Yo tenía un sueño de España… pero ese sueño murió hace tiempo. El que me acunará esta noche, será mejor. Mi guía en los Años Oscuros. Y vivirá por siempre jamás. Ej12Ms

14 jun. 2012

Todo humo enrojece los ojos

Paseando la otra tarde por los diversos parques que rodean el Cuartel General mientras degustaba un cucurucho de dos sabores, tropecé con Pablo, un antiguo compañero del Bachillerato Unificado y Polivalente. Hacía mucho que no sabía de él, pero fue alzar la vista, contemplar su cara, y reconocerlo. Nada en su rostro había cambiado: nariz prominente, ojos claros, pelo rizado y enmarañado…

El Tiempo va trabajando con tranquilidad… a fuego lento, pero sin problemas de suministro. Es un mechero incombustible y de perpetua piedra.

Me sorprendió, eso sí, su media sonrisa. Algo bobalicona, pero sonrisa al fin y al cabo. En el Instituto nunca sobresalió como “alma de la fiesta”, más bien todo lo contrario. Él, como muchos chicos de hoy en día… y de todos los días habidos y por haber… fue el chivo expiatorio de todas las frustraciones de los compañeros de aula. Sus notas, mediocres pese al esfuerzo, no ayudaron mucho.

Esos suspensos no gozaban de la aureola de la rebeldía. No se debían a ninguna búsqueda vital ni nacían de su derrotismo ante el descubrimiento de un Mundo que se le antojaba raro… extraño… irreconocible. Eran fruto de su limitación en esto del aprendizaje… que ya dijo Dios que no todos valen para la física cuántica, Monos. El no valía y aquello, como la gasolina al fuego, avivaba las burlas de unos chavales que convivían, y sobrevivían, bajo la presión de la excelencia.

Tras unos años y cientos de conversaciones, empecé a dudar si era el huevo o la gallina. ¿Fue la burla la creadora de la personalidad, o la personalidad quien parió la burla?

No sé… y aún hoy no me importa en demasía.

Pero la otra tarde me tropecé con él… y en sus labios se dibujaba una tímida sonrisa.

- ¡Pablo, macho! ¡Cuánto tiempo sin verte!

Me miró, y tras unos segundos, su sonrisa se hizo más y más amplia. Bien, pensé, me ha reconocido. Eso quiere decir que el Tiempo sigue tejiendo, a mi alrededor, su fina trampa. Con entusiasmo me dio un abrazo y si no lo remedio con un quiebro de cuello, me planta dos besos.

- ¡Qué cambiado estás, tío! –mentí–. Te veo más… más…

La palabra que no me vino a la mente, acabó segundos después abrasándome la lengua: cotorra. Mucho más cotorra. En un abrir y cerrar de ojos, me vi sentado en un banco soportando un torrente de palabras, exclamaciones, preguntas recíprocas y sesudas reflexiones materiales. Un discurso digno de cualquier orador de sindicato estudiantil... o político, a elegir según las fobias de cada cual.

En los escasos diez minutos que duró el acto, aquel chaval antaño tímido y retraído, me bombardeó con todos y cada uno de los “aspectos fundamentales” de su vida: sus años en la Universidad de Albacete, donde cursó Psicología y Trabajos Sociales… sus pinitos en la compañía de teatro amateur de la residencia de estudiantes… las obligaciones que le acarreaba su puesto en el Consejo de Administración de una ONG por la tolerancia, amén de militar, activamente, en otro sinfín de grupúsculos más… lo bueno que había sido el Clearasil para su acné juvenil (doy fe de ello, sí señor)… las venturas y desventuras de aquella hermana suya, motivo por el cual existía una mitad de alumnos que no lo cosía a collejas…

- Tío… y tengo novia.

Me sorprendí ante la noticia. Sin motivo, es verdad. Como dice mi abuela, de todo hay en la viña del Señor… a lo que yo añado… y para gustos, colores… pero reconozco que la exclusiva me dejó en fuera de juego.

Un instante, eso sí.

Pero la cotorra, enfrascada en su torrente de sílabas y acentos, no torció el gesto ante mi milimétrica mueca. Él seguía y seguía desentrañando su “preciosa historia de amor”… moderna… consagrada en código binario… cibernética…

… porque, según confesó entre enciclopedias, que no líneas, se habían conocido, cortejado y comprometido a través de las redes sociales. Facebook, más concretamente. El invento de Facebook.

Ah, amigo. Al fin la rata encontró una biblioteca acorde a sus gustos y necesidades.

Y siguió cotorreando durante los nueve minutos que le restaban a la conversación… pero mi mente ya estaba en otra parte. Concretamente, sentada ante un rostro femenino maquillado con colores vivos pantalla retina y medidas 16:9, panorámica HD full equip. La Top más cotizada del momento, óiganme ustedes. Infinitas piernas, pechos contundentes, labios carnosos… inteligencia por encima de la media… agradable, buena presencia, gotas de perfume sobre desnuda piel rebozada con sabanas de blanca seda…

¡Qué suerte, Pablo! Tú sí que sabes.

Cuando me desperté de la ensoñación, me vi sólo en el parque. Plantado como un árbol. Pablo hacía rato que se había marchado, supongo que a cumplir con su ciberparienta multiorgásmica, inquilina de ese burdel legalizado que responde al nombre de Facebook. Mercado de carne donde aquel que no encuentra, busca… donde aquel que tiene, compara… y donde quien vende, compra. A precio de saldo. Al alcance de un clic de botón.

Allí, sumergido dentro del mundo virtual… Mátrix moderno… mi antiguo compañero de instituto se siente como pez en el agua. Sus notas son menos relevantes, sus fobias más relativas… y el campo de sus limitaciones no conoce puerta alguna. Su segunda vida se engalana con los ropajes del carnaval veneciano, liberándole de la cárcel de un mundo que dejó de ser raro. Allí, entre bites y megabytes, el “otro Mundo” es más posible que nunca. La Guerra, la Paz, el Amor, la Traición, la Revolución… los pecados, las dudas, las necesidades… 

La Vida toda es más bella cuando está radiada de ondas cibertrónicas.

Obra divina de códigos HTML, encriptaciones a medianoche y paladines de la corrección política… amén del Dios Zuckerberg, alabado sea.

Él, con su obra, ha logrado competir con el arcaico profeta cristiano… alias el carpintero de Nazaret… hijo de otros tiempos (y trabajos) más manuales. No, Monos, no. No blasfemo. Mis palabras son ciertas al cien por cien. ¿Cómo, sino, calificaríais su milagro de panes y peces?

Porque el nuevo Dios, ahí donde lo veis, de la nada hizo brotar miles de panes y millones de peces. De la nada más absoluta, erigió un imperio adorado por todos los Reyes Magos de Occidente que, a modo de ofrenda, regaron al engendro con lluvias doradas de vil metal. El Supremo Arquitecto… el hacedor de llaves… el Oráculo del Norte… Todo en uno.

Y uno para todos.

Pero el Mundo… raro y caprichoso, amén de Real… devoró su obra en apenas un abrir y cerrar de ojos. Fiel reflejo de una falsa y caprichosa Era Digital, fracasada en su intento de destronar a la Nuclear… la nuestra… la que nos pastorea hasta el núcleo desde hace años… transitando por el puente que trazaron dos milenios caprichosos.

De nuevo el Tiempo… y sus trampas.

El hijo parido, padre de una legión de fans y fieles, no es nada. Hoy, en estos días propensos a hablar de intangibles, Facebook se muestra como otro más de esos sueños… esos deseos, más bien… con el que se despiertan millones de personas todas las mañanas. Mi vida no es mía. No me corresponde esto. Tengo derecho a más.

Pero Monos, la Realidad está arriba. Tan sólo debemos levantar la vista. Observar en tres dimensiones con nuestros propios ojos. Sin gafas negras de cristales bicolor. Y no se ven bytes ni placas madre. No hay retoques fotográficos ni sorpresas de cintura para abajo. Los chicos no son descendientes, en un 90%, de Brad Pitt y las piernas sin vello no duran para toda la vida.

Pablo… el ingenuo de Pablo, compró la burra que le vendía el Dios Bueno. Quería ser alguien y se ha convertido en un espectro… una sombra con Nick, Password y cuanta activa… un recuerdo en mi maltrecha mente, imagen de un chaval que luchaba, lloraba… estaba. Era y vivía una vida que, quizá no perfecta, era la suya. La que le salió premiada en el boleto de la tómbola divina.

Ahora, perdido en su Mundo de Oz, el chaval ha encontrado su sitio… con sus iguales… todos. Conectados, el Mundo dejó la rareza de lado.

La Lucha… la Conquista del Hombre… la Evolución de nuestro Origen… Todo quedó apartado. Proscrito. Perdido en el devenir de los Tiempos. Tiempos nuevos. Tiempos digitales. 

El Tiempo de los Hombres.


De nuevo, la trampa... y todos, de cabeza a ella.

14 comentarios:

Zorrete Robert dijo...

Pobretico, déjale que va a hacer el hombre si en el mundo real le inflabais a collejas y encima os tirabais a su hermana. El chico esta haciendo el Easy Rider 2.0, jajaj.
Saluditos.

Agustin dijo...

Creo que en esta dura vida que nos toca vivir,Cada uno deberia saber sus limitaciones,Es la mejor manera de no caer mas tarde en la desilusion.Un buen post con algo de desencanto desde luego,un saludo,

abulto67 dijo...

Para reflexionar.Creo que todos debemos tratar de encontrar nuestro "hueco" en esta vida...lo de la cibernovia multiorgásmica, un puntazo. Ah! el Clearasil funciona tuve una amiga con granos que quedo hecha un sex symbol!!!!!!!

Maribeluca dijo...

Hay gente muy tímida que se siente más cómoda en este medio...conlleva sus riesgos evidentemente, pero y qué cosa no.

Hay mucho trolero emboscado en las redes, y sin embargo otros somos mucho más libres para mostrarnos como somos sin otro tipo de coerciones.

Hay mucha payasada y mucho enganchado a estas cosas, pero también hay un sector pelín paranóico al respecto que piensa que le controla la CIA en cuantito que entra en el "feisbuc", bueno, a"a él no" jeje

Un abrazo

Candela dijo...

Yo creo que todos tiene su lado agudo y que, cada cosa, no es buena ni mala en sí misma sino dependiendo del uso o del abuso.

Facebook solo es una red social, punto. Algo más y, cada uno, es libre de dejarse abducir o simplemente de utilizarlo como otro medio más de comunicar. A mí no me acaba de enganchar, pero insisto, hay de todo y, como dice Maribeluca, no existe nada sin riesgo.

Vicente Rubio dijo...

Yo lo tengo muy claro con estos métodos modernos que nos invaden, resulta muy triste ver a esta juventud con sus maquinistas mandándose sms en cualquier sitio y en cualquier momento.
He visto detenerse en un semáforo una moto con una chiquita y rápidamente desenfundar su móvil y comenzar de manera ultra rápida comenzar a mover los deditos, ponerse en ámbar y salir "cagando leches", en un coche subiendo, en un ascensor del Corte Ingles, en el baño ante un café con leche o Coca Cola.
Es una fiebre que ha invadido a nuestros jóvenes que esta enfermos de verdad de esta tecnologia.
Yo solo uso el email y mis blogs, no me interesa tener 100.000 amigos de mentira en el medio, me conformo con dos docenitas bien escogidos.
Un abrazo

Capitan Trueno dijo...

¿Enviaste el otro día un mensaje a la tertulia de Federico?.
Es solo curiosidad.
En cuanto a tu amigo, lo triste es que no solo él ha encontrado un medio de expresión en las redes, lo triste de verdad es que son legión, y no solo los tímidos.

Herep dijo...

No, no... siempre he dicho que "cada uno hace lo que le pace", Zorrete.
Es tan sólo que... los libros de caballerías se han convertido al sistema 2.0, tienes razón.

Un saludo, y buen Domingo.

Herep dijo...

No te entristezcas, Agustín. Un desencanto se cura con otro encantamiento.

Esa es la gracia de la experiencia, amigo mío. Con ella se pueden llegar a conocer las limitaciones de cada uno de nosotros.

Un abrazo.

Herep dijo...

Yo también usé el Clearasil, aunque supongo que llevaría otra composición... porque de "sex symbol", nada.

La Red es un gran canal de información con el que podemos rellenar ese "hueco". Pero, bajo mi punto de vista, toda esa información, si no es analizada, puede llevarnos a creer en otro "hueco"... ajeno a nosotros mismos, que nos sumerja en una vida falsa dedicada a una mentira.

Un saludo, abulto67... y feliz Domingo.

Herep dijo...

De todo hay en la viña del Señor, Maribeluca. Internet no iba a ser menos.
Internet conlleva sus riesgos, como ir a comprar pan cualquier mañana de Domingo, o cualquier desconocido que se presente en la barra de un bar.
Pero, bajo mi punto de vista, es una derivación de nuestro tiempo, lógica, en la que se antepone la relación virtual a la personal, en un mundo en el que no se comprende la Naturaleza del Hombre y se pretende moldear esta a los gustos y necesidades, en busca del Mundo Perfecto.

En Internet no existe la Moral. Es lo más parecido a la Utopía que podrá crear el ser humano.

De ahí que se tenga que seleccionar muy mucho aquello que se pretende obtener de ella.

Un abrazo, Maribeluca. Perdona por el rollo de respuesta. Un día intento explicarlo algo mejor.

Feliz Domingo.

Herep dijo...

Yo lo tengo, Candela, pero de un tiempo para acá tan sólo me sirve para jugar al póquer.
La critica, en sí, no era a FB... más bien a todo el mundo digital en sí.

Aire que se vende a precio de oro pero, pasadas unas horas, todo aire se escapa entre los dedos.

Vende sueños, muy cotizados durante las últimas décadas.

Y, como diría Calderón... "los sueños, sueños son".

Un abrazo, guapa. Feliz Domingo.

Herep dijo...

A nosotros nos gustan los pequeños comités, Vicente.
Por eso tan sólo somos 12.
La juventud está enganchada al mundo digital. Todo lo controlan, todo lo saben y todo lo ven posible. Eso sí, no les preguntes en qué año se descubrió América.

Pero, cuando alguien me dice... "tus hijos te doblarán en temas tecnológicos", "ellos controlarán el futuro", " te quedarás anticuado"... siempre les respondo lo mismo.

Veremos. Vosotros sois la generación perdida. Primera de varias. Apagando la luz, se acabó la fiesta.

Un abrazo. Feliz Domingo

Herep dijo...

Capitán... si hablas de Twitter, creo que mandé uno, sí. Nada por las demás vías.

Son legiones, tienes razón... pero con los pies de barro. Pobres criados para el desencanto y el placer instantáneo.

Tan sólo descolgando el auricular.

Un abrazo. Que pases un buen día.