Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

27 may. 2016

Declarado nulo


Albert Rivera ha viajado a Venezuela.
Lo anunció, y días después aparecía en el país, rodeado de gente, en melé, costumbre habitual allí donde los países se mecen entre masas temblorosas. Unas, ofendidas. Las otras, esperanzadas. Escoltas, amigos, miradas nerviosas, oficialidad opresora, equilibrios al filo de la navaja en una Nación que se derrumba.
Anduvo Rivera con esposas de presos políticos, habló en la cámara grande, dijo algo de la defensa de los derechos que crecen en los árboles, arremetió contra la larga sombra del fantasma y, tras cuatro abrazos loables de despedida, volvió a España, satisfecho.
Es para estarlo.
Inmediatamente después, el gobierno se pone en marcha, convoca el CNS. Todo arde, la pólvora estalla, Venezuela entra a escena. Un embajador que despega, una subcomisión que se designa y la pesadilla sufrida por los venezolanos durante las últimas décadas se designada cuadrilátero donde ha de celebrarse el combate entre el susto o la muerte: fantasma chavista en la esquina roja vs. vampiro a la búlgara en el centro de la nada.
Una velada soñada, noche de miedo, nosotros o el caos.
En España, pero, las masas humanas no están tan apelotonadas como el el paraíso del socialismo real, constata Ribera nada más poner un pie fuera del aeropuerto. Las colas están lejos, el otro mundo todavía es posible, siguen buscándose antihéroes modernos para capitanear el asalto a los cielos y la mentira campa a sus anchas, anárquica. Los españoles perduran su sueño, no quieren despertar... y menos hablando a media voz, buscando sinónimos a las miserias de la realidad futura. Eufemismos para violación, corrupción, asesinato, infamia... Socialismo, y Muerte. Sin ellos, buenas intenciones desmerecen, meras palabras flotando en el aire caliente del incendio.
La satisfacción se transforma rápido en desencanto, el tábano de la suspicacia que ronronea el deseo escribe la palabra memo con humo en el cielo. Quizá sea un títere de paja contra quien ensayaron los golpes, movido de acá para allá para llamar la atención de la mancha humana. Resignación sería aceptar el papel de actor secundario que te asignaron en la ópera bufa de la recarga del sistema, hablar sin creer en nada como hacen los falsos profetas del templo, participar de las logias de palacio, traje corbata y máscara. 
La vida del político europeo tipo.
Se anuncia el primer asalto y quienes no tienen billete para el espectáculo viven el silencio del solitario, siempre dudando, demasiado críticos para disfrutar de tanto amaño.

2 comentarios:

Agustin dijo...

El circo electoral ya comenzo en Venezuela.El lider de Ciudadano parte con una minima ventaja.Lo dicho pasen y vean a los grandes ilusionistas en accion,saludos,

Herep dijo...

El líder de Ciudadanos va a recibir por todos lados. Su incecisión y falta de claridad va a jugar en su contra, y mucho más prediciendo la campaña miserable que se nos viene encima, donde no se ha de hablar de programa, sino de lo bien (o mal) que le queda la camisa al lindo presidente-anuncio.