Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

8 ago. 2012

El cielo es Blanco y Azul


 
Hoy, 8 de Agosto de 2012, hace 3 años que murió Dani Jarque.
De todos los años de mi vida, tan sólo recuerdo tres o cuatro momentos de tristeza. Alguna muerte, algún desengaño… y el día en que, mientras conducía camino del Cuartel General, escuché la noticia de la muerte de Dani por la radio.
Nacido en 1983, el eterno capitán del R.D.E. Español de Barcelona, finó con apenas 26 años cumplidos. En una habitación de un hotel italiano, la Negra Parca fue a visitarlo ofreciéndole un plan que no pudo rechazar. Los dos, juntos y agarrados de la mano, salieron a quemar la noche… la oscura noche… sin miedo alguno.

El eterno capitán jamás fue un hombre anuncio. Muchos de vosotros, al mirar la fotografía que encabeza esta entrada… triste entrada… no reconoceréis quién se esconde tras esa media melena y esa barba de tres días, tan de moda hoy en día. Normal. Dani no protagonizó multimillonarios anuncios de Nike o Adidas… ni se le vio vendiendo planes de pensiones, natillas descremadas o caro perfume francés. Sus entrevistas, pocas, no se emitían en horario de máxima audiencia y su sudor, abundante, no fue motivo de discusión en añejas tertulias deportivas de medianoche.

Dani no tenía plaza en el tren de los multimillonarios.
Su lugar… su casa… estaba un poco más atrás, en clase turista… donde viajan “los otros”. Esos a los que nadie se molesta en conocer, pero que viajan igual que todos nosotros en este tren de Alta Velocidad que es, al fin y al cabo, la vida del hombre.

Y, pese a todo, Dani siempre viajó luciendo una enorme sonrisa.
Una sonrisa como la que nos deslumbró el día en que ganó para su afición una Copa del Rey, allá por el 2006. Una Copa que se alzó al viento entre vítores y orgullo españolista. Azul y blanco. El rojo… la camiseta de la Selección Española, también cató su sonrisa… y la afición, joven y llena de fuerza gritando desde la Corva Jove, también celebró ese gol histórico marcado por nuestro eterno capitán. El R.C.D. Español, esa anomalía plebeya en la tierra de los patricios, veía como uno de sus hijos pródigos se enfundaba la roja y gualda.

Todavía no lucía la estrella bordada en el pecho, pero esa carencia quedaba suplida por obra y gracia de tu estrella, Dani.
Los periquitos, como bien sabemos todos, estamos acostumbrados a perder. Las ilusiones del amanecer se tornan lamentos al caer la noche. Nuestros pasos, cargados de sentimiento, son siempre zancadilleados a base de Poder, Dinero y Construcción Nacional, alias F.C. Barcelona. Por eso, cuando me cruzo con algún niño luciendo orgulloso la camiseta que tú defendiste, no puedo más que alegrarme, cerrar los ojos para recordar tu sonrisa, y darte las gracias.

A ese tren millonario… a ese vagón de lujo y hedonismo… todos quieren subir, Dani. Todos apuestan al caballo vencedor, amigo mío… y eso, esa anomalía que tu nos mostraste durante tus escasos años de vida, es tu legado para con nosotros.
Humildad, Trabajo y Orgullo.

Ese es el sentimiento que se respira en la grada perica. ¿El fracaso? No es más que otra oportunidad para ponerse en pie y volver a sonreírle a la Vida y a la Muerte.

Como tú hiciste, Capitán.

Los pericos, Dani, estamos acostumbrados a perder… pero nadie nos había preparado para perderte a ti.


De nuevo, nos diste otra lección.


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Valga esta entrada, corta y sentida, para agradecer a Andrés Iniesta… ese genio… el que, trazando un guión épico en una batalla histórica, inmortalizara, ante todo el Mundo, la figura de nuestro eterno Capitán.

10 comentarios:

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

Emotiva entrada, amigo Herep, que he leído con gran satisfacción, por algo que no puedes ni imaginar. Si hoy nos conocemos, en este océano de Internet, es porque un perico amigo mío, aquí en Madrid, se empeñó en que abriera un blog. ¡Buena gente los pericos!
Un cordial abrazo.

Candela dijo...

No soy futbolera Herep, pero ya imagino...

Entrañable tu entrada.

Agustin dijo...

Como siempre la muerte en algunos casos se lleva a los mejores.un saludo.

Old Nick dijo...

Querido Herep. Aunqiue Nunca He Sido Futbolero, Me Uno A Tí En Un Brindis Por El Hombre.
Que Unos Esquilen y Otros Carden.
Mientras Haya Capullos Vocingleros e Idiotas, Los Verdaderos Héroes, Estarán Siempre Desplazados y Luchando SOLOS, Por Sus Ideales y por Su Trabajo Bien Hecho.
¡Brindo Por los Héores Callados y Activos!
Un Abrazo.
y
¡¡RIAU RIAU!!

Herep dijo...

Gracias, Tío Chinto.
Como bien sabrás, en todos sitios hay gente buena y gente mala. Incluso en el R.C.D. Español... aunque tienes razón, aquí predominamos los buenos.

Un abrazo, artista.

Herep dijo...

Lo sé, Candela.
Yo tampoco soy muy futbolero, pero esta entrada tenía que hacerla.
Me la debía a mi mismo.

Un abrazo.

Herep dijo...

La Muerte se nos lleva a todos, amigo Agustín, pero algunos han sembrado tan buenos recuerdos que siempre permanecen junto a nosotros.
Esos son los mejores.

Un abrazo, neozelandés.

Herep dijo...

Brindo por ellos, querido Old.
Son brindis sordos, pero cargados de significado. Nada comparable con los actos vacíos de tantos y tantos.

Un abrazo, y alzo la copa por todos esos héroes en la sombra.
Ellos son los únicos.

¡Riau!¡Riau!

tomae dijo...

En mi época universitaria viví enfrente del antiguo estadio de Sarrià, después marché de nuevo a Tarragona y sabrás que ahora vivo en LLeida... no soy ni muy futbolero y no me preguntes alineaciones pero le tengo un enorme cariño al Español y conservo con orgullo la militancia desde su fundación en la Penya Españolista Antoni Fabregas de Tarragona....

¡¡¡Vivan los pericos!!!

Herep dijo...

¡Que vivan, tomae!

Todavía recuerdo el último partido que ví en Sarriá, siendo un mocoso.
Cuando salía por la puerta, recuerdo que me dije a mi mismo que jamás iba a ir a Montjuic a ver cómo el RCD Español quedaba relegado a un "molesto inquilino".

Lo cumplí. Y ahora, en Cornellá, he vuelto a disfrutar de un partido.

Un abrazo.