Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

14 nov. 2012

Huelga


Ring-Ring-Ring-Ring.

Sorpresa, desconcierto, tinieblas… Nada. Tranquilo. Las 08:00h de la mañana. El despertador, que gallea. Otro día más inicia, una persiana se abre y un letargo diario se esfuma escondiéndose entre las sábanas, a la espera de su rutinaria batalla una vez acabado aquello que los primeros rayos han traído.

Mirándome en el baño contemplo como van desperezándose mis ojos mientras el discurso del periodista de la mañana va abriéndose camino a través de los oídos, convirtiendo las ondas en palabras por obra y gracia de un cerebro en fase de rearme. Agua fría, espuma de afeitado y rasurada semanal. Hoy toca ducha matutina. Es necesario estar despierto. Muy despierto.

Hoy es día de Huelga General.

Este 14 de noviembre ha sido marcado en el calendario como “día de lucha sindical ibérica”. La vecina Portugal también está en huelga… la Península toda… amén de Grecia, en huelga eterna como el Olimpo. Si no recuerdo mal, Malta y Chipre también se han apuntado al fiestorro. Quizá Italia. Una autentica, y glamurosa, alfombra roja de estrellas del séptimo arte. Todos oscarizados y fuente de envidias entre sus vecinos europeos.

Todavía suenan en mis oídos aquellas arengas de antaño: ¡España no es Grecia! … no es Portugal… no es Uganda… No. Aquí no se destruye empleo de modo acelerado y las pensiones se revalorizan quincenalmente para jolgorio de la tercera edad. Las empresas no cierran antes de abrir y el dinero se mueve alegremente, de mano en mano, entre las risas de aquellos que el cambio del tabaco… miseria… lo apuestan a las tragaperras. Los perros se atan con longanizas y en algunas cañadas, barrios residenciales del lujo y el buen gusto, las correas son gruesos cordones de puro oro.

Pero... si los nuevos ricos patrios usan mondadientes de oro, ¿de qué serán los cubiertos de los “aristócratas”? ¿De titanio? ¿De uranio? Seguro. Son más ricos. Son más ladrones. En España todo el mundo cree que el prójimo es de su condición. En base a ello actúa. Ayer escuchaba a un supuesto amigo que abogaba por “arrimarse al alcalde”… ¡deme algo!... migajas… porque todos veneran el Poder, la erótica de poseer el bastón de mando, decidir, dirigir, lucir… disfrutar pisando cuellos, si fuera menester.

Fue el mismísimo antepasado de Maquiavelo, aquel mítico Fernando el Católico, quien parió aquella idea tan española de que el fin, placentero o no, bien justifica cualquier medio.

¡Qué gran hombre, el tío Fernando!

Sus palabras todo lo pueden. Abren puertas blindadas cerradas tras cien candados. ¿La mentira? Justificada. ¿La demagogia? Justificada. ¿La manipulación? Todo controlado. Miren si llegan a justificar que, hoy, gracias a una piruleta dialéctica perfectamente diseñada, aquellos que salen a la calle son los mismos que nos han llevado a la situación actual. Ellos, con sus políticas expansivas, han sembrado el cenagal de la deuda, la miseria y la ruina.

Intervenidos interventores que se ofuscan ante la intervención foránea.

Patricios y plebeyos han saqueado las arcas de Roma y ahora, mientras ésta arde, no tienen sestercios ni para pagar la soldada de los bomberos. Nunca los tuvieron pero eso poco importó cuando las bolsas cargadas de monedas traían pocas condiciones consigo. Eran tiempos de Champions League bancarias, hipotecas subprime venidas del Imperio Tenebroso, o Mundo Ninja… adelantamientos en chicane a Francia, Alemania... ¿China?¡Sí, China también! ¡Operación Emperador en marcha!... que ahora, a pesar de las artes ilusorias de la élite intelectual siempre servil ante el dorado metal, tan mal casan con el tsunami del desahucio que nos amenaza. Ola gigantesca que, con la fuerza del granito y el hormigón antaño amasado, arrasa a miles y miles de desarrapados que ya no gozan de ayudas, despiertos del espejismo que, una mañana soleada de domingo, les permitió darse el gustazo de pilotar un Ferrari por las costas del Garraf. Barato, barato. Casi regalado, Pepe. Estos del banco se han vuelto locos.

El verano se acabó, le dijo la hormiga a la cigarra… pero ésta, fiel adoradora de la Bestia, sonríe. Esconde un as en la manga, una bala en la recámara, un ascensor directo al último piso del Ministerio de la Verdad, pues suya es la moral verdadera, progresista, igualitaria, difundida por todos los “tontos útiles” del s. XXI, incluida la MTV. El piolet de vanguardia responde al nombre de huelga… Huelga General… Huelga Política… Revolución…

… Socialismo, o Muerte.

Y las cigarras se echan a la calle para pedir el “otro Mundo es Posible”… el Nirvana… la santificación de Papá Estado, creador del Cielo y la Tierra, protector para con los suyos, benigno, injusto, arbitrario… presa de la secta. Gritan por más deudas que encadenen sus pies y las manos de sus hijos. Más propinas. Más contratos vitalicios. Más monedas perdidas en la arena de la playa. Más pan para hoy… y miseria para mañana.

El periódico on-line no secunda la jornada. Una vez leído, agarro la chaqueta y me lanzo a la calle. Un paseo, un café en una terraza abierta, un par de fotos para rememorar la fecha. Sí. Hoy sí. Ayer noche, antes de acostarme, llamé a Pascual, de Personal.

Llama a los chicos. Mañana, huelga.

Ya me he cansado de costear tanto parásito.


8 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Una narración impecable, amigo Herep ¡nunca me defraudas!
Muchass gracias y un abrazo fuerte
Asun

Maribeluca dijo...

Sí, las "potencias mundiales" de los chistes de toda la vida y ¿por qué será...? los sindicatos están muertos y no quieren enterarse, ya no cuelan y cada vez dan menos miedo. Si no se transforman en profesionales, útiles y por cuotas de afiliación, lo mejor es que desaparezcan.

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

En esta España nuestra, amigo Herep, parece ser que no se concibe una huelga general sin reparto de leña. Eso sí, los embusteros de siempre volverán a decir que los huelguistas han sido pacíficos, y los policías muy bestias.
Un cordial abrazo.

Agustin dijo...

Recien llegado de mis vacaciones.Las noticias de la huelga me da a entender que algo de exito tuvo,Yo no sere el que diga si a una regulacion de la huelga,un saludo,

Herep dijo...

Me alegro de que te gustara, Asun... y de que estén un poco más calmadas las aguas en "tu casa".

Un abrazo, tarraconense.

Herep dijo...

Pero antes de desaparecer intentarán llevar el conflicto a la calle y que este arraigue, Maribeluca.
Su estilo de vida va en ello.
Imagínate qué desgracia supondría que, a estas alturas de la vida, esos dos zopencos tuvieran que buscarse un trabajo...

Un abrazo.

Herep dijo...

La Huelga General es, ante todo, una huelga revolucionaria, Tío Chinto. Una medida para presionar al Gobierno de turno, sea del color que sea (casi siempre cuando aplica políticas de mercado).
Se revisten como actos de defensa de los derechos de los trabajadores pero, amigo mío, eso ya no se lo cree nadie.
Mucho menos cuando, en virtud de su derecho a la huelga, impiden ese que, en el fondo, nutre toda la protesta, que no es otro que el derecho a trabajar.

Pero las izquierdas son eso. Revolución pura y dura.

Un abrazo, artista.

Herep dijo...

He visto tu álbum fotográfico, Agustín. Precioso. Nosotros seguimos con lo nuestro, enfrascados en mil protestas que, mucho me temo, no nos llevarán a nada.

La Huelga General, a mi modo de ver, a menos que nada.

Un abrazo allende los mares.