Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

6 oct. 2015

Funeral



Ya han pasado muchos años, amigo mío... una eternidad desde que te marchaste rumbo al Sol poniente siguiendo la ruta del rojo atardecer que toda sombra estira en un fútil intento por postergar las tristes despedidas.
No volviste el rostro.
No llegué a ver si las lágrimas surcaban tus mejillas.
Las mías estaban bañadas, lo reconozco; lo sabes bien, y quizá por eso tu ademán impasible.
Te marchaste y me dejaste abandonado como un perro.
Miro el cuenco en el que comías solomillo. cuento uno a uno los pelos que dejaste en el sillón, husmeo tus perfumes en todos los rincones, en todas y cada una de las farola del parque donde solíamos pasear... ululo las noches de luna llena borracho de melancolía...
¿Por qué te marchaste dejándome empantanado en tan perra vida, can Rantamplán?
... tan perra que vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero que muero porque no muero.

2 comentarios:

José Luis de Valero dijo...

A lo largo de mi vida a mí ya me abandonaron tres y sé lo solo que se queda uno tras cada partida. En estos últimos doce años comparto amistad y compañía con mi ya viejita Chispa, una Shih Tzu tibetana que mirándola a los ojos, observo que poco a poco se va apagando su vida.
Espero, y así quiero creerlo, que cuando llegue mi hora final, podré ver a mis cuatro amigos peludos saltando y correteando alegremente en los verdes prados del Edén.

Herep dijo...

Lamento tu pérdida, José Luis... y estoy convencido de que los verás a todos cuando esta vida se acabe y empiece la otra.
Mi entrada, pero, y a pesar de mi amor por los animales, iba encaminada más a la ironía y a la comicidad que me provoca la pasión con la que, incluso con la muerte del famoso perro Excalibur, se hace demagogia y agit-prop populista.
Un abrazo.