Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

7 nov. 2017

Honra sin barcos


Crepita el fuego.
Es la primera noche de frío, pero no va a ser la noche que habías planeado durante la clase de Pol, cuarto de filología, el viernes, hará un par de días. La ropa, las botas de senderismo, el vino... y, por fin, a sabiendas del pronóstico meteorológico predicho por la aplicación del móvil, el frío... y con él, el fuego encendido, su candor, los dos solos, ella y tú sobre la alfombra de la cabaña... el amor, el amor...
Iluso, te maldices en tu interior. Es triste la vida y muy raro el mundo.
Te lías un pitillo pensando qué ha salido mal. Se os veía felices mientras ascendíais al mirador del calvario. Repasas las fotos... sí, Penny está sonriendo. Aún parece que resuena la risa que la ha acompañado durante toda la cena. Las cigalitas le gustan, y habéis dado buena cuenta de las dos botellas de rioja.
Quizá ha sido eso. In vino veritas. Te has confiado, comandante en jefe. Mencionarías aquella anécdota que a cierta gente le parece ofensiva o algún desliz involuntario transformaría el deseo que creíste ver en sus ojos en un inoportuno recuerdo culpable de un viejo amor aún presente Fuere como fuere, su huida te ha dejado abandonado en una cabaña de un camping desierto.
La aplicación estaba en lo cierto. Hace frío. Hay fuego, tú estás solo y la ceniza cae lentamente al suelo.
Ha sido algo de la facultad. Algo de la puta escuela y su mierda de sistema educativo. Ella va para profesora. Claro. No se puede mencionar el comecocos al que someten a los pobres infelices de hoy -futura juventud nacionalista mañana. ¿Cómo? ¿No sabes que los índices monoxidorrubéicos indican que todos salen de licenciados para arriba? ¿No ves las elites saliendo como churros de nuestras facultades? Con la lengua suelta, responder enumerando el fraude de las inspecciones, la infestación de la ideología racialista en los claustros de profesores y en las asociaciones de padres o la tiranía de los sindicatos marxistas de alumnos ha sido una metedura de pata.
Lo uno ha llevado a lo otro. Ahora lo ves claro, lo revives...
... porque nosotros somos tal y vosotros sois pascual; el mundo nos mira con asombro, admirados de un pueblo milenario y que patatín patatán patatín patatán. ¿Tú no serán un fascista, verdad? Un palurdo de esos que dicen que la ley está por encima del pueblo y que esta no puede ser cambiada a su voluntad, un tipo de los que enviaría a que aporrearan a la familia pacífica, a los niños, a los ancianos, a la decencia, a la democracia y blablablabla... 
Recuerda, mañana, cuando levantes el campamento rumbo al Cuartel General, apuntar el nombre del vino. Es bueno. Tanto que, puestos a decir verdades, su embrujo ha hecho saltar por los aires los mecanismos ancestrales de contención, mandando a la mierda la corrección política, esa amabilidad tuya que tanto encandila a los locos y la paciencia por satisfacer el ardiente deseo que tenías de revolcarte arriba y abajo con esa rubia pechugona que te ha estado quitando el sueño hasta... hasta... hasta ayer, sí, cuando de forma cruel hiciste trizas la muñida superioridad intelectual y moral de la que presumía. Inocente, sabes inútil razonar con un beato del nacionalismo, un feligrés del odio iniciático, un racimo del que cuelgan uvas de ira y soberbia y envidia y miedo.
Cifras, hechos históricos, realidad frente a ficción, razón come sentimiento.
Cerró dando un portazo.
Lías otro piti... al cerrar, crees, ha mencionado a Franco... y se te escapa la risa.
El fuego crepita, afuera soplan los primeros fríos del otoño, y estás solo.
Más vale honra sin barcos, piensas, y duermes.
Mañana será otro día, y otra Penny.


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