturo, empeñado en desmembrar la Nación alentado por la desidia de la otrora eléctrica Audiencia Nacional.

Hoy llueve sobre el Cuartel General. Son gotas saladas, las que caen... pero no os podría asegurar si son de tristeza o de rabia. Rabia por lo que se fue y costará tanto recuperar. Rabia por quienes son enemigos y hoy, mientras llueve, ríen. Rabia por los que confiando en el Régimen que parió la Transición, se han quedado con fotos en blanco y negro sobre el pecho, compuestos y con los familiares criando malvas bajo tierra.

Rabia por el engañabobos de la Dignidad, la Memoria y la Justicia.

Como diría uno de los nuestros, "quien quiera honra, que la gane primero"... y quien quiera Justicia, que agarre una 9mm parabellum.

Ella nunca falla.

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Los muertos y tullidos por España... ¡Presentes!


8 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

Así, tal cual lo cuentas, ha sucedido todo en menos de 40 años.
Asco de país con gentuza presidiaria gobernando y con gobernados miserables y cobardes.

Geppetto dijo...

Magnifica cronica
Realmente buena
La sensacion de asco putrefacto que queda tras su lectura da una idea de lo acertado que es tu escrito.
Lo malo es que el final se vislumbra con mas mierda aun que toda la historia de la "transicion y democracia juntas"
Saludos y un aplauso
http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es/

Old Nick dijo...

EXcelente ComoTodo LO Que Escribes Querido HEREP-
Esperemos Que Un Día La RABIA SEA UN DILUVIO INCONTENIBLE Y ARRAMBLE CON TODA ESA GENTUZA ASESINA Y TRAIDORA Y CÓMPLICE...
¡MALDITOS TODOS Y QUE SE LOS LLEVE EL ASMODEO!
UN ABRAZO, GENIO.
¡GRACIAS POR INCLUIR EL LEMA DE MI PADRE Y MÍO, CAMARADA!
UN BRINDIS POR LA JUSTICIA VERDADERA Y TODA ESA GENTUZA FUERA!
Y
¡¡RIAU RIAU!!

Agustin dijo...

Una vez mas me pregunto, de donde saca tanto ingenio para escribir,estos magnificos articulos.Me tienes que dar la formula Maestro,un abrazo,

Herep dijo...

Un país en plena decadencia, Javier. Pero este posicionamiento no saldrá gratis, tenlo por seguro.
Todos los que hoy se las dan de despistados, acabarán encontrándose el problema llamando a las puertas de sus casas.

Al tiempo.

Herep dijo...

De aquellos barros, Geppetto...
A los españolitos se les vendió la panacea de la democracia, desprestigiándose lo que se tenía por aquella época.
Ahora no tenemos ni lo despreciado, ni lo soñado, sino esto... mitad vergüenza, mitad asco... todo ruina y decadencia.

Un saludo.

Herep dijo...

Tendrá que ser un diluvio como no puede imaginarse la Biblia, Old. Así de enquistada está la podredumbre en toda nuestro arco político... y tanto o más en la sociedad nuestra, donde todos preferimos mirar para otro lado antes que encontrarnos, cara a cara, con el horror.
Pero en la vida nada sale gratis, amigo, y la cobardía, menos.
Ya nos encontraremos los frutos, ya.
Espero que llegado el momento, por lo menos tengamos bien cargadas las escopetas y bien decidido el ánimo.

Un saludo, un brindis por la Justicia Verdadera, y un fuerte ¡Riau!¡Riau!

Herep dijo...

Este, Agustín, lo saqué de las tripas, concretamente.

Un abrazo, neozelandés.