Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

24 jul. 2012

Publicidad engañosa



En una de las obras maestras de la literatura española, el protagonista, un chaval de baja cuna, se encuentra en uno de los episodios de su historia con un hidalgo de los de florete afilado y mente aguda. Típico gallardo español venido a menos. De él, cuando finalizamos la lectura de la obra, tan sólo recordaremos cómo esparcía migajas por encima de su pechera para que la vecindad, tras observar sus andares de pavo real por los entoldados de la rúe, crea que va bien servido y bien comido.

El autor de la tragedia, aún siendo anónimo, seguro que conocía muy bien a sus hijos literatos. Probablemente, mientras entrevistaba al vistoso hidalgo, él… y sólo él… fue testigo del escalofriante rugido de las tripas sedientas.

Pero Monos, por mucha hambre que se tenga, lo importante es la apariencia. Como diría nuestro excelentísimo José Luís Rodríguez Zapatero*, “lo importante es la foto”.

Después, una vez acabado el fogonazo del flash, todo vuelve a la normalidad. Las tripas, dichosas ellas, vuelven a rugir como un Tarzán amateur… pero para la historia quedará el recuerdo plasmado en papel fotografía. ¡Qué bonita! ¡Qué ángulo y luminosidad!

Aquí, mientras me tuesto sobre el césped de la piscina del Cuartel General, ojeo un periódico cualquiera y mi vista se clava en la foto que aparece en la cabecera. No es muy antigua, quizá seis o siete meses, pero permanece bien presente en mi retina.

En todas las retinas de muchos ciudadanos españoles.

En ella se ven a varios hombres y mujeres posando sobre unas escalinatas. Trajes perfectamente planchados, zapatos de tacón no demasiado alto, corbatas, blusas de seda… Todos muy bien afeitados, las cejas tiradas con regla y escuadra, patillas a la medida… perfume… e idénticas sonrisas en la cara.

La foto del Gobierno de España de Mariano Rajoy**, del Partido Popular.

La foto de la esperanza, del buen rollo, de la confianza de los mercados…

Lo importante es la foto”.

Luego, como sucede desde siempre en Cataluña… y desde casi siempre en España… al poco que uno rasque sobre la instantánea, empieza a supurar pus y hedor a gangrena.

En esta sociedad alelada bajo toneladas y toneladas de márquetin, son muchos los que, al pasar ante un escaparate cualquiera, se detienen a contemplar durante horas esa hamburguesa espléndida, con la justa porción de lechuga, tomate, pepinillo… con su filete de ternera 100% garantizada… que nos muestra el cartel del restaurante de comida rápida. Luego, cuando la pecosa de turno te la sirve en bandeja retornable, compruebas que del dicho al hecho hay un largo trecho.

Te la han vuelto a pegar.

En el jardín de la política patria, la estafa está a la orden del día. La sirven con menú completo.

La vista empieza a fallarme pero, tras ajustar un poco las gafas de sol y fruncir el ceño para potenciar y centrar la mirada, analizo el posado ministerial para ver dónde está la picada de la lechuga… dónde muestra el pepino su cicatriz de e-coli… cuántos dientes de rata se camuflan en el picadillo de ternera…

… porque Monos, todas las fotos que nos venden son iguales.

Los españolitos, hará siete u ocho meses, nos amanecimos un día con dicha fotografía en las principales tiras cómicas de nuestra patria. Muy elegantes, muy orgullosos… Satisfechos de haberse conocido, los prendas. Nos agasajaban con recuerdos de un delicioso sabor de antaño, rico en ideales, en realidades de futuro, en honor soberano… pero, al clavarle los dientes, saltaron los empastes.

La hamburguesa, una vez en nuestras manos, sigue siendo la misma bazofia que siempre fue. Los ministros, aun con diferente rostro, continúan desprendiendo ese empalagoso aroma a corrupción, falsedad e infamia. El pepinillo de Defensa, muy estirado y verde, sigue picando cosa mala cada vez que nos recuerda lo “amigos” que somos de los tiranos de la Alianza de Civilizaciones; el tomate de Hacienda, sin pizca de honorabilidad alguna, mantiene ese regusto  a saqueo de las carteras ajenas; la lechuga de Fomento, inaugurando obras a medio terminar y que nadie en su sano juicio ha pedido. El pan de Exteriores, la mayonesa de Energía… siguen con ese regusto a amargor ante el desprecio internacional y la sosería de la moratoria nuclear elevada al cubo del déficit tarifario... y la carne… ¡Qué decir de la carne! Sobada, picada, trinchada… triturada la masa inocente para el deleite del crimen, el terrorismo y el tiro en la nuca, con el indispensable aliño de un envoltorio de papel moneda con membrete de Justicia, tan deseosa siempre por proteger al criminal y ahogar al justo.

Toda la foto… la hamburguesa… el Gobierno…

Todo es un engaño y una burda estafa al ciudadano soberano. Esos murales… esas fotos… esas mentiras… Siempre son las mismas. En todos los reclamos de todos los restaurantes, encontrarás el mismo cebo.


Y a mí, perdonadme, se me quitaron las ganas de comer.


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* el Felón.
** el Iluminado.

10 comentarios:

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

Así es, amigo Herep. La misma foto, el mismo marco, las mismas sonrisas. Sólo cambian los fotografiados. La misma expectación de los ciudadanos, el mismo desengaño, a los pocos meses. Parece que el tiempo se ha detenido para nosotros.
Un cordial abrazo.

Zorrete Robert dijo...

Hoy día las fotos se vuelven de color sepia en horas. Dicen que están depres, depres pero no lo suficiente según se ve. Ahora Cataluña también pide el rescate, faltaría más.
Saluditos y hasta la vuelta compi.

Candela dijo...

Un amigo hubo, una vez, de acudir urgentemente al dentista porque una de esas hamburguesas contenía lo que el "piñatero" denominó diente de roedor.

La broma le costó una muela...y el correspondiente implante.

Reinhard dijo...

La llegada de Mariano a la Moncloa me recuerda al fichaje de Prosinecki por el Madrid: enorme expectación, fiasco total. Un timo, una estafa, España año 2.012.

Herep dijo...

Lleva demasiado detenido, Tío Chinto.
Ahora estamos a la espera del golpe de gracia.
Gran ironía que éste tenga que darlo la derecha española... aunque si revisamos la Historia nos daremos cuenta de que no ha sido esta la primera vez.

Un abrazo, artista.

Herep dijo...

Todo el mundo quiere ser rescatado, Zorrete. Rescatar significa seguir como hasta la fecha.

Un abrazo y te espero pronto. Suerte, y ¡al toro!

Herep dijo...

¡Yo pensé que era una leyenda urbana, Candela!
Dile a tu amigo que lo siento, no quería hacer mofa de su desdicha.

Un abrazo, guapa.

Herep dijo...

Venía con la aureola de "crack" y, a poco, vamos a tener un "catacrak", Reinhard.

La diferencia es que ahora, la pasta del fichaje, la ponemos nosotros.

Un abrazo.

Old Nick dijo...

¡MENUDAS PATULEAS DE GENTUZA, SE HAN RETRATADO EN ESA ASQUEROSA ESCALINATA, HERMANO HEREP!
LA MISMA QUE "PROCEDENTE DE ALTOS Y ENCHUFADOS CARGOS DEL MOVIMIENTO",SE HA ARREJUNTADO EN TORNO A UN "REY INSTAURADO, QUE NUNCA GOBERNÓ, PERO DEJÓ Y DEJA HACER"...
¡Peste de Chaqueteros y Masonazos REUNIDOS SA!
A Ver Si Asmodeo Se los Lleva a Todos de Una VEZ y Volvemos a Las SANAS TRADICIONES Y COSTUMBRES, De "ANTES DEL ZAPO" Y Por Supuesto "DEL MARI-ANO"!
Por Cierto ¿Sabias la Última Intentona de La LEGALIZADA FELGBT, La DÍEZ, Los Conmunistas y LA ANA BOTELLA?
¡Pues Nada Menos que "DECLARAR DE INTERÉS POPULAR,?¿?¿ Las "FIESTAS DEL ORGULLO GAY" EN MADRID!
¡Chupaste Esa MARI-ANO!
Por Mí, "QUE ASMODEO LES "ENZEROLICE" A TODOS CON UN TACO DEL 20, De Una Buena Vez, Del Primero al Último...
Un Abrazo Genio.
Un Brindis Con Cerveza Fresca
y
¡¡RIAU RIAU!!

Herep dijo...

A cualquier cosa lo tachan de interés nacional, Old.
Más si se habla de fiesta, alcohol, drogas y sexo duro.
Estamos hartos de ver cosas parecidas durante estos últimos años.
Normal en un país de charanga y pandereta.

Amigo, ahora que empieza la Olimpiada, podrías marcarte una sátira de las tuyas explicando qué se rumorea por los bastidores... ya que algo he escuchado de un "acontecimiento iniciático" de aúpa, y estoy algo descolocado.

Mientras resto a la espera, endulzaré mis penas a ritmo de ron añejo.

Un saludo. ¡Por Asmodeo! ¡Riau!¡Riau!