Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

28 oct. 2015

Reclamos


¿Quién soy, Gamelin?
Sois nuestro rey, señor
¿Tú tienes fe en tu rey?
Vuestros hombres, mi señor, os seguirán a cualquier final.
Cualquier final...
¿Qué ha sido del jinete y su caballo?
¿Qué del cuerno y su reclamo?
Han pasado como lluvia en las montañas, como viento en la pradera. Los días se apagan en el oeste, tras las colinas, sumidos en la sombra.
¿Cómo hemos llegado a esto?

No hace falta ser rey para hacerse estas preguntas, Monos. No es necesario tener sesudos estudios, una portentosa labia o cien millones de amigos en las redes sociales. Conozco a muchos que, esta misma tarde, se contemplan frente al espejo descubriéndose más viejos y arrugados, oscurecidas las incipientes bolsas bajo los ojos, un par de canas, y son incapaces de reconocer al bípedo que les sostiene la mirada, temerosos, angustiados.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? 
¿Qué fue del señorío, el valor y la honra?
¿Dónde quedaron las hermosas palabras y la fecunda tierra de nuestros antepasados?
¿Quién soy, Gamelin?
Cobardes redomados, tenemos suerte que frente a nosotros tan solo hay un reflejo, una proyección de nuestra miseria, una imagen incapaz de corrernos a gorrazos o escupirnos en pleno rostro.
No descubriré ningún misterio. Todos sabíamos qué iba a suceder, cómo los hechos consumados iban a impregnar la árida tierra de la desidia y la apatía en la que se convirtió la vieja piel de toro resecada.
No hacían falta muchas luces para atisbar las tres próximas paradas del particular via crucis español.
Uno huele a Resistencia, otro a Salvación y el postrero, de aroma a Refundación.
A cada cual le pertoca elegir hasta dónde ha de llegar.
Será una suerte reencontrarnos en el último paso, al final de todas las cosas.

Estemos dispuestos, entonces, para cualquier final.
Cualquier final...

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