Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

15 sept. 2016

El ser tumbado


Escribir de noche -pensó Oblómov-. ¿Cuándo dormirá? Seguro que gana más de cinco mil al año. ¡Eso sí que está bien! Pero escribir todo el tiempo, derrochar el alma, el pensamiento en menudencias, cambiar convicciones, comercial con la inteligencia, la imaginación, violentar la propia naturaleza, sufrir la inquietud, la indignación, no conocer el reposo y estar siempre en movimiento... Y escribir, escribir siempre, ser como una rueda, una máquina; escribir mañana y pasado mañana, en días de fiesta, e verano, escribir constantemente. ¿cuándo podrá detenerse y descansar? ¡Qué desgraciado!

---
Eclipsada por la reina del misterio, poco queda, en esta fecha señalada, para el recuerdo de Iván Goncharov, si tal cosa es posible entre los miembros de esta generación sobradamente preparada que nos regalaron los tiempos modernos. Nada de una vida, menos de sus obras, pero el desconocimiento de Oblómov no conlleva el que no hayan escuchado hablar de él en alguna ocasión... cerca, cerca...
... pues todos conocemos, aunque sea de vista u oídas, a ese hombre hastiado, superfluo, de vuelta y media ante los problemas y las vicisitudes diarias... mamandurrias de cuando parece que llueve... y que, tumbado en su poltrona de aristocrática desidia, contempla cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte, tan callando.
---
La Sala X, para Agatha

2 comentarios:

El desencanto dijo...

La Providencia nos ha mandado a un hombre irrepetible, lástima que no lo sepamos apreciar. Quizá la Historia lo ponga en el lugar que merece pero nosotros ya no estaremos para reconocer nuestro erro y nuestra incomprensión.

Herep dijo...

Tiene usted razón, desencanto.
Dicen que no está hecha la miel para la boca del asno. Debe ser duro ser un gran estadista y que no haya nadie con la suficiente capacidad cognitiva como para apreciar tales cualidades.
Un saludo, y bienvenido.