Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

16 jul. 2012

Pompas de ficción


Cuando los hombres sueñan con iniciar la marcha y descubrir nuevos senderos, acostumbran a poner rumbo al Sur. El Sur y sus días soleados y fértiles. El Sur y sus noches templadas, absorbidas por músicas y aromas a hoguera, sal e ilusión. Como dicen los antiguos ent, siempre es más fácil caminar hacia el Sur. Es como ir cuesta abajo.

Para los no duchos en la materia, explicaré que un ent es una variedad de árbol antiquísima, harto difícil de encontrar. De un tiempo para acá, impetuosos exploradores víctimas de una evolucionada cepa del virus que Cervantes descubriera en su tratado El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, surcan los bosques de España intentando alzarse con la gloria de toparse con alguno. Pero los ent, vegetales venidos a más, son poco proclives a los flashes y los focos del papel cuché.

En pleno 2012, un inglés ya fenecido de cuyo nombre siempre estoy dispuesto a acordarme, J.R.R. Tolkien, reza como el único ser humano que ha tenido el honor de trastabillarse con uno. Jamás dijo dónde se produjo el entcuentro, la duración del mismo o de qué estuvieron hablando el mortal bípedo y el inmortal tronco, aunque se presupone que la conversación, dada la experiencia empírica de aquel que no puede morir, debió ser muy diferente a los berreos que acostumbran a terciarse en las barras de los bares.

Son muy sabios, los ent. Ellos saben el por qué del Sur.

Frontera líquida que, movida por la marejada del segundero, ilumina la mirada del polizón vislumbrando la nueva vida mostrada ante su rostro, ya sea en forma de Isla del Tesoro o monstruoso cachalote blanco. Aferrado al mascarón de proa, imperfecta mujer tallada sobre madera, cualquiera se excitará viendo cómo se iza la bandera negra, se cuentan pasos con una brújula maldita o se beben toneles de castizo ron en muelles repletos de mujeres de moral distraída y bastardos de todos los colores.

Bastardos que, siempre, pueden llegar a ser reyes.

Lo misterioso… lo inexplicable… la ilusión de alcanzar aquello que no entendemos… De pie, con los pies descalzos hundiéndose poco a poco en la fina arena gracias al impertérrito trabajo de la resaca, todo es posible. Cualquier hijo de herrero, forastero en tierra virgen, podría arrancar una mitológica espada de la verde roca. Cualquier hijo de herrero, allende los mares, podría ser rey… y tener castillo, dulce reina de sangre azul con sedosos  pañuelos bordados y maciza mesa de roble. Pulida y redonda.

Con su trono a juego.

Grande, magnífico, imponente. Algo acorde con su figura, olvidado ya el andrajoso harapo con el que partió aquel lejano día en que dio inicio su descenso hacia la gloria. Sentado en él, cualquiera podría alcanzar uno de esos placeres intrínsecos a la especie humana: el poder. Poder de Rey. Sentencias bárbaras de Salomón y uvas frescas de la Galia tras unos acordes de romana arpa. Ambición desmedida que apunta sus flechas al Olimpo del Dios Trueno, con pretensiones de victoria, de epopeya, de épica inmortal por siempre más recitada por los trovadores errantes y los filósofos del Peloponeso.

Quizá, si la Providencia lo tuviere a bien, el camino al Sur tenga un final y la frontera, insípida, nos fuerce a mirar hacia arriba… más allá de nuestras cabezas, famélicos de infinito, despojándonos de oro y riquezas a cambio de una espada láser, un androide huevón o un fiel Comandante Spock con cuya compañía cruzaremos las galaxias y los agujeros de gusano en busca de la Fundación perdida.

Esa es la magia del Sur. El sueño del Sur.

Incluso por estas fechas, las hordas de no-muertos… los otros… amenazan el eterno reposo de los cimientos del Muro, allá en las tierras de Poniente, trastocando los quehaceres diarios y las batallas semanales de los reyes de los Siete Reinos. Carcomidos por el frío eterno, el cero absoluto de la escala Kelvin, han iniciado la larga marcha hacia el Sol ardiente de las tierras bajas, deseosos de estrenar bermuda y bikini brasileño.

Nosotros, los españoles, hace hoy exactamente 800 años, también marchamos rumbo al Sur.

En Las Navas de Tolosa, el 16 de Julio de 1212, cien mil súbditos de los Reinos de España se enfrentaron a otros tantos seguidores del Gran Turco en las tierras de la futura Jaén en lo que, según las crónicas de la época, pasó a conocerse como “la Batalla”. La última batalla. La justa que indicaría quién sobreviviría y quién acabaría mordiendo el polvo.

Caballeros, soldados, mercenarios, cruzados, herreros, aventureros, analfabetos, huérfanos y bastardos… todos se ajustaron el yelmo y agarraron la guadaña con la que, prestos, anhelaban segar la garganta del infiel. Ante ellos, los moros, empuñaban afiladas cimitarras para pagar a los infieles de enfrente con la misma moneda.

Sin medias tintas.

Tras 500 años había llegado el momento de ajustar cuentas. Y se ajustaron, sí señor. Al poco de volar las primeras flechas, los campos jienenses ya veían regadas sus entrañas con hectolitros de sangre. La lucha, desfavorable para los cristianos tras los primeros compases, se tornó amistosa para con estos últimos tras la épica y suicida carga de los reyes españoles… Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra… amen del vizcaíno López de Haro que, a galope tendido, perforaron las maltrechas líneas enemigas hasta presentarse en el mismísimo harén del califa Miramamolín, huido con el rabo entre las piernas.

Dicen que tras la escaramuza, los suelos estaban tan plagados de cadáveres que ni los mismos caballos podían andar sobre él. Dicen que el rey Sancho, enrojecidos los ojos de sangre bereber, rompió el mismo con sus dientes las cadenas que enorgullecían a la Guardia Real del califa, haciéndose luego un collar con los eslabones útiles, y una bandera con los inútiles. Dicen que la morería, aquella jornada, rezó tres veces más que las ordenadas por los cánones. Todo era poco para dar gracias por seguir con vida.

Sea como fuere, aquel día que conmemoramos hoy, 800 años después… ocho siglos tampoco son nada, Monos… significó el fin del Al-Ándalus musulmán, y el principio del fin de nuestra Reconquista. Al poco, los Reyes Católicos rubricarían la gesta… la enorme Gesta española, fruto de siete largos siglos de lucha contra la devastadora fuerza musulmana que había estado campando a sus anchas sobre nuestras tierras.

Nunca han vuelto a ser expulsados de ningún otro lugar, los musulmanes.

Los hijos de España, escribieron, aquella jornada, otro capítulo más dentro del libro de oro de la Historia Universal.

Hoy se cumplen 800 años de nuestra travesía hacia el Sur.

Y, quizá, en nuestro viaje ninguno de nosotros tropezó con un ent, o nadie se bañó en paradisíacas islas desiertas tras ser coronado rey por un mago viejo y poderoso, forjador de espadas y hacedor de hechizos. Seguramente los cielos que nos acompañaron en nuestro camino no fueron cruzados por dragones o Halcones Milenarios… y nuestro juego de tronos no se caracterizó por reinas de belleza incestuosa o cortes palaciegas dominadas por la traición innata…

Las nuestras… gestas reales, sin ayuda de photoshop o correctores de texto… no gozan de grandes trovadores o bardos dispuestos a desgañitarse de tanto cantar pasajes. Los hechos ciertos y constatables… los estandartes enemigos que certifican aquella odisea… descansan acumulando polvo, sin nadie que los cante y glorifique. No se han escrito novelas para honrar a aquellos valientes ni destaca ninguna producción cinematográfica por parte de nuestra brigada de la alegría vacua. Los políticos, tocados por la varita del complejo eterno, están acobardados bajo el escudo de los números y la diplomacia sumisa. El Rey… el rey no aguanta comparación alguna.

Algunos, los más, han olvidado que la savia de los árboles que siembran España está bebida de sangre.

Pero nosotros no. Nosotros, esta noche, cantamos por aquellos que, ocho siglos atrás, lo dejaron todo para hacer real el sueño del Sur.


Nuestro Sur.

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Santiago, cierra España… y España cerró. 



18 comentarios:

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

Ahora que, salvo raras excepciones, se silencia, desde distintos medios de difusión, aquel fundamental hecho de armas, resulta muy meritorio, amigo Herep, que tú lo recuerdes, en su octavo centenario. ¡Los enemigos de España quieren que lo olvidemos!
Un cordial abrazo.

CLAVE dijo...

Siete largos siglos, alguien me dijo que esta batalla fue el final glorioso de una guerra civil, pero yo no veo en ningún escrito que se la llame así.
Yo que soy del sur, me dio que pensar y me lleno de dudas, quizás usted Sr Herep que tanto sabe de todo me lo aclare...saludos...

ilustrado dijo...

Ayer fue una fecha maldita para el nacionalismo vasco ya que el glorioso episodio de Reconquista demostró a las claras que vascos y navarros participaron de una forma directa y activa en esta gran empresa española, como españoles.

Un nutrido grupo de vascongados al mando del señor de Vizcaya, Diego II López de Haro,fue la vanguardia del ataque cristiano; el ejército del rey navarro Sancho VII el Fuerte flanqueó al del castellano Alfonso VIII; y cuya crónica fue redactada por el navarro Ximenez de Rada.

En el sur fue recordado, el norte lo han olvidado interesadamente.

Candela dijo...

¡Bravo Herep!

Por donde entraron, salieron. Y España, nación antigua, volvió a ser de los españoles de forma que es en el Sur donde quizá exista menos sangre árabe, en contra del mito. Fue gracias a ellos y eran todos españoles aunque ahora a algunos, en su miseria moral e intelectual, les pese.

¡Aplausos!

C.S.Peinado dijo...

Olvidamos las grandes gestas con una facilidad pasmosa mientras grabamos a fuego en la mente las más estúpidas mierdas. No me extraña que los ingleses y otras gentes de mal vivir se rían de nosotros, sómos el único pueblo sobre la faz de la Tierra que se avergüenza de su Glorioso Pasado para reinventarlo en forma de trozos subvencionados de mitología provinciana.

En efecto, ayer se cunmplieron 8 siglos del momento en que España decidió ser católica y, cruzando la frontera natural de Despeñaperros certificábamos la defunción de la presencia árabe en el solar patrio. Vergonzoso que, tras los miles de muertos, sea más preciso lamerle las pelotas a RuGalcalva que reivindicar uno de los grandes acontecimientos de la Historia, con mayúscula, de España.

Un saludazo.

Agustin dijo...

Digo yo que lo mas seguro,Es que ningun crio en el colegio sepa de esta gesta.Dios. tenemos tantas hazañas ignoradas,Que da pena tanto olvido.un saludo,

Reinhard dijo...

El problema es que la asignatura de historia de España ya no se enseña, o si se hace lo es de manera superficial y sectaria. Lo mismo podríamos decir de la literatura o la filosofía.En un lugar donde el nefasto multiculturalismo hace estragos es normal que se pase de puntillas en una gesta como la Reconquista.

España es un país a la deriva que desconoce su pasado y tiembla ante su futuro.

Maribeluca dijo...

Si es que unidos somos capaces de las cosas más grandes...70.000 contra 100.000, y vencimos, haciendo huir a Miramamolín al trote miserable de un burro.

Cuánto agradezco que nuestros antepasados tuvieran tan claras las cosas, como española y como mujer.

Old Nick dijo...

Cojonudo. Como Siempre.
Aplauso y Brindis por el SUR y Por las NAVAS.¡Y por los COJONES HISPÁNICOS!
Querido Herep, el Felón "ROMANO", No Acudió a la Celebración Igual que los Pro-Muzas...
¡Ya Ves! Sigue habiendo JULIANES Y WITIZAS TRAIDORES y Ahora Siguen la Invasión, Con el CUENTO DE LA LÁSTIMA en Pateras...
Ahora Estamos INFILTRADOS Y SON MUCHO MÁS ^PELIGROSOS QUE ANTES...
¿Te Imaginas la Que podrían Liar, Sólo con Palos y Cuchillos en Pueblos y Ciudades si sus IMANES MEZQUITEROS Y AL SERVICIO DEL "SULTÁN" Y DE LA CÍA-"PRIMAVERAL Y AL QAÉDICA", Les Ordenaran "LIQUIDAR INFIELES" Una Noche Cualquiera en "TODAS LAS CIUDADES Y PUEBLOS A LA VEZ"?
Yo que Tu, Tras los Brindis, Merecidos, a los Que me Añado, SEGUIRÍA EN ALERTA por si las Moscas...
Porque Hay un Refrán Jocoso que Dice "EL ORO, LA MUJER Y EL MOSCATEL, SIEMPRE PIERDEN AL INFIEL"...
Un Abrazo GENIO.
¡Fuera Traidores y Muzas!
y
¡¡RIAU RIAU!!

Herep dijo...

Los enemigos de España quieren que lo olvidemos, y muchos de los que se autoproclaman españoles, silenciarlo.

Es de Justicia que nuestros antepasados reciban el reconocimiento que bien se merecen.

800 años, aunque parezcan muchos, son tres parpadeos de varias generaciones.

Un abrazo, Tío Chinto.

Herep dijo...

Clave,

Muchos creen en el Reino de las Tres Culturas. Yo no. No me trago la milonga de una población que, con costumbres y religiones antagónicas, vivieran en paz, concordia y tapas de gambas a todas horas.
Es una invención de aquellos que están a favor de la Alianza de Civilizaciones, y en contra del legado histórico de España, a la cual consideran una aberración ilógica en un mundo en el que debe imperar la (su) razón.

Y, al no existir tal entuerto familiar, no es posible el concepto de Guerra Civil.

Un abrazo, y felicidades, sureño.

NOTA. No me llaméis Sr. por favor. Dejémoslo en Comandante en Jefe.

Es broma.

Herep dijo...

La Historia es un puñal ante el corazón del nacionalista, Ilustrado. Por mucho que se invente, manipule o distorsione la realidad pasada, ésta permanece en todas y cada una de las piedras que descansan en España.

Es tarea de todos el que no se olvide quién levantó el edificio.

Un saludo y bienvenido.

Herep dijo...

Aplausos para todos aquellos que regaron de sangre los campos jienenses.
La Historia de España está plagada de héroes y grandes capitanes. Tanto que, muchas veces, me pregunto si no consumimos todos los que nos tocaban y por eso ahora andamos tan escasos de valientes.

Las comparaciones, que son odiosas.

Un abrazo, Candela.

Herep dijo...

La idea de que España es un error en la Historia europea está muy arraigada en una parte de la sociedad española, CS. A ello contribuyen, de forma interesada y traicionera, los nacionalismos periféricos, alimentando las tesis de la Leyenda Negra con la visible intención de acabar con la Nación.
Y claro, como la gente no piensa y muchos patriotas se acobardan, esas tesis van tomando fuerza y el legado de nuestro país se convierte en una carga para el "progreso" y el "otro Mundo posible".

Hasta que esa mentalidad cambie, o sucumba, poco podrá hacerse.

Un abrazo, campeón.

Herep dijo...

Los crios no saben nada de nada, Agustín.
Desengáñate.
Y los bachilleres son como muchas setas de Noviembre: las hay por todos lados, pero no sirven ni para un caldo.

Un saludo desde el otro lado del charco.

Herep dijo...

¿Para qué sirve estudiar filosofía?, preguntaban mis compañeros de clase... y, ante tanta insistencia, las "élites" concedieron la gracia.

Tampoco les venía mal quitar una asignatura que invitaba a pensar en los por qué de la existencia. ¡Gasto inútil! ¡Ya pensaremos nosotros por vosotros!

Nunca entenderé cómo se pudo permitir tal aberración.

Temblando, Reinhard. Nunca mejor dicho.

Herep dijo...

Por aquellos tiempos, los españoles teníamos un proyecto común. Un objetivo.

Espero que, hoy, encontremos alguno para que la rueda vuelva a iniciar su movimiento.

Un abrazo, Maribeluca.

Herep dijo...

Lo imagino, Old. Un río de sangre por todas las calles de la Nación. Como buenos sobervios, hemos dejado que se cuele el enemigo en casa. Todos los enemigos, y en todas las casas.

Cuando pienso en esto, recuerdo aquel magnífico libro que me recomendaron vuestras mercedes... El Campamento de los Santos... y tan sólo deseo que, llegado el momento, el primer (y último) escuadrón de cuerdos cuente con mi presencia.

Un abrazo, Old, con vino dulce si fuera menester. Estamos atentos y en alerta.
¡Riau!¡Riau!