Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

22 dic. 2016

Supersimio


La última cosa que yo pretendería sería mejorar a los hombres. Friedrich Nietzsche



No estaba seguro el otro día al ponerme a escribir -la actualidad hizo lo suyo viniendo montada en un camión-, pero una rápida comprobación en la agenda ha confirmado las sospechas. Sabed que, marido atolondrado, me volví a saltar el aniversario de nuestro pelotón del ocaso, mis monos, pero valgan estas letras para resarcir el olvido.
Seis años.
Han pasado seis años, y el futuro sigue siendo historia.
Redios, qué hiriente claridad...
Podría enumerar las historias escritas, los barrigazos en las maniobras, las balas de fogueo y un par o tres de veladas en las que cantábamos canciones y bebimos cerveza alrededor de un bidón en llamas. Contagiaros el entusiasmo que sentimos charlando en la Sala X de nuestra vecino estoicismo y sus fulanas, resignación piernas largas y morritos sumisión. Podría hacer que rierais con aquella historia del cajero que escupía billetes morados; que le vacilarais a la Negra Parca, siempre presente... que la próxima tormenta arrastre, con la furia de un torrente de resignación de enamorado despechado, hasta el último chimpancé vivo en la faz del terruño terráqueo. Mostrar la contradicción del mundo raro, desnudar y vestir y vestir y desnudar mil veces al maldito rey desnudo, tomar un ácido, beber de las fuentes del oráculo cuántico sito en un punto indeterminado de la tercera universal, secaros la masa gris descifrando la piedra roseta de los jeroglíficos cincelados en el templo del gran arquitecto.
Acercaros a la locura... esta tan nuestra, apenas somos un puñado.
Encerraros entre las cuatro paredes del manicomio.
Sin embargo, no haré nada de eso. Me liaré un pitillo, le daré fuego y daré un paseo dándole vueltas a la sintomatología de la cruda enfermedad que me impide  ver la farsa de la que se alimenta la mancha humana. Pasito a pasito, me voy a subir a la montaña que se ve desde la ventana de mi celda, y allí paceré todas las vidas que dios me de hasta descifrar la duda absoluta que me atosiga desde que conocí al homo modernus: palabra de tres letras para agua que corre.
Seis años, monos.
La llegada del supersimio está al caer.

4 comentarios:

Javier Tellagorri dijo...

ENHORABUENA por los cinco años. Y que se prolonguen otros 25 más.

Maribeluca dijo...

Pues felicidades por ello y por estas fiestas tan entrañables ;)

Herep dijo...

Don Javier... me equivoqué: no son cinco años, sino seis.
Ya no sabe uno dónde tiene la cabeza.
Un abrazo, y gracias.

Herep dijo...

Gracias, Maribeluca. Te deseo que pases unas felices fiestas.
Un abrazo.